miércoles, 13 de octubre de 2010

"QUEREMOS SER UN OLIGOPOLIO MÁS GRANDE QUE CLARÍN"




Los creadores de Barcelona, la revista más irreverente del país, reponen ¡Mueva la patria!, la ópera cumbia argentina y aseguran que dicen “la Verdad, con mayúsculas” y publican “la mentira con minúsculas”.

Una alfombra azul gastada, una mesa larga con varias computadoras, un estante con azúcar, café yerba, y diarios por todos lados: en el piso, apilados en una silla, cerca de los teclados, y tapas y afiches pegados en la pared. Pareciera que estos elementos les alcanzan a los ocho periodistas que todos los días trabajan en la revista Barcelona para hacer esta sátira periodística que desde 2002 está en la calle. Arrancó con una tirada de 5000 ejemplares y ya llega a los 30 mil. “Capaz que este mes juntamos un poco más de plata para retapizar las sillas”, dice Eduardo Blanco, mientras muestra la gomaespuma que se sale de su asiento. El proyecto arrancó con la posibilidad de dos números –justo la cantidad de dinero que habían logrado juntar– y el crecimiento fue enorme: Barcelona lleva ocho años de salida constante cada 15 días, en 2006 hicieron un programa de televisión, escribieron cinco libros y ahora tienen su propio programa de radio y una obra de teatro musical.
Hasta fines de octubre en el teatro ND Ateneo se vuelve a presentar ¡Mueva la patria!, la ópera cumbia argentina, una reciente creación de Pablo Marchetti, Fernando Sánchez, Javier Aguirre y Eduardo Blanco (cuatro integrantes del equipo Barcelona). Se trata de un espectáculo musical que repasa los grandes acontecimientos de la historia argentina, según la mirada de estos periodistas creativos.

–Tienen su propia revista, escribieron libros, hacen radio, ahora teatro. ¿Qué les queda por hacer?
Fernando Sánchez: –Todo lo que sea necesario para convertir a Barcelona en un oligopolio tan o más grande que Clarín.
Eduardo Blanco: –Además de esas cosas, yo planté un árbol, tengo una hija y fui el amigo invisible de una minita que me gustaba. Ahora quiero ser un ciudadano responsable que denuncia cuando ve algo raro, pero todavía no vi nada que merezca la atención de nuestras autoridades.
Javier Aguirre: –Yo quiero hacer la del General San Martín: cruzar los Andes para pasar a Chile y subir a Perú. Y después, un envejecer austero en Boulogne Sur Mer.
–Freud dijo: “En una broma se puede decir hasta la verdad.” ¿Ese es el objetivo de la revista?
EB: –El objetivo de la revista es desmentir a Freud, pero llegamos tarde porque hoy cualquier boludo lo pone en tela de juicio. Igual, siempre nuestro norte es decir la Verdad con mayúsculas y publicar la mentira con minúscula.
FS: –No, el objetivo de la revista es hacer la revista que tenemos ganas de hacer, con la gente con la que queremos hacerla, y de la manera en que la hacemos. Todos trabajamos durante años en medios “convencionales”, “serios” o “formales”, siempre garcas sean progres o de derecha, y sabemos del valor que tiene un emprendimiento como Barcelona. Más allá de la repercusión que tenga la revista, creemos que una de sus principales virtudes es esa: que es un proyecto que lleva ocho años sostenido profesionalmente por fuera de los grandes medios.
Pablo Marchetti: –No, en absoluto. Siempre decimos que Barcelona es un producto periodístico, y no humorístico. Y esto es así porque nuestro objetivo, nuestra agenda y nuestra mirada es periodística. Lo que ocurre es que muchas veces se confunde el humor con la sátira. Pero la sátira de un género es parte de ese género al que se satiriza. Y tengamos en cuenta que escribimos en castellano, un idioma que está edificado sobre una obra satírica, como el Don Quijote que es una obra llena de humor, porque es una parodia total, zarpadísima, monumental. Sin embargo, ante todo, es una obra literaria. No estoy comparando una obra maestra como el Don Quijote con una revista pedorra como Barcelona, pero lo que intentamos hacer es eso que a Cervantes le salió tan pero tan bien.
–¿Barcelona ya es un multimedio?
PM: –Barcelona es una sátira periodística. De modo que la mejor manera de llevar la sátira al paroxismo sería transformarnos en un monopolio y aniquilar a la competencia. Claro que, para eso, primero deberíamos adornar a todos los diputados y volver atrás con la Ley de Medios. Un Magnetto nos vendría bárbaro.

Desde la milagrosa salida de Barcelona en 2002, las ventas y los lectores fieles fueron creciendo. De los dos números que lograron imprimir en plena crisis, llegó el llamado de Adolfo Castelo que les ofreció sacar la publicación junto a su revista TXT. Con ese arreglo, lograron montar su propia oficina y, cuando TXT dejó de salir, la revista ya era conocida a nivel nacional y pudieron mantenerla. Sus responsables aseguran que nunca sintieron que de ciertas cosas no había que reírse porque todos los temas son consensuados. “Una vez nos amenazaron un grupo de padres de Cromañón, por una nota que hicimos donde escribimos que el responsable de imagen de Topper dudaba que fuera bueno para la marca ser la zapatilla oficial de las víctimas de Cromañón. Nos llamaron y dijeron que iban a quemar la redacción. Lo cual nos pareció muy contradictorio teniendo en cuenta lo que produjo esta tragedia”, cuenta Marchetti, en un día de cierre de la revista, aunque muy lejos del caos y las corridas.
–En la revista le dedican siempre un espacio al caso Julio López ¿Por qué?
PM: –A nosotros es un tema que nos llama la atención. Cuando desapareció López, el tema se transformó en un asunto de Estado. Desde el gobierno se hablaba todos los días del tema y hasta en los patrulleros aparecía la foto de López. Era muy fuerte ver la cara de un desaparecido en los autos de la cana. Pasó el tiempo, López no apareció y del tema ya casi no se habla. Hoy, hacer una mención a López es recordar que aún quedan bandas ligadas a la dictadura que tienen algún poder de daño. <

viernes, 8 de octubre de 2010

LOS PORTEÑOS EN SITUACIÓN DE CALLE SON MÁS DE 15 MIL


Por Lucia Alvarez


Según la ONG, la cifra creció un 40% desde junio de 2009. Además, el 85% de los “sin techo” no accede a los servicios de salud.

Nueve de cada diez profesionales de la salud del sistema público porteño no cuentan con estrategias ni servicios adecuados para abordar la atención de las personas en situación de calle. Así lo consigna el último informe de la organización no gubernamental Médicos del Mundo, titulado “Salud en la calle”, donde además denuncia, tal como adelantó Tiempo Argentino en mayo de este año, que el número de personas en esa situación trepó a 15.253. Esto significa un aumento de casi el 40% con respecto a junio del año pasado, cuando el presidente de esa entidad, Gonzalo Basile, había denunciado que la cifra de los sin techo alcanzaba a once mil personas.
“El 35% (de los profesionales de la salud) visualiza la demanda de atención de las personas en situación de calle como incómoda, y un 33,5% reconoce que estas personas son objeto de discriminación por su condición. Durante el año 2008, se constató que un 85% de la gente en situación de calle no accede a ninguna cobertura de salud, ni siquiera estatal, y en 2009, el 25% no había terminado su tratamiento por discontinuar la medicación o por falta de acceso a los servicios públicos de salud”, denuncia el informe, que se presentó formalmente ayer.
Estas cifras coinciden con las de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, institución que reveló que en 2009, de las 230 denuncias recibidas por temas de salud, el 25% fue por falta de provisión de medicamentos en hospitales públicos.
El estudio tiene como fuente las 2597 consultas de 1006 personas que recibió, entre 2007 y 2009, la unidad móvil desde donde la ONG brinda atención sanitaria, contención psicológica y acompañamiento social. La información se completa con 31 entrevistas realizadas durante ese mismo período a profesionales de la salud de hospitales, centros de salud y centros de día para el tratamiento de adicciones.
“Salud en la calle” muestra además una radiografía compleja de la gente en situación de calle en la ciudad: el 80% son hombres, y casi el mismo número (el 78%) vive solo. El 45% tiene entre 41 y 60 años, casi un tercio cuenta con estudios primarios y el 55,4% no tiene trabajo. De los que sí trabajan, sólo uno de cada diez posee un empleo formal.
Según Médicos del Mundo, la población en esta situación no se compone solamente de personas que están físicamente en la calle, sino de todas las que conviven con esa probabilidad. “Son todos los que en algún momento estuvieron o los que pronto pueden estar, ya sea porque pueden ser desalojados, porque están en un hogar de tránsito o porque reciben un subsidio transitorio. Se trata de los que lidian constantemente con esa probabilidad”, explicó Carolina Silvia, representante de la entidad. En ese sentido, el cálculo de Médicos del Mundo se diferencia ampliamente de las apenas 1400 personas en situación de calle registradas en el último censo del Ministerio de Desarrollo Social porteño.
Aun así, entre las consultas recibidas, el 67% son de personas que viven efectivamente en la calle. De ellas, el 26% se encuentra en esa situación desde hace entre 1 y 3 años, y otro 26%, desde hace más de tres. Las zonas más frecuentadas por esta población son Congreso, Flores, Once, Parque Lezama y Plaza de Mayo.
El informe no sólo analiza el sector de salud de la ciudad, sino también las políticas sociales, los programas del Consejo de la Niñez y Adolescencia y la política habitacional del Instituto de Vivienda de la ciudad. También menciona el aumento del 300% de los desalojos (desde 2006) y repudia “los actos represivos” a cargo de la Unidad de Control del Espacio Público. Entre las cosas sobre las que se hace énfasis están los duros requisitos del programa de subsidio habitacional, el desfinanciamiento de los organismos encargados de cumplir el acceso a la vivienda digna y las falencias de los hogares y paradores, a los cuales el 44% de los entrevistados aseguró no querer asistir.
La conclusión del informe es elocuente: “Las políticas sociales del Estado porteño continúan siendo fragmentadas, ineficientes e ineficaces, demostrando un gran déficit de impacto para poder intervenir o transformar la situación de exclusión social crónica de miles de personas en situación de calle. Continúan careciendo de universalidad e integralidad, sin planificación estratégica, con graves faltas de recursos y desfinanciamiento.”<

jueves, 7 de octubre de 2010

"LA ESCLAVITUD TRANSATLÁNTICA FUE LA PRIMERA FORMA DE GLOBALIZACIÓN"




El politólogo senegalés Doudou Diène, llegó al país para participar en un seminario organizado por la Unesco. Dice que el sistema de valores instaurado por la Europa esclavista en las Américas persiste en el fenómeno de la trata de personas.

El racismo es una realidad de todos los continentes, pero en las Américas y el Caribe estuvo aplicado al servicio de la colonización, que fue acompañada por una justificación ideológica en la que anidó el racismo.” La contundente definición pertenece a Doudou Diène, politólogo senegalés, relator especial sobre racismo de la ONU hasta 2008 y creador de programas de la Unesco, como la Ruta de la Seda y la Ruta del Esclavo. En su visita a la Argentina para participar en el seminario internacional Huellas y legados de la esclavitud en las Américas, organizado por la Cátedra Unesco de Turismo Cultural y la Universidad Nacional de Tres de Febrero.
En un español mezclado con francés, inglés y la inconfundible cadencia africana, Diène compartió en exclusiva su experiencia con Tiempo Argentino. “En la esclavitud transatlántica estaba la primera forma de globalización”, fue una de sus afirmaciones.

–¿En qué consiste el proyecto la Ruta del Esclavo?
–El programa fue creado hace 15 años con dos objetivos principales: recuperar la historia de la esclavitud e intentar determinar por qué y cómo ocurrió, recuperar, fundamentalmente, la memoria de la esclavitud. Estudiar este tema es una de las cuentas pendientes que tiene la humanidad. Ha sido olvidado o negado, incluso en África. El segundo objetivo, ahora, es estudiar las consecuencias actuales en todos los campos: humano, cultural, espiritual, económico, político.
–Fenómenos actuales como la trata de personas o lo que ocurre aquí con los talleres textiles, ¿son abordados por el programa?
–Sí, desde luego. Al estudiar la esclavitud histórica transatlántica y transarábiga, descubrimos que el fenómeno de la esclavitud es universal y actual. Porque el sistema de valores que creó la esclavitud, persiste. La esclavitud transatlántica fue la primera forma de globalización, porque el objetivo era principalmente económico: explotar las nuevas tierras de las Américas y el Caribe. Y el punto central de la historia de la esclavitud, tomar gente de una parte del mundo y llevarla a otra para explotar su fuerza de trabajo, sigue presente. Es la razón por la que el fin del proyecto es estudiar más profundamente la esclavitud moderna porque, para nosotros, no puede ser comprendida, sin comprender la esclavitud histórica.
–¿Cuáles son las manifestaciones de esa continuidad?
–El racismo es un fenómeno muy antiguo. Todas las razas fueron víctimas del racismo y de la esclavitud. El racismo contra los judíos o los árabes es muy profundo históricamente. En el momento en que Europa sale de Europa para ir a otro continente, los pensadores europeos deshumanizan al resto de las culturas para legitimar su dominación. Durante el siglo XVIII, comienzan a inventar la teoría de la deshumanización del negro, de su ausencia de cultura. Lo hizo la Europa del Iluminismo: Voltaire escribió que la piel del negro es de tal naturaleza que justifica su esclavitud. Lentamente, esta visión de jerarquía de raza, del blanco sobre el negro, fue impregnando profundamente la cultura, la mentalidad, la educación.
–¿Cómo se combate ese concepto en países como la Argentina?
–En muchos países de esta región hace falta combatir social y económicamente, las discriminaciones de la marginalización de los grupos étnicos amerindios y africanos. La segunda estrategia es cultural y ética. Debe incluirse en la historia nacional, la historia de los amerindios, hacer una historia de encuentro. En mis informes, jamás hablo de América Latina, sino de América del Sur. Porque aquella noción es una manera de negar las tres raíces de este continente: la amerindia, la europea y la africana. <


miércoles, 6 de octubre de 2010

EL PROYECTO NO POSITIVO DE COBOS










(APe).- David Viñas -ensayista, novelista, dramaturgo- destacó alguna vez la paradoja, muy argentina, de que la Ley Riccheri de Servicio Militar Obligatorio, sancionada en 1901, preceda en más de una década a la Ley Sáenz Peña de sufragio universal. “O sea -apuntaba el profesor- que aquellos jóvenes veinteañeros reclutados para servir a la patria y morir por ella, no estaban habilitados para elegir a sus gobernantes”. Incoherencias de este tipo se repiten a lo largo de nuestra historia, hasta llegar a este curioso (y filantrópico) presente en el que un niño de 14 o 16 años, preferentemente pobre, puede ser considerado imputable para la Justicia y a la vez ser impedido de tener un empleo, puesto que el trabajo -en palabras de Martín Fierro, Carlos Gardel y la OIT- es cosa de hombres.

Las maniobras militares de 1898 en Curamalán, cuando ya el ejército roquista había reclutado a jóvenes criollos para una hipotética guerra con Chile, costaron un número indeterminado de muertos, que fueron sepultados como NN bajo un montículo de piedra. “¡Ni una cruz, ni el más modesto monumento -leemos en un libro de la época- recuerda los nombres de estos humildes servidores de la patria que descansan en la soledad de la montaña!”.

Los conscriptos muertos en las maniobras navales de 1914 tuvieron más suerte. Los sepultaron también como NN, pero en el cementerio de Martín García (a diferencia de los hijos de Sayhueque y de Pincén, cuyos cuerpos “apestados” eran arrojados al río por los enfermeros del lazareto).

Una interminable serie de muertes inútiles e injustas, que pasa por la represión a las huelgas y manifestaciones obreras, por los enfrentamientos entre azules y colorados de los ’60 y por la obediencia criminal debida en los años del Proceso, finalizando con el asesinato del conscripto Carrasco en 1994, jalona la peor historia del servicio militar argentino, como una contracara oscura de sacrificios heroicos que sin duda existieron, durante las guerras de la independencia nacional o en la última defensa de las Malvinas.

Entrado este siglo, cuando el servicio militar obligatorio se halla suspendido (después del crimen de Carrasco) y cuando algunas instalaciones militares se han vendido para construir shoppings, el Ejército sigue buscando, entre neodoctrinas de seguridad y acechanzas, un nuevo papel y un destino.

Hacemos esta referencia a propósito de un proyecto de ley de Servicio Cívico Voluntario que ya ha sido aprobado en la cámara alta y que agitará las aguas políticas y legislativas en las semanas que vienen.



Vigilar y castigar… a los pobres

El proyecto de marras lleva las firmas de Ernesto Sanz y Laura Montero (UCR, Mendoza), Adolfo Rodríguez Saá (PJ, San Luis) y José Pampuro (FpV, Buenos Aires). Ganó la votación en el Senado por 33 a 31, con las abstenciones de Norma Morandini y Eugenia Estenssoro y las ausencias poco claras del citado Pampuro, de Roxana Latorre y de Rubén Giustiniani, entre otros.

¿De qué se trata? El SeCiVo es un programa de capacitación en oficios para jóvenes de entre 14 y 24 años “que se encuentren en situación de riesgo”. Los jóvenes, a cambio de la inscripción contarán con una beca equivalente a tres asignaciones universales y recibirán una formación homologable a los estudios primarios y secundarios que brindan las escuelas del país. ¿Dónde se realizaría la capacitación? En cuarteles y unidades militares ociosas, en todo el territorio nacional.

El antecedente (no exitoso) del proyecto fue la experiencia del ingeniero Julio Cobos cuando era gobernador de Mendoza, en 2004. Allí, en sólo dos años, el programa de Servicio Cívico provincial obtuvo una deserción (perdónese la ironía) de un 50 por ciento. Según el informe elevado a sus superiores por el comandante de la VIII Brigada de Montaña, general Julio Pelagatti, entre 2005 y 2008 ingresaron al programa 816 jóvenes, terminando los cursos 409. “Falta de adaptación a las normas de convivencia, inasistencia provocada por la demanda de muchas horas de presencia en el cuartel e insatisfacción de los alumnos” fueron algunas de las desalentadoras observaciones que hizo Pelagatti.

El proyecto “made in Cobos” fue tratado en las comisiones de Justicia, de Asuntos Penales y de Seguridad Interior y Narcotráfico del Senado de la Nación. Curiosamente, nunca fue enviado a la Comisión de Educación (lo que revela que la situación de los pibes fue encarada como un asunto de Seguridad, antes que como un problema social).

Voces de rechazo se alzaron desde el arco del oficialismo (los ministros nacionales Alicia Kirchner, Nilda Garré, Florencio Randazzo y Alberto Sileoni; los legisladores Miguel Pichetto y Blanca Osuna; el gobernador Daniel Sciol, y otros), pero también desde los altos mandos militares y desde el campo educativo (“¿para qué consagra la Constitución la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza primaria y secundaria, si después van a mandar a los chicos pobres a los cuarteles?”, escribió un joven educador en un post de una red social).



Corre, limpia, barre

“Sus estudios secundarios -dice el curriculum vitae del ingeniero Cobos- los realizó en el Liceo Militar”. Hay allí una clave. ¿Por qué debía pasar por el Liceo Militar un joven mendocino que quería estudiar Ingeniería Civil? No lo sabemos. No obstante, arriesgamos algunas respuestas: Porque en el Liceo se da una formación muy completa. Porque en el Liceo no entra la política. Porque en el Liceo se forman jóvenes derechos y humanos.

¿Y por qué mandar a los pibes a los cuarteles? Respuestas no autorizadas del ingeniero Julio Cleto Cobos: Porque el colimba corre, limpia y barre. Porque en los cuarteles es más fácil mantener la disciplina. Porque ¡ya le vamos a bajar los humos a ese mocoso!. Porque el soldado no piensa, obedece. Porque ahí van a aprender a respetar a la autoridad. El hombre se hace desde los cimientos. Un hombre se construye como una pared. Una pared es lo mejor para la infancia. Esos pibes, a la corta o la larga, deberán optar: la pared o el paredón.

No es necesario contar con un escáner cerebral para saber qué clase de pensamiento “vigilado y castigado” anida en las mentes de ciertos ingenieros.


MUEREN 400 NIÑOS ENVENENADOS CON PLOMO EN NIGERIA


Por Giuseppe Maria Laudani

La tragedia se inició a principios de año cuando un grupo de campesinos del estado de Zamfara cavaron una mina abandonada en busca de oro sin saber que las piedras estaban contaminadas. La cifra podría aumentar mas aún.
Unos 400 niños murieron en los últimos seis meses en el norte de Nigeria por envenenamiento de plomo ligado a la explotación de minas, afirmó un representante de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), El Shafii Muhammed Ahmad.
“Según las cifras de los decesos por envenenamiento de plomo, unos 400 niños murieron en los últimos meses” en el Estado de Zamfara, declaró ayer Ahmad, coordinador de MSF en Anka.
El envenenamiento en masa se produjo meses atrás, luego de que algunos campesinos excavaron en una mina abandonada en busca de oro sin saber que las piedras estaban contaminadas. Las Naciones Unidas estimaron en setiembre que unas 18 mil personas podrían haber resultado envenenadas.
“La cantidad de víctimas es mucho más alta de lo que se estima hasta ahora. Hicimos relevamientos sólo en algunos pueblos y a la mayor parte de los asentamientos no pudimos llegar por varios problemas”, dijo a Ansa Gautam Chatterjee, de MSF. “Por lo tanto, estimamos que la cifra de niños muertos desde marzo es de alrededor de 400”, agregó.
La emergencia se desató al inicio del año, cuando se observó un exceso de muertes y enfermedades en el estado de Zamfara y las investigaciones identificaron la causa de envenenamiento de plomo ligado a la extracción del oro de modo artesanal.
En varios sitios donde se llevan adelante esas prácticas las faldas acuíferas fueron contaminadas por metales pesados que infectan el equipamiento usado y contaminan el medio ambiente circundante.
En la excavación manual y artesanal del oro las personas entierran sus manos en el suelo y los charcos de agua en busca de una vena del metal precioso, mientras respiran el plomo que los contamina.
“El riesgo es mayor en los pequeños, que tienen un sistema inmunitario más débil que los adultos”, explicó Chatterjee.
En el estado de Zamfara los “hombres buscan el oro, luego lo llevan a las mujeres que los limpian con arena, pero a menudo sucede que ellas tienen a sus niños al lado y también respiran el plomo”, agregó MSF.
También la ONG Terra Graphic trabaja en la zona y en los últimos meses monitoreó siete poblados. La organización habla de miles de personas contaminadas, de las cuales al menos 3600 son pequeños por debajo de cinco años.
La ONG informó que no logró controlar otros poblados que se estima también están contaminados, a causa de las condiciones meteorológicas difíciles y las lluvias fuertes.
Por otro lado, la explotación del oro es una de las actividades más remuneradas en la región.
Se necesita “cerca de dos horas para extraer un gramo del mineral que es vendido a 23 dólares, mientras cultivar maíz demanda cuatro meses y se cotiza 40 dólares”, explicó UmaruNa-Taala del poblado de Kirsa, donde murieron al menos 50 niños. <

LA TINELLIZACIÓN DE LA TELE





ShowMatch y su rebote influyen en el 25% de las horas de transmisión de la tevé abierta. ¿No queda otra que girar alrededor de Marcelo rey?

El televisor proyecta la imagen de Marcelo Tinelli. Poco importa si el numerito verde marca el número 2, 9, 11 o 13: el 90% de la televisión argentina se ocupa del conductor de ShowMatch. A la emisión del ciclo que sale todas las noches después de Malparida y termina pasada la medianoche se le suman diariamente dos horas más, como apéndices de Bailando por un sueño.
Pero los gritos de Ricardo Fort, los otros jurados y las peleas entre los participantes se repiten hasta el cansancio en el resto de los canales. Intrusos, Viviana Canosa y Zapping son algunos de los programas que convirtieron en una especie de “repetidora Tinelli”.
Hartos de pelear con Marcelo mientras el rating siempre asciende a su favor, el resto de los canales apuestan a la ficción, mueven las grillas, levantan programas y ponen invitados especiales, todos al compás de Tinelli. Nadie quiere quedarse afuera. El riesgo es, al otro día, perderse de estar en el comentario repetido en todas partes, la TV incluida: el repaso por los pormenores del concurso, como si fuera un partido de la Selección Argentina en medio del Mundial, o la aplicación de alguna nueva ley. Todo el mundo quiere ver a Tinelli, y los que no lo quieren ver, igual tienen a Tinelli en la pantalla. A la hora que sea, en que canal que elijan. Así, todos los periodistas, todos los programas, todos los entrevistados, parecen habitantes de ese planeta llamado Tinelli, alrededor del cual dan vuelta las grillas de cuatro canales de aire. En total, ShowMatch suma cuatro horas y media diarias entre el reality y Este es el show. El programa está conducido por una conocida cara tinellesca: José María Listorti, con la co-conducción de Denise Dumas. El ciclo trata de recrear aquellos segmentos más polémicos del Bailando…, tiene entrevistas y móviles con la estrella del momento (que suele mantener un estrellato de tres días).
Siguiendo con la dinámica del show dentro del show, los sábados a las 13:30 arranca La cocina del show con la conducción de Zaira Nara y Mariano Iúdica. Ellos hacen el detrás de bambalinas del programa, también tiene entrevistas y suma juegos con los televidentes y un número musical.
El tercer hijo de ShowMatch es Sábado show, también con la conducción de Listorti y Dumas, un resumen semanal con panelistas y bloques especiales y de homenaje como “Baila Argentina” y “Canta Argentina”. Con la llegada de ese programa, la productora de Tinelli llegó a la cifra de 30 horas semanales en El Trece.
De acuerdo lo que informó el portal Television.com, en la oferta actual de la televisión abierta, los contenidos de ShowMatch influyen en el 25% de las horas de transmisión. A los programas de El Trece, se suman Intrusos en el espectáculo, Infama, RSM, Viviana Canosa, Bendita, TVR, Zapping en su versión semanal y Zapping diario, entre otros. Sin contar todos los otros programas de cable que se nutren del tópico Tinelli. Al televisor no le queda otra que transmitir los conflictos que existen entre Graciela Alfano, Aníbal Pachano, Ricardo Fort o Emilia Attias.
MÁS SHOWMATCH PARA EL VERANO. Se viene el verano y nadie puede olvidar a Tinelli. Los productores de Ideas del Sur quieren que ShowMatch sea el tema de discusión en las playas de la costa y las piletas de los desafortunados que pasarán sus vacaciones en Buenos Aires.
La productora de Marcelo Tinelli prepara un reality que será parte de Este es el show y que tendrá relación directa con ShowMatch. Al estilo de Gran Hermano, los participantes estarán todos en una casa. Para eso, a principios de diciembre se abrirá la convocatoria a un cásting para bailarines y todas aquellas personas mayores de 18 años que quieran ser famosas y traigan consigo algún conocimiento de baile. Esta especie de academia tendrá como objetivo encontrar a los participantes de la próxima edición del Bailando... Las personas que superen el cásting estarán dentro de una casa, donde serán entrenados por coachs de baile. Los ganadores de este certamen participarán en Bailando 2011 ya en calidad de famosos. ¿Sigue sumando?
Al parecer, este fin de semana hubo encontronazos entre Adrián Suar y Marcelo Tinelli. La decisión de Suar era que El Trece sumara a las tardes de los domingos un resumen de lo más relevante de ShowMatch.
De esta manera, el envío de Ideas del Sur completa su presencia en la grilla de la emisora los siete días de la semana, tanto en su versión original como en los debates, resúmenes y escándalos que se ven por las tardes. El plan de la gerencia del canal es reforzar los domingos con un completo compilado, a partir de las 14, de todo lo que pasó dentro y fuera de la pista del Bailando para aquellos que no lo hayan podido ver o quieran repetirlo.
A diferencia de Este es el show, La cocina del show y Sábado show, el ciclo no sería una producción de Ideas del Sur sino del propio canal, y eso, al parecer, había enfrentado a Tinelli con Suar. <>

lunes, 4 de octubre de 2010

MEMORIA AL BORDE DE LA AUTOPISTA


Un proyecto en homenaje al sacerdote asesinado Carlos Mugica, aprovecha una columna de la autopista nunca terminada. Tendrá treinta metros de altura.


Por Facundo García


A la conciencia de Buenos Aires se le está por clavar una espina. Y el pinchazo será señal de que algo florece en la Villa 31 de Retiro. Ahí, en los pasillos donde el mapa del prejuicio ubica a los peores demonios, los vecinos planean hacer un monumento de treinta metros de altura. Una suerte de Obelisco alternativo, que reafirmará la voluntad de resistir los desalojos poniendo bien arriba al número que identifica al barrio, y dedicando un espacio especial al recuerdo del Padre Mugica. “Villa 31-Carlos Mugica”, se leerá a lo lejos, y el resto de los porteños tendrá que admitir la presencia del pobrerío que no deja de humillar y graba –sobre un pilar abandonado de las autopistas que construyó la dictadura– su propio nombre junto al de un cura que se jugó por la justicia.


El proyecto avanza sin prisa pero sin pausa, a partir de consensos en una “Mesa por la urbanización” que pretende hacer cumplir el compromiso oficial de prestar más atención a la zona. Cuenta además con el auspicio de la Secretaría de Cultura del gobierno nacional y está siendo filmado en todas sus etapas para editar una futura película. De concretarse, la construcción llevará los colores rojo y negro. Negro, como el morochaje que aguanta diariamente discriminación y violencias varias, y rojo, el color de la resistencia y de la sangre. En una segunda instancia se va a inaugurar bajo la mole un Centro Cultural abierto a los artistas que vivan por ahí y también a los que se atrevan a saltar las murallas invisibles del gueto. Falta mucho, obviamente. Resta terminar el trámite de las habilitaciones y sobre todo conseguir el dinero, pequeño detalle. Pero más que la historia de un monumento, ésta es la historia de una ilusión. Por eso es que en una noche de sudestada los responsables se juntan para seguir discutiendo. ¿Su capital inicial? Dos mates, un fuego tranquilo y muchas ganas de hacerse valer.


Lo que se cifra en su nombre


Desde su origen en los cuarenta, la 31 fue emblema de los sectores populares. Recibió migrantes, resistió al terrorismo de Estado y se organizó contra los desalojos. En la última década duplicó su población, que hoy ronda los treinta mil habitantes. De ahí que cuente con varios líderes sociales de cintura y experiencia. Uno de ellos, Julián Ward –referente del Club Social y Deportivo El Campito– se prestó como enlace entre el grupo de mujeres que echó a rodar la idea de la obra (ver recuadro) y los vecinos. La novedad cayó en un momento óptimo, porque en las casillas hay apuro por que se entreguen los títulos de propiedad y se empiece de una vez con la urbanización participativa que propuso el arquitecto Javier Fernández Castro. Cualquier conjuro que auyente al espectro de Macri ordenando el avance de las topadoras vía twitter es bienvenido.


Así que a lo largo de más de diez reuniones en distintos sectores, se decidió formar una comisión ad hoc. Críticas no faltaron. A principios de año, los cuestionamientos tenían que ver con que habiendo tantas necesidades básicas sin satisfacer, se pusiera energía y dinero en la construcción de un símbolo. Las impulsoras explicaron que no se utilizaría financiamiento público. La asistencia vendría de privados: las prometidas cloacas, el pavimento y la asistencia médica no se verían afectadas. Luego vino el tema del 31. “¡Justo el 31!”, escribió una vez Discepolín, y lo repetían, con menos candor, muchos de los que se sumaron a las discusiones previas. Ocurre que ése es el número con el que los gobiernos militares bautizaron al asentamiento. El veto parecía definitivo hasta que alguien –que seguramente no era del PRO– destacó que el 31 también es el artículo de la Constitución de la Ciudad que habla del derecho a la vivienda: “Art. 31: La ciudad reconoce el derecho a una vivienda digna y a un hábitat adecuado. Para ello: 1. Resuelve progresivamente el déficit habitacional, de infraestructura y servicios, dando prioridad a las personas de los sectores de pobreza crítica y con necesidades especiales de escasos recursos...”


Aprobada la continuidad de la cifra, empezó a dar vueltas el recuerdo de Carlos Mugica.


Encuentros


La asamblea a la que asiste Página/12 se hace un viernes lluvioso, en un comedor comunitario. Las paredes están pintadas de bordó y los afiches de Evita se distribuyen a los cuatro costados. En el centro, unas brasas dan calor a la ronda. Cuando le piden a Teófilo Tapia que cuente un episodio memorable del barrio, el silencio es tan sagrado que se escucha solamente la garúa chocando con las chapas. La voz de Tapia, veterano de la 31, se larga a rememorar apoyando cada emoción en el brillo de sus ojos rasgados. “Serían las diez o las once de la mañana –se transporta el hombre–. Vimos a un señor que dejaba el coche en una de las puntas. Ahí, por el edificio del correo. Hizo cinco o seis cuadras a pata, por esta calle, camino a la capilla. La gente empezó a salir de las casas y a decir ‘che, ¿pero ése no será Perón?`. Cuando el señor llegó preguntó por Mugica, y resulta que no estaba. A esa hora ya se había corrido la voz y la gente se juntó para verlo. Era Perón, nomás. Mugica llegó al rato y se pusieron a conversar.”


Meses más tarde vendrían los tiros y la sangre. “Cuando pasó esto que les cuento las cosas todavía estaban tranquilas. Bah: Mugica me retaba a veces, porque yo le hacía lío jugando a la pelota. Pero nunca te enojabas, porque esa misma tarde caía a tu casa y si no tenías muebles se sentaba en el suelo con tal de tomarse unos mates con tu familia. Por eso lo llevamos como bandera”, cierra Tapia.


El sueño de un monumento está permitiendo esas reflexiones en una vecindad que ha sido sistemáticamente desoída. Conquistar una columna abandonada de la autopista, por ende, cobra un sentido complejo. Por un lado, los pilares son emblema de una capital construida a la medida de los autos. Por otro, admiten una reapropiación desde el reclamo en favor de lo humano.


Pedir más humanidad, nada menos. Angélica Banzer encarna la maduración política de los que se están animando. “Vine a las reuniones cuando se empezó a hablar de desalojos, y con lo de esta construcción me fui interiorizando sobre quién fue Mugica”, confiesa. Angélica nació en Santa Cruz (Bolivia), pero tuvo a una de sus hijas aquí, y está decidida a pelear por el hogar que armó “chapita por chapita, desde que no tenía agua ni luz”. Ahora transcribe al libro de actas cada una de las intervenciones. Cada tanto, interrumpe la escritura para dar su opinión.


Muchos vienen remándola desde que salieron de la panza. Son los que aguantaron la dictadura y el empobrecimiento de los ochenta; los que hicieron trueque cuando allá por 2001 no se conseguía ni una changa. Tapia: “Junto con el monumento, vamos a hacer un centro cultural para invitar a los vecinos de Avenida del Libertador y de Palermo a que se vengan a tomar unos mates con nosotros, para que dejen de tenernos miedo y se den cuenta de que somos gente de trabajo. Queremos demostrar que aunque no nos quieran ver existimos”. Desde una esquina del salón Carlos Cuenca, otro compañero, completa el análisis: “Sí, seguro que nos van a querer mirar. Con largavistas”.


Hay risas. Aparte de buen humor, la esperanza requiere aguante. Siempre hay un garrote libre cuando el pobre asoma la cabeza. Es más: en la noche de la asamblea, varios comentan con entusiasmo las transmisiones de Mundo Villa TV, el primer canal de televisión que tiene base en la 31, con su propia agenda y una perspectiva independiente. No sospechan que esa misma madrugada el director de la señal, Adams Ledesma, aparecerá acuchillado a metros de su casa. Dicen que murió desangrado después de esperar tres horas a que los médicos del SAME entraran a la villa.


Sin paracaídas


Cerca del final, Cuenca resalta que “siendo una sociedad plurinacional” –más de la mitad de los vecinos es inmigrante– se haya conseguido acercar opiniones alrededor de Mugica. Máximo Prada lo interpreta como una solución práctica. “Este símbolo –resume– tiene que servir para que los chetos vean desde sus ventanas que acá están los pobres resistiendo, que no nos van a sacar, y que estamos esperando que el gobierno nacional nos ceda definitivamente estas tierras.” Julián Ward agrega otro matiz. “Generalmente se asocia a la villa con un pasado que se quiere negar. Somos el hecho maldito de la ciudad burguesa, y con el monumento les vamos a demostrar que simultáneamente podemos ser muy modernos. A la par de los rascacielos que están ahí, aunque con una mayor capacidad para integrarnos”, lanza.


El cronista desliza una disculpa antes de la despedida. “Che, perdonen que haya venido de sorpresa, como un paracaidista”, se ataja. Y un viejo sabio le cierra el pico con dos frases: “No diga eso. Acá no hay paracaidistas, porque nadie está más arriba que nadie”.