martes, 26 de enero de 2010

LA OLA DE INSEGURIDAD DE LA SALUD


El SAME ya había anunciado hace unos tres meses que no ingresaría a las villas por falta de seguridad. En una escuela de la Villa 21-24, una nena fue socorrida por los maestros. Ctera y los curas villeros reclaman contra la segregación y proponen un plan.

Por Nacho Levy


Una camilla improvisada con un tablón, un auto particular devenido en ambulancia y un cuerpo docente obligado a relegar su labor educativa para abocarse a salvar una vida impidieron que desembocara en tragedia el cuadro de asma severo, con apneas respiratorias, que sufrió una nena de séptimo grado en la Escuela 12 de la Villa 21-24. El premeditado distanciamiento del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) de los barrios más postergados de la ciudad había sido anunciado hace tres meses por su propio titular, Alberto Crescenti, quien había afirmado que, “por las condiciones de inseguridad”, las ambulancias no podían entrar en algunas villas. La constatación quedó en carne viva el martes último, cuando la nena de 12 años debió ser atendida por sus maestros, en el Polo Educativo de Barracas, Iriarte y Montesquieu, donde diariamente funcionan un jardín maternal, una escuela primaria y un Centro de Formación Profesional, indemnes ante una emergencia.


“Llamamos cinco veces al SAME, y nos dijeron que no iban a venir porque no estaba garantizada su seguridad. Entonces una docente le practicó primeros auxilios a la alumna para poder reanimarla, mientras otros maestros fueron hasta Osvaldo Cruz y Luna en busca de los médicos de la salita número 8, que se negaron a ir hasta la escuela”, expresó Alejandro Demichelis, vocero de UTE-Ctera. Finalmente, dos médicos de la salita 35 se acercaron hasta el Polo Educativo, con dos estetoscopios y una cámara aireadora, pero entonces la chica repitió el cuadro de asma con apneas y se resolvió trasladarla, con una camilla de madera improvisada por los docentes, que también consiguieron un auto para que pudiera ser atendida en el Hospital Penna, donde se estabilizó.


De acuerdo con las normas del reglamento escolar, los docentes deberían haber aguardado la llegada del SAME, pero esa opción fue abortada con el aval del Distrito Escolar Quinto, luego de la sentencia inapelable de uno de los médicos que asistió a la escuela: “Si no se traslada, no sobrevive”.


A partir del traumático episodio, UTE-Ctera intensificará el tenor de su reclamo por la regularización del sistema de salud en complemento al sistema educativo, en toda la ciudad. “No entendemos que haya ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda –manifestó Demichelis–. Por eso, hace tres meses, cuando el SAME avisó que se negaría a entrar a las villas, nosotros lo denunciamos con Narodowski. Pero esta situación ya es una barbaridad. ¿Qué hubiera pasado si los docentes esperaban al SAME como dice el reglamento? La educación llega a las villas a partir de los maestros, y del mismo modo tiene que llegar la salud.”


El miércoles 12, tras la tensión en la escuela, el gremio docente intentó gestionar telefónicamente un encuentro con el ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, “para plantearle, ante la gravedad de la situación, que el gobierno de la ciudad es el único responsable de garantizar el sistema de salud para todos los vecinos y, más aún, para los chicos que van a una escuela, donde los docentes son los responsables de la integridad física de todos”. El diálogo no se llevó a cabo todavía, pero ahora, formalmente, a través de Alejandra Bonato, de la Comisión Directiva de UTE, todos los docentes de la escuela presentarán una nota firmada, pidiendo una reunión inmediata con Narodowski y con el ministro de Salud de la ciudad, Jorge Lemus. “Esta situación expone nuevamente a muchos docentes frente a la angustia y el estrés provocados por un tema extracurricular y extrapedagógico.”


“Este episodio refleja la situación general de esta comunidad –afirmó el padre José Di Paola, conocido como Padre Pepe–. La idea que nosotros ya hemos planteado es que haya una ambulancia en el centro de salud, especialmente para el barrio, con choferes que sean vecinos, para evitar los temores y la discriminación. Y sería absolutamente justificado porque aquí vive una inmensa población.” Frente a la estigmatización mediática del barrio y el consecutivo anuncio del SAME, el Padre Pepe considera que la iniciativa de capacitar y emplear ambulancieros del barrio “es muy piola, porque si bien podríamos decir que deben proveer de asistencia médica a los vecinos porque es obligación, la realidad es que después eso no se cumple, por ciertos temores, o cierta discriminación, y entonces hay que implementar una idea que realmente se pueda concretar”.

COMO EXPLICAR LO INEXPLICABLE


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió al Estado argentino un informe sobre la violenta represión contra los mapuches de Villa La Angostura, que fueron desplazados de sus tierras a la fuerza, para entregárselas a un inversor estadounidense.


Una porción del territorio que pertenece a la comunidad mapuche Paichil Antriao, instalada la mayor parte en el cerro Belvedere, en la ciudad neuquina de Villa La Angostura, se encuentra con presencia policial y, el último lunes, volvió a ser centro de un violento operativo de represión, esta vez en uno de sus lugares sagrados. El pasado 2 de diciembre, los habitantes de la comunidad sufrieron un violento desalojo, tal como lo informó Página/12. Desde ese momento, la presencia de la policía en tierra mapuche y sus intimidaciones se hicieron una constante. No obstante, hace unos diez días, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos aceptó involucrarse en el asunto y pidió un informe al Estado argentino en el que se detalle la situación territorial y los actos de agresión denunciados. El Gobierno tenía plazo hasta el viernes para presentar la documentación, afirmó el abogado de la comunidad.


Las 625 hectáreas originarias de la comunidad Paichil Antriao, otorgadas a sus primeros pobladores a principios del siglo XX por el Gobierno nacional, fueron reducidas hasta llegar a 222. Sin embargo, hoy la comunidad mapuche pelea por conservar esa porción de tierra, ubicada la mayor parte en el cerro Belverede. El crecimiento de Villa La Angostura, especialmente el centro de su casco urbano, se hizo a expensas del territorio propiedad de los Paichil Antriao.


Una parte de esas 222 hectáreas mapuches que les pertenecen por escritura gubernamental, sin embargo, fue destinada por la Justicia al norteamericano William Fisher, “en un juicio en el que no se permitió la participación de la comunidad mapuche”, explicó a Página/12 su abogado, Juan Manuel Salgado. Desde ese momento, y ante el incumplimiento de la ley nacional 26.160 –que prohíbe el desalojo de las comunidades indígenas– y de los tratados internacionales, el Lof y la Confederación Mapuche de Neuquén efectuaron las denuncias en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.


La Comisión se expidió el 12 de enero pasado, otorgando 10 días al gobierno nacional para que enviara un informe que especifique, según la notificación, “las medidas que se han tomado respecto de los actos de agresión denunciados (...)”. Otro punto es si se ha cumplido o no con la ley nacional 26.160. Y por último, se solicita “el estado de la revisión territorial para formalizar la titulación de la Comunidad (...)”. Sin embargo, “el relevamiento del territorio que corresponde a los indígenas –a cargo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)– debería haberse terminado a fines de 2009, pero aún no se empezó”, aseguró Salgado. “Esto sucede porque el gobierno provincial pone todos los obstáculos legales y políticos”, ya que el relevamiento “implicaría hacer una historia de cómo se fueron entregando las tierras”, aseguró.


Tal como lo publicó este diario, alrededor de 70 efectivos policiales, el 2 de diciembre, se hicieron presentes en el cerro Belvedere para hacer cumplir la orden de desalojo, dictada por el juez Jorge Videla, del Juzgado Multifueros. Este episodio –y más que el episodio, los propios mapuches– quedó marcado por la violencia policial, que arrasó con viviendas y mapuches. Desde ese momento, la comunidad convive con una presencia policial constante en el lugar, que desató “dos ataques más”, según informó Amandina Gutiérrez, una de las integrantes de la comunidad.


El cuarto y último episodio sucedió el pasado lunes, cuando la comunidad fue a defender uno de sus lugares sagrados, el Rewe, donde los antiguos pobladores hacían sus ceremonias. Cuando se enteraron de que Fisher había instalado en él maquinarias para la remoción del suelo y la apertura de caminos, los pobladores decidieron protegerlo. Presentaron un hábeas corpus en el Juzgado Multifuero, que posteriormente fue rechazado. “Luego –explicó Gutiérrez–, nos dirigimos al lugar para dialogar y explicarles la importancia de ese espacio, que no debe ser tocado de ninguna forma.” Pero “nos dieron cinco minutos para dejar el lugar y después fuimos sacados por la policía local y efectivos de Grupos Especiales, utilizando balas de goma”. Al día siguiente, las máquinas de Fisher siguieron trabajando durante todo la jornada en “la destrucción de ese sitio histórico”, aseguró María Isabel Huala, otra mujer de la comunidad.


En medio de estos continuos atropellos, la comunidad Paichil Antriao exige la efectiva intervención del Estado, al que exige el inmediato cese de la criminalización, hostigamiento, represión y despojo de sus tierras.


Informe: Rocío Ilama.

EL LADO DE MAR DEL PLATA QUE NO ES FELIZ


Un video elaborado con cámara oculta por la organización La Alameda muestra cómo funciona la red de trata y las situaciones de explotación sexual y esclavitud. Hoy llevarán la investigación a la Justicia. Piden que se investigue a la policía.

Por Nahuel Lag


Desde esta mañana la Procuración General de la Nación y la Fiscalía General de Mar del Plata tendrán en su poder una investigación que denuncia que esa ciudad no sólo está repleta de hoteles sino también de prostíbulos. Que no sólo se ven miles de mujeres descansando en bikini y ojotas sino que unas cuatro mil –algunas menores de edad y provenientes de otros países–, en portaligas y tacos altos, son explotadas sexualmente, muchas durante las 24 horas. Y que no sólo los restaurantes ofrecen “atención personalizada” y “nivel vip” sino que hay “clubes nocturnos” que también lo hacen con “nuevo staff”, como lo anuncian con volantes en la calle y en los clasificados de algunos diarios. La denuncia presentada por la organización La Alameda evidencia el modus operandi de los prostíbulos (unos 400 en total) a través de un video hecho con cámara oculta –al que Página/12 tuvo acceso exclusivo– donde presenta testimonios de las mujeres explotadas y de los mismos proxenetas. La presentación judicial pide que se investigue si existe complicidad de la policía y de autoridades locales para no detener “el funcionamiento público y notorio” de la red de trata.


La denuncia que hoy será presentada ante el procurador de la Nación, Esteban Righi, y el fiscal general marplatense, Daniel Adler, detalla 94 direcciones en las que se ubican varios prostíbulos, especifica si es un local a la calle o un departamento y ofrece teléfonos de contacto. El video realizado con cámara oculta aporta pruebas sobre la situación de encierro y esclavitud de las mujeres, la presencia de chicas menores de edad y extranjeras y sobre el modus operandi de los proxenetas.


Según se desprende de la investigación realizada por dos voluntarios de La Alameda que entre noviembre y enero recorrieron la zona del barrio La Perla –donde se concentra la mayor cantidad de locales– con una cámara oculta, la primera diferencia que se puede hacer es la de “wisquería” o “privado”, nombres detrás de los que se ocultan dos tipos de prostíbulos.


Las wisquerías aparentan una actividad comercial lícita donde los clientes pueden entrar a tomar tragos y allí dialogar con las mujeres antes de acceder a algún servicio sexual. Mientras que los “privados” son locales que funcionan en casas o departamentos y a los que se llega por los volantes que se reparten en la calle y los avisos en los diarios. En cualquiera de ellos, los precios de los servicios sexuales son similares, “lo que muestra la articulación de una red de prostíbulos”, resaltó Gustavo Vera, representante de La Alameda.


Luces flourescentes rojas, amarillas, verdes, son una característica en la mayoría de los lugares y hasta les dan nombre, como “La casita verde”. El modus operandi también se repite: el proxeneta ordena a las chicas que se “alisten” y ellas aparecen en ropa interior a desfilar frente a los clientes. “Ella no, ella. Es como cuando vas al supermercado”, grafica una de las mujeres que es explotada en una wisquería. Luego el cliente que desea tener relaciones sexuales “acuerda con el encargado del local el precio y lo abona a dicha persona, nunca a la mujer”, resalta la denuncia.
Sin embargo, los testimonios prueban que en los “privados” las mujeres esperan a los clientes en las piezas y pocas veces pueden realizar “salidas”, es decir que un cliente se lleve a una de las mujeres fuera del local.


–¿Trece, 14 horas trabajás? –se oye preguntar en el video a uno de los hombres que hizo la investigación de La Alameda.
–Yo trabajo 13 horas, las chicas están las 24 horas –responde una de las chicas.
–¿Cómo 24 horas?
–Viven acá adentro.
–¿Viven acá adentro? ¿Qué chicas, las que vienen de afuera?
–Claro, ellas dos son paraguayas.
–Si se quedan las 24 horas, ¿hay gente todo el tiempo?
–Sí, y más en temporada.
–¿Las chicas no duermen?
-Claro, duermen. Se despiertan cuando viene gente.


Como surge de otro de los diálogos del video, las chicas son una “plaza” no estable y rotan entre los locales de la red de prostíbulos, en la que varios locales pueden pertenecer a un mismo dueño. “Mar del Plata es un lugar de tránsito. Llegan chicas del norte del país, de Paraguay, de República Dominicana. Las explotan una temporada y después siguen hacia el sur del país o las venden”, advirtió Vera.


Y no sólo de mujeres extranjeras están nutridos los prostíbulos marplatenses: “Menores de 14, 16 y 17 años trabajando encerradas con retención de documentos hay en Mar del Plata y en todos lados”, afirma la mujer de la wisquería “La casita verde”.


A partir de los testimonios obtenidos, La Alameda apunta a que se investigue la supuesta responsabilidad de las autoridades policiales que actúan en Mar del Plata. Los dueños y encargados de los prostíbulos, señala la denuncia, “habrían contado con la aquiescencia de las autoridades policiales”.


En un tramo del video, un diálogo con otra chica en un local evidencia esa presunta relación:
–¿Pasó que cayó la cana? –quiere saber el investigador que tiene la cámara oculta.
–Acá vení las veces que quieras. Nunca pasó nada, la dueña atiende a los comisarios de todos lados.


Pero la denuncia no sólo se detiene en la complicidad sino que avanza sobre las leyes que la policía incumpliría “teniendo conocimiento de la existencia del fenómeno de la trata de personas” y por lo que podría investigarse a los uniformados “por omisión”. Entre esas leyes incumplidas estarían la de profilaxis, la de migraciones, la de reducción a la servidumbre y la ley contra la trata, sancionada en 2008.


Por ejemplo, la ley 12.331 de profilaxis prohíbe las “casas de tolerancia” y prevé multas o condenas penales contra los proxenetas. En la denuncia de La Alameda se señala, por ejemplo, que el prostíbulo “La Casita Azul” “continúa funcionando a pesar de los procesos penales” sobre su responsable.


Además, la denuncia adjunta un listado de 240 acciones policiales –entregados a Gustavo Vera por el jefe de la Distrital Centro, Gustavo Salvá– en las que se repiten acciones contravencionales contra las meretrices. “La ley establece la impunidad de la mujer que ejerce la prostitución y castiga el proxenestismo. Sin embargo, hay una suerte de distorsión por parte de la policía que lo que hace es imputar a las mujeres y no lleva adelante la clausura de los locales conforme a la ley”, explicó el abogado de La Alameda, Mario Ganora.


Con la denuncia también se solicita la investigación de las autoridades municipales y en particular al personal de la Inspección General por “las obligaciones que les caben en virtud del deber de tutelar la seguridad, la moralidad y la higiene de los locales”.

ENTREVISTA A FABIO POSCA (PÁGINA /12)


En su flamante espectáculo, Al bad taim gud feis, el marplatense responde con espíritu rockero y nuevas ideas a la ofensiva teatral y televisiva de los “mediáticos”. Hay un nuevo Posca que, a través de una profundidad disimulada, hace reír y, al mismo tiempo, reflexionar.


Por Facundo García
Desde Mar del Plata



Dice que cuando interpreta a sus personajes se refugia en una cabinita, como si estuviera dentro de un robot y ese robot fuera su propio cuerpo. “Casi desaparezco. Manejo desde unas palanquitas muy pequeñas y me mantengo firme ahí porque si no se iría todo al carajo”, confiesa. Fabio Posca actúa, canta, filma, fotografía y habla como si la energía le rebasara el cuerpo. En su flamante espectáculo, Al bad taim gud feis, el marplatense responde con rock y nuevas ideas al ataque zombie que promociona la tele. “Al mal tiempo buena cara”, propone, y lo escribe así, como se pronuncia, haciendo énfasis en sus códigos. Todos los viernes y sábados a las 23.30 esa cabeza con rulos sube al escenario del Teatro Radio City (San Luis 1750) para liberar seres deformes que se meten de lleno en el territorio de la risa, pero también –quizá como nunca antes– en el de la emoción.


El encuentro es entre médanos. El viento del mar sacude los pelos del actor haciendo que parezcan una fogata negra. En la intimidad que dan tantos metros de arena sin turistas, el hombre que saltó a la fama a mediados de los noventa desde el programa de Nicolás Repetto conversa sobre sus posturas estéticas y también sobre el placer que le da ser padre de familia. De a ratos es un humorista sencillo, y de golpe brota su veta de artista que no resigna la identidad frente al mercado. Posca es eso y más, y lo es esquivando dicotomías excluyentes. “El show que estoy estrenando en Mardel refleja de manera especial lo que soy –dispara–. El título tiene que ver con lo que estaba viviendo. Significa contestarles a las épocas jodidas, haciéndolo desde mi mirada, con mis distorsiones y mis cables a tierra. Tal vez por eso propongo por primera vez ideas sobre lo que me parece que es la sociedad.”


–En Al bad taim... se lo ve tan zarpado como siempre. Vuelven clásicos como El Perro y Bilicui, y a la vez –en comparación con sus puestas anteriores– es evidente que ha nacido una sensibilidad nueva.
–No me había metido antes en la emoción. No me animaba por una cuestión rockera o acelerada, o por el afán de sorprender con el cuerpo y la deformidad. La modificación no fue forzada: en un momento me dije: “o me deprimo en mi casa o salgo a hacer lo mío”, y me salió así.


–¿Le pasó algo?
–Empecé a sentir –y sigo sintiendo– un fenómeno en el que yo también estoy inmerso. Es esta cosa de la hipnosis masiva. Me pegó mucho el parate artístico que genera el hecho de que se empiece a llamar “genios” a tipos que son lo contrario. Lo más complicado es que tengo la sensación de que la gente sabe que le están vendiendo mentiras y hace como que se las cree por simple comodidad. Onda “ya fue, es lo que me está dando la tele y es divertido”. Encendés el televisor y ves a una mina que baila como el orto. Te la presentan, igual, como bailarina. Okey. Al otro día tal o cual periodista dice “pero guarda, que esa mina baila bastante, ¿eh?”. Yo me pregunto si nos están cargando o qué.


Lo expresa claramente uno de sus monstruos: “La noche sin talento es pura oscuridad”. Y él precisa: “Si cualquiera hace cualquier cosa y todo está bien, ya no hay tester de calidad. De ahí van desarrollándose grandes mentiras y el que tiene algo nuevo que decir se siente como quien quiera plantar una semilla acá, en medio de la playa. Pero de esa sensación nace Al bad taim.... Es mi forma de declarar que acá estoy. Me podría haber quedado en la crítica y resentirme. Y no: elegí escapar por el lado de la creatividad”.


Posca se crió en Córdoba. No tuvo TV hasta los quince años y eso hizo que creciera “leyendo como un animal”. Lo que más lo inspira, sin embargo, es la música y el cine; tal vez porque no producen snobs en la misma cantidad que la crítica especializada o la literatura. Las imágenes que inauguran las veladas del Radio City dan pistas en esa dirección: corresponden a una supuesta entrevista televisiva y al principio sorprenden, porque es como si el viejo cultivador de excesos se hubiera ablandado frente a quienes recomiendan “dejar de decir guarangadas” y dedicarse al teatro “serio”. Llegado cierto punto, el falso Posca se da vuelta ante la cámara y muestra el culo con un libro insertado entre las nalgas, como si fuera un guión introducido a la fuerza. “En esa apertura me río de los que me han criticado desde cierto lugar de ‘verdad’”, anuncia. Ese gesto de ruptura es el empujón que echa a andar más de cien minutos de prolija potencia. El material audiovisual y los experimentos interpretativos hablan a las claras de una maduración muy bien enmarcada, además, por las luces y la escenografía de Sergio Lacroix.

Al bad taim carga una profundidad disimulada. El mimo controlado por una voz que le ordena tener sexo con seres invisibles, el recorrido junto a la travesti Mirsha por una muestra de fotos de penes, y el tema sentimental y popero “Los voy a abandonar” trascienden el chiste. Son espejos de las obsesiones que persiguen a los que habitan estos tiempos de libertad sintética. Transmiten, en el fondo, una defensa de las miradas no oficiales y la diversidad. Una de las criaturas que aparece en escena, Pitito –un muchacho con problemas psiquiátricos–, sintetiza esa visión. “Yo no la veo flaquita a Susanita (en referencia a Giménez). ¿Será porque estoy loquito?”, se pregunta, antes de describir cómo es el tratamiento de electroshock al que lo someten para curarlo.


–¿La defensa de lo diferente obedece a algún antecedente personal?
–Fui un adolescente medio inadaptado. Me han echado de colegios por revolucionarlos desde la risa y el desorden. Me censuraban, me ponían unos, me echaban.


–¿Era violento?
–No, no era de quemar bancos ni pegar. Te cuento una para que veas cómo era: había surgido una forma medio nueva de escupir. ¿Te acordás? Era así, entre los dientes (hace el gesto). Nos cagábamos a gallos. A mí no me salía muy bien, y en una de ésas la profesora me miró y en mi pupitre estaba todo lleno de escupitajos. Yo traté de explicarle que mi idea había sido lanzarlos para adelante y no para abajo, pero ella no me entendió.


Los que sí aprendieron a comprenderlo son sus seguidores (a cambio, él escupe menos). Basta entrar al teatro para corroborar que Posca tiene un público fiel. “Los que me siguen saben que cuando estreno un show acá no es ‘un show de verano’. Esta puesta, así como está, va a ir a Buenos Aires.”


–Muchos se preguntan si el Posca verdadero será tan reventado como de a ratos parece.
–El fenómeno del artista tiene que ver con no ser ciento por ciento igual que lo que mostrás en el escenario. Hacer que estás re duro es fácil si estuviste tomando milonga en el camarín. Hacer a un chabón que está pasado y conseguir que eso sea creíble, tenga verdad y hable desde una perspectiva diferente es otro asunto. En mi vida diurna no tengo que ver con lo que hago a la noche. Salgo a correr, me gusta estar con mis dos hijos, pasar tiempo con mi familia. Cae el sol y me deformo. Así que tengo una doble vida y disfruto las dos.


–No me irá a decir que va a la iglesia...
–Me casé por iglesia en una capilla re loca, y cuando era chico canté durante varios años en un grupo de parroquia, aunque iba más que nada por las chicas. No es que vaya a misa, pero sospecho que hay un creador. Creo en los ángeles y obviamente en la inspiración, que de un momento a otro te viene y plaf.


–Usted siempre tuvo cierta inclinación por lo bizarro. No obstante, lo que alguna vez se llamó así se diluyó. Está en las noticias, en la estética del teatro comercial, en el código con que se interpreta la vida de los ídolos. Se diría que hoy lo bizarro se produce en masa.
–Si eso se ha convertido en lo que se considera como la realidad y lo establecido, entonces yo estoy en la vereda de enfrente. Por suerte somos organismos independientes y eso nos salva. Me refiero a que puede haber figuras promocionadas desde lo mediático y a mí no me importa, porque Posca, a la hora de inventar, sigue siendo él mismo. Siempre me aburrió “lo real”. Me gusta, sí, hablar del comportamiento humano, que como sabemos también tiene política. Lo que pase por lo mediático es paralelo a lo que yo hago. A mí no me va a robar ni un minuto un chabón inflado por los medios. Hace veinte años que hago mi laburo.


–¿Sintió alguna vez la necesidad de abandonar un personaje?
–Sí. No solamente me salgo de los personajes, sino que me voy de shows que todavía llenan. Los productores no me entienden. Recomiendan “no bajarse jamás de los éxitos”, y yo me bajo siempre, porque me respeto a mí mismo. Si se agotó se agotó.


–¿Pero “mueren” los personajes?
–No. Quedan encerrados. Bilicui, por ejemplo, es un chabón muy deforme que odia a la gente y especialmente a la Argentina. Estuvo encerrado por más de diez años a pesar de que me lo pedían. Ahora lo solté. Se atragantó con un raviol y quiere estallar en un gran eructo para que su cuerpo penetre en forma de hedor entre los agujeros de las personas y las mate. No sé por qué, me dieron ganas de que vuelva.

EVO MORALES JURÓ POR LA PATRIA Y POR EL PUEBLO


Con el nuevo mandato, el primero bajo la flamante Carta Magna, quedó definitivamente inaugurado el Estado Plurinacional, que dejó atrás a la República liberal que gobernó el país por 180 años, según dijo el presidente Morales.

Por Sebastián Ochoa
Desde La Paz


“Por la patria y el pueblo, sí juro”, respondió Evo Morales con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el pecho. Su vicepresidente, Alvaro García Linera, le había pedido prometer “por los próceres de la liberación, por los héroes que dieron la vida por el pueblo boliviano y por la igualdad de todos los seres humanos” que de-sarrollará su segunda presidencia “en estricto cumplimiento de la Constitución y leyes”. Así quedó definitivamente inaugurado el Estado Plurinacional, que dejó atrás a la República liberal que gobernó el país por 180 años, según Morales. Ayer dio un informe sobre su gestión anterior a la Asamblea Legislativa Plurinacional, que sesionó por primera vez para cumplir la ceremonia de investidura presidencial.


El acto de posesión en el Palacio Legislativo tuvo una solemnidad equiparable al encuentro en Tiwanaku, el jueves, cuando los pueblos indígenas lo designaron “guía espiritual”. Los dos días de ceremonias de asunción estuvieron repletos de símbolos con los que se pretendió demostrar que finalizaba el Estado “monocultural” y empezaba otro, el de “la nueva Bolivia”, de acuerdo con los discursos del Ejecutivo.


Ayer a las 8.30, los 166 legisladores se reunieron en la puerta de la Vicepresidencia y desfilaron dos cuadras hasta la sede de la Asamblea, ex Congreso del “Estado colonial”. En la plaza Murillo había miles de indígenas, campesinos y turistas que aguardaban la entrada al Legislativo de varios presidentes, entre ellos Morales, que fue aclamado por la concurrencia –especialmente argentinos–, que gritaba fascinada, como si se tratara de Los Beatles.


A las 10, como estaba previsto, los asambleístas enviaron una delegación a la Vicepresidencia para que llevaran a García Linera ante la presidenta del Senado, Ana María Romero de Campero. Fueron Pedro Nuni, legislador del pueblo indígena mojeño; Rebeca Delgado; Jorge Medina, que representa a los afrobolivianos; y María Elena Méndez, la única del grupo que no respondía al oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS). Hasta que lo trajeron, en cinco minutos, la Asamblea estuvo en cuarto intermedio.


García Linera, sociólogo y matemático, estuvo preso entre 1992 y 1997 acusado de terrorismo por atentar contra una antena eléctrica junto al Movimiento Revolucionario Tupaj Katari (MRTK). Entró en el Palacio Legislativo entre sonidos de pututus y humos de sahumerio dispersados por un grupo de amautas. Entregó la medalla José Antonio de Sucre, usada por los vicepresidentes, que decía “República de Bolivia”. La presidenta del Senado le colocó otra similar, pero que tiene escrito “Estado Plurinacional de Bolivia”. En ese instante fue designado presidente nato de la Asamblea.


En su discurso, remarcó que “nuestra modernidad estatal, la que vamos a construir y la que estamos construyendo con el liderazgo popular, es muy distinta a la modernidad capitalista. Hay que ponerle nombre: nuestro horizonte estatal es un horizonte socialista”. Y agregó que “el socialismo es bienestar, es comunitarizar la riqueza. Es lo que hacían nuestros antepasados, solamente que en una escala mayor con tecnología y con modernidad productiva”.


Para García Linera, “no será fácil. Quizá tardemos décadas, quizá cueste siglos, pero está claro que los movimientos sociales no pueden ser poder sin plantearse un horizonte socialista y comunitario para construirlo con la voluntad de todo el pueblo, sobre la base del bienestar y del vivir bien”.


Evidenció que una de las principales dificultades está en “los poderes imperiales, a los que no les gusta la soberanía de los pueblos. No están contentos con que se expanda la igualdad”.
El vicepresidente mandó al grupo de asambleístas que lo había traído al Palacio Quemado, donde Morales y su gabinete esperaban. Para ir hasta el otro edificio pasaron por la plaza Murillo, donde cientos de policías y militares crispados contenían a miles de personas cargadas de wiphalas, además de banderas bolivianas y de otros países.


Morales dejó la banda presidencial antigua y recibió la nueva, que incluye la wiphala, bandera de los pueblos indígenas del Qollasuyu. Los antiguos símbolos del Ejecutivo fueron guardados en cajas de vidrio, que cuatro soldados del regimiento de Infantería Colorados custodiaban. Las cajas quedarán para la historia en el Banco Central.


En el hemiciclo, hasta el año pasado había un cuadro de Simón Bolívar y otro de Sucre, considerados “padres de la patria”. Para resaltar la plurinacionalidad, en la Asamblea se agregó un cuadro con Túpac Katari y Bartolina Sisa, que en 1780 tuvieron sitiada a la ciudad de La Paz por tres meses, junto a 12 mil indígenas. Bolívar y Sucre fueron reunidos en un solo cuadro, porque según la cosmovisión andina nadie está completo si es uno solo. Si son dos, en cambio, hay complementariedad y armonía.


Morales fue posesionado según la ley 001, del 20 de enero de 2010. Cuando comenzó sus “palabras al pueblo boliviano”, destacó la amplia presencia de sombreros, gorros andinos, ponchos, cascos de mineros. “Esta Asamblea parece un concurso de sombreros, de guardatojos, de vestimentas. Aunque también hay hermanos de corbata”, observó. En este sentido, expresó que próximamente espera ver la misma variedad en el Poder Judicial, donde todavía campean las corbatas.


“Tuvimos que esperar 180 años para refundar un nuevo país, por eso garantizamos un Estado Plurinacional donde todos, incluidos los originarios, tengamos los mismos derechos”, dijo.
Morales indicó que los cambios vividos en el país durante los últimos 15 años son fruto de la movilización de la población y de las organizaciones sociales. “Quiero trabajar cinco años más junto al pueblo y sometido a sus mandatos para promover el desarrollo, la unidad e integración de Bolivia”, prometió.


En su mensaje, el presidente no sólo se dirigía a sus connacionales, sino a todo el mundo, convencido de que se necesita un esfuerzo global para salvarlo de la destrucción causada por el sistema capitalista. “Yo quiero hacer un llamado hoy a los países desarrollados, industrializados o del Occidente. Mi pedido es que hay que acabar con el hambre y no con el hombre. Hay que acabar la miseria, la guerra y no acabar la naturaleza”, sentenció.


“No solamente tenemos la responsabilidad de salvar a Bolivia, tenemos la enorme responsabilidad, como indígenas, de salvar el mundo, salvando la Madre Tierra, la naturaleza”, agregó el mandatario.
El lunes, la Asamblea terminará de definir el reglamento de debates y comenzará a conformar las comisiones y comités. Luego deberán elaborar y aprobar más de cien leyes indispensables para aplicar la Constitución aprobada en enero de 2009.


Morales solicitó que la primera en aprobar fuera la ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, para la investigación de fortunas, y que estuvo trabada por dos años en el antiguo Congreso.
El diputado potosino David Cortez, de Alianza Social, consideró que “cuando determinado modelo económico está agotado, aparece otro modelo económico. Si vemos que el socialismo significa equilibrio y mejor estado de cosas en lo estatal y en lo humano, hay que incorporarlo. Si socialismo quiere decir acortar las diferencias entre los que más tienen y los que tienen menos, vamos a aplicarlo en beneficio del país”.


Para la posesión de Morales llegaron a La Paz el príncipe heredero de la corona española, Felipe de Borbón, los presidentes de Chile, Michelle Bachelet; de Ecuador, Rafael Correa; de Venezuela, Hugo Chávez; de Paraguay, Fernando Lugo; y de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz.


También llegaron al país el vicepresidente de Cuba, Ramiro Valdés; el secretario de Estado de Cooperación de Francia, Alain Joyandet; el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos; la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís, además de representantes de Nueva Zelanda, Argentina, Perú y la Unión Europea, entre otros.

domingo, 24 de enero de 2010

SILVIA MARIBEL ARRIOLA, RELIGIOSA MÁRTIR DE EL SALVADOR


Silvia nació el 20 de marzo de 1951 en el departamento de Santa Ana, hija de Jorge Arriola y Angelina Marroquín de Arriola, fue la primera hija entre cuatro hermanos (un hombre y tres mujeres).


A la edad de 15 años descubre su vocación religiosa e ingresa a la Congregación de Hermanas Guadalupanas. Sus padres no estaban de acuerdo y fueron para sacarla del convento; pero al ver su terquedad, optaron por permitir su regreso al convento. Silvia permaneció 8 años con las Hermanas Guadalupanas. Durante ese tiempo estudió enfermería en México, compartiendo con personas enfermas y mucha gente necesitada.


Regresó a El Salvador para profesar sus votos perpetuos. En este tiempo acompañó a una de sus hermanas que estudiaba Sociología, para hacer una encuesta en el tugurio de Tutunichapa. Silvia conoció allí a un grupo de mujeres de las Comunidades Eclesiales de Base, pidió quedarse en la reunión y al final de la sesión conoció a Noemí, hermana de la Pequeña Comunidad, intercambiaron sobre la experiencia comunitaria –religiosa nacida de las Comunidades Eclesiales de Base y se entusiasmó por esa novedad.


Silvia, aun siendo religiosa Guadalupana, continuó visitando la comunidad marginal de Tutunichapa. En poco tiempo asimiló la mística de las Comunidades Eclesiales de Base y se incorporó a visitar y vivir el espíritu comunitario. Un día Silvia recibió una carta de la hermana superiora de la Congregación donde se le exigía decidir entre las Comunidades Eclesiales de Base y la Congregación.


Silvia decidió salir de la Congregación de Religiosas Guadalupanas y se incorporó a la experiencia de vida religiosa de la Pequeña Comunidad. El 25 de agosto de 1975 todas celebraron la incorporación de una hermana más en la vida comunitaria. "Nosotras no dudamos frente al planteamiento de incorporarse a la comunidad. Al contrario, celebramos como cipotas su integración. Silvia era una persona con grandes valores. Puso en la vida de la comunidad su espíritu, su mística y su opción para con los seres humanos. ¡Eso le encantó tanto a la gente!" (María Isabel).


Silvia vivió y compartió cinco años y medio en la Pequeña Comunidad. María Isabel Figueroa trabajaba en el archivo del arzobispado con Monseñor Luis Chávez y González. Con la llegada de Monseñor Romero en 1976, María Isabel fue trasladada como secretaria. A través de Isabel, Silvia llega a trabajar también como secretaria de Monseñor Romero. Trabajaban medio tiempo: leían y resumían la correspondencia, redactaban y archivaban. En el otro medio tiempo, Silvia animaba hasta altas horas de la noche a las Comunidades de Base en San Roque (Plan del Pito) y Cuscatancingo.


"Silvia tuvo una especial atención para los jóvenes y el acompañamiento al movimiento político. Con su forma de ser selló a cada persona, respetando su individualidad y potenciando sus capacidades" (Carmen Elena). Durante esa época de persecución, muchos de esos jóvenes se comprometieron con su vida por los cambios sociales. Ahora son parte de la lista de mártires. Otros asumieron compromisos de liderazgo en la formación y la continuidad de las Comunidades Eclesiales de Base.


Silvia, “la mujer de la sonrisa”, se hizo religiosa para servir a las mayorías pobres y necesitadas de su país, es menuda, frágil de apariencia, pero fuerte como para aportar la solución arriesgada en situaciones limite, como al optar por acompañar, como enfermera, al Ejército de Liberación Farabundo Martí, en el Frente Occidental “Feliciano Ama”. También como al entregar su vida por la liberación de su pueblo. Silvia de 30 años de edad, fue asesinada por el ejército, el día 17 de enero de 1981, junto otros compañeros enfermeras y médicos del campamento. La comunidad religiosa a la que pertenece nace de las comunidades de bases de San Salvador y es aprobada canónicamente por Monseñor Romero, con el nombre de “Religiosas para el Pueblo”. Silvia, amiga de todos, animadora de comunidades, enfermera en un campamento guerrillero, cumple hasta el fin sus promesa de fidelidad al pueblo, dando testimonio de la Buena Noticia a los pobres. Murió con el pueblo y resucitará con él.


Oración de Silvia:" Prometo serle fiel al Señor:


en la salud y en la enfermedad
en la juventud y en la vejez
en la tranquilidad y en la persecución
en las alegrías y en la tristeza
en su encarnación entre los más pobres
siendo pobre y solidaria con ellos en su lucha por los demás… "

REPORTAJE A ALEJANDRO DOLINA


El escritor y conductor radial volvió esta semana con su clásico programa en el aire de Radio Nacional. Con su habitual elocuencia, evalúa el estado del medio y las libertades que le otorga, los modos de generar “sentido común” y su nueva novela.

Por Emanuel Respighi


Alejandro Dolina es de esos (pocos) entrevistados que se toman su tiempo a la hora de responder, o simplemente mantener una conversación. No por temor a lo que vaya a decir, sino en función de seleccionar las palabras que den cuenta con exactitud de su opinión sobre tal o cual tema. En su caso, el cuantioso diccionario personal de lengua española que posee hace que los silencios se extiendan más allá del tiempo promedio. Baches que finalizan cuando el término adecuado es encontrado por su google mental o cuando el espacio mudo terminó de darle el significado adecuado a lo que el hombre de radio acaba de afirmar. Un estilo personal rápidamente reconocible para el público que desde hace 25 años lo escucha en La venganza será terrible, el programa de radio que esta semana debutó en Radio Nacional (AM 870), en su habitual horario de la medianoche. “Espero que la vigencia de La venganza... se deba a que la gente encuentra en el ciclo alguna clase de inteligencia”, esboza, desea, el conductor.


A contramano de lo que se puede llegar a intuir, Dolina cuenta que la llegada a Nacional tras su paso por Radio 10 no tiene ningún significado especial. “Es la consecuencia de circunstancias no elegidas”, dice. “A saber: me despidieron de la 10 y no tuve ninguna otra oferta que la de Nacional. No fue algo buscado. Ahora, desde luego, si me preguntan qué opino de Nacional, digo que es la radio que yo escucho. Suelo escuchar a Jorge Halperín, Héctor Larrea, el programa de Sandra Russo, el de Carlos Ulanovsky, el de Roberto Perfumo... A mí me gusta la radio, ahora tal vez la gente prefiera escuchar a Oscar González Oro”, explica, en el comienzo de una charla en la que pasará por todo tipo de cuestiones.


–Siendo el programa de la medianoche de mayor share de la radio argentina, ¿no le resulta raro que no haya recibido otra propuesta más allá de la de Nacional?
–No, no me parece raro desde el punto de vista de que el programa que hacemos es caro. Y no se paga directamente sino indirectamente. Es decir: el programa no vende en ese horario una publicidad que alcance a solventar sus gastos, que son numerosos, ya que somos muchos, alquilamos los lugares desde donde transmitimos, hay que trasladar equipos... ¿Para qué le sirve La venganza será terrible a una radio? En primer lugar, porque es el programa de mayor audiencia de la medianoche desde hace décadas. Ese alto rating sirve indirectamente para que la emisora se posicione mejor en “la general”, lo que permite cobrar un cacho más el segundo de publicidad, ya no de mi programa sino del de la mañana, que es más caro. Es un beneficio indirecto que, incluso, es más perceptible si la radio anda y factura muy bien. De este modo explico por qué me despidieron de la 10, no porque yo haya hablado bien de Chávez.


–Su llegada a Nacional, sin embargo, causó polémica por el cachet que va a cobrar.
–No estoy al tanto. Sólo quiero decir que lo que voy a ganar en Nacional es la mitad de lo que me pagaba Radio 10.


–Se dice que va a cobrar 70 mil pesos mensuales...
–Se dice bien, pero lo que no se dice es que esos 70 mil pesos pagan a diez personas, Gillespi, Barton, yo, Schultz, los tres muchachos que cantan y la producción. Pagan también sonido y gastos de gira. Además, ¿quién decide cuánto debo ganar? ¿O alguien le pregunta a Joaquín Morales Solá cuánto gana? ¿Cuánto se creen que ganaba en la 10? Para venir a Nacional tuve que hacer un esfuerzo muy grande, que no obedece a cuestiones políticas. Yo no estoy en Nacional porque apoyo al Gobierno, sino porque fue la única radio que me hizo una propuesta. No es un gran pase ni un gran negocio para mí. Estar en Nacional es el peor pase de mi vida. Nunca he hecho un pase así en términos económicos, técnicos y en cuanto a las posibilidades. Lo único que falta es que ahora haya problemas porque esté en Nacional. Hubo problemas cuando me fui a la 10 y ahora también. Así están las cosas. Estamos en Nacional porque no hay más remedio. Tanto es así que vamos a estar al aire cuatro días a la semana, no los cinco, ya que no me alcanza para pagar a los muchachos. El ciclo irá de lunes a jueves, y los viernes la radio me da la libertad para que hagamos alguna otra cosa que permita emparejar la guita.


–¿Que sólo haya recibido una propuesta de Nacional se debe al costo del programa o a su posición política?
–Tengo un programa que funciona hace 25 años y nunca ha perdido ni media hora. Si eso no amerita que me hagan una oferta... Aquellos que creen que necesito apoyar alguna política, cualquiera sea, para conseguir trabajo, están equivocados. No acostumbro hablar de mí en un reportaje, pero no me dejan opción: muchachos, La venganza será terrible no es un programa de aficionados simpáticos. ¿Creen que debo apoyar al gobierno nacional para trabajar en Nacional? Mire qué vivo soy: me fui de Radio 10 para ganar la mitad al precio de apoyar al Gobierno. Un gran negocio.


–¿Qué representa para usted el medio en el que está?
–No mucho, diría que nada. En primer lugar porque el programa tiene características que hacen que estemos afuera de la radio. Yo veo a los tipos que me contratan dos veces por año. Esa es una razón, si se quiere liviana. En segundo lugar, porque yo no soy un periodista político. Y en tercer término, sea porque lo que yo digo a la madrugada no les importa, o porque tienen un cierto respeto, nadie me dice lo que tengo que decir. Ni en Radio 10, ni en Continental ni en Nacional. Alguna vez diré entre todas las radios progresistas y fascistas en las que estuve cuál ha sido más rígida en sus prescripciones.


–¿No cree que cuando el programa comenzó, en 1985, el público lo elegía como una opción para el entretenimiento cultural y hoy es más un bálsamo, ante la realidad de un medio que va en búsqueda de la noticia las 24 horas?
–Podría ser que el cambio del contexto modifica no la obra en sí, sino el efecto que la obra causa. A lo mejor el componente teatral, no estar pendiente de lo periodístico, convierte al programa en un oasis para diferenciarse de lo que la radio brinda todo el tiempo. Al principio era para entretenerse y divertirse, y después se transformó casi en un remedio: en aquel entonces queríamos divertirnos y ahora necesitamos descansar de nuestras indignaciones. Tal vez estamos tan estimulados para indignarnos todo el tiempo que por ahí necesitamos por un rato que dejen de hacerlo. Eso ya no es mérito del programa sino del contexto que le asigna una función distinta a la que le daba hace unos años. El contexto social y político tiene que influir en el programa, lo que es imposible saber es cómo. Un contexto represor, tirano puede producir un arte hierático, tradicional, como en Egipto, pero a veces esa misma dureza del poder produce un arte revulsivo, que se rebela: el caso del régimen que dio lugar a la Revolución Francesa. El contexto influye en nosotros pero no sabemos de qué manera. No puede haber un artista que diga que no registra su época. El artista es su época.


Pensamiento mágico,medios y política


Uno de sus pasatiempos preferidos, confiesa, es encender la radio y hacer “unas expediciones a los arrabales del dial, donde me he topado con pastores y adivinos, tipos que te hacen poner la mano sobre la radio o que te mandan a buscar un vaso de agua porque ese acto tendría no sé qué misterioso poder...”. Esa suerte de “continuidad de la Edad Media” en el éter, dice, genera un pensamiento mágico que se traslada a los oyentes y que invadió ámbitos que deberían ser racionales, como el deporte o la política. “Cada vez más vivimos en una sociedad en la que hay que esperar el efecto de un puñado de sal echado en una rodilla, o la utilización de una determinada y mágica corbata. Me indigno ante la superstición, tan usual entre la farándula argentina, porque desprecia el trabajo”, puntualiza el escritor.


–¿Que la farándula tenga tanto lugar en los medios hace que sus formas, por identificación o aspiración, se trasladen a la gente?
–La gente sigue las ideas de las personas que admira. Pero eso no sería tan grave. La opinión de las personas famosas inciden en campos más delicados. Cuando la farándula empieza a filosofar y opinar políticamente empiezan otras dificultades que le hacen peor al país.


–2009 fue paradigmático en ese sentido, ya que la inseguridad se debatió más por personajes famosos que por interlocutores con conocimiento de causa.
–Las personas con cierta notoriedad pública no pueden considerarse ciudadanos comunes, saben que sus opiniones arrastran la voluntad de miles o millones. Habría que pensar cómo se forma la opinión mayoritaria. ¿Es que la farándula o los agentes mediáticos representan una opinión preexistente, o es que el grado de manipulación ha llegado a ser perfeccionado de tal modo que esa opinión es generada desde los medios? El sistema ha hecho que ahora ni siquiera haya que esperar la opinión del público para saber si algo tiene éxito. El éxito ya viene construido con el producto, viene de fábrica. No hay que esperar el veredicto del público sobre determinado asunto porque ya el público no tiene esa tonicidad: los agentes mediáticos le arrebataron ese derecho. Se sale a decir algo y eso ya es. Jactarse de representar la opinión mayoritaria de la sociedad cuando las opiniones las fabrica uno es, al menos, perverso.


–Sobre todo si esa construcción afecta sensiblemente a la sociedad.
–En el caso de la inseguridad el asunto se torna insoportable. Rápidamente se construye un sentido común que olvida los principios elementales de una discusión seria. Y porque además de preguntarse sobre los daños sociales que producen los delitos interpersonales, como los robos, habría que indagar sobre los daños sociales que causan los delitos cometidos por grandes corporaciones, los desastres ecológicos, quiebras fraudulentas, crisis financieras que se ocasionan por falta de pagos... Habría que comparar y analizar qué delito causa más daño a la sociedad. Otro punto es que el editorial sobre las noticias policiales no lo hace un editorialista, ni siquiera un famoso: la hace la víctima o los familiares cercanos, que desde luego están indignados.


–La mayor cantidad de medios y la repetición de la misma noticia policial generan la sensación de que hay más delitos.
–La última etapa del proceso es que a partir de la descripción que la víctima hace de un hecho policial se describe el país. Es un mecanismo perverso tan sencillo que no sé cómo no resulta evidente. El sistema crea una mayoría, encarga la opinión sociológica a la víctima de un delito y describe la realidad del país a través de un hecho policial. Es un vicio del pensamiento insoportable. Con eso se genera una indignación generalizada y un partido político, que por ahora no tiene forma jurídica, pero que si la tuviera, seguramente ganaría las elecciones.


–¿Cree que la sociedad actual, paradójicamente con mayores canales de información que nunca, es víctima inocente de ese sistema?
–Se confunde una lógica del desatino y un sentido común basado en falsedades o en razonamientos demenciales. El problema del Gobierno con el Banco Central se convierte en el centro de las conversaciones de todas las peluquerías. De pronto, tipos que como yo no sabían para qué sirve el Banco Central empiezan a expresar una opinión. La tendencia hace que la gente pase del desconocimiento más absoluto a la opinión más astuta. Porque, además, ni siquiera es una opinión cualquiera: la opinión que anda en la calle, la que recogen los noteros –esos cosechadores de desatinos– es ya una opinión llena de astucia, que ha ido y ha vuelto. Los que desconocen un asunto, lo primero que aprenden es la astucia, esa desconfianza que se representa con la guiñada de ojo. Es espantoso. Qué es esto de la astucia como virtud de los que desconocen un asunto.


–¿Pero esa relación entre sociedad y medios no existía treinta años atrás?
–Probablemente, quizá con menor potencia, pero a mí me parece que antes había algún escrúpulo. Hoy, los medios de comunicación o los empresarios que los manejan no tienen escrúpulo alguno. Periodistas hay de todo: buenos y malos, gente que no tendrá más remedio que decir lo que les dicen y otros que pensarán de esa manera. El inconveniente es que en este contexto la discusión política resulta innecesaria. ¿Para qué se necesita si ya con describir la realidad a través de un hecho policial se encuentra un discurso que genera indignación? ¿Para qué quiero hablar de política? No me conviene. Hablar de política es hablar del rol del Estado y señalar cuáles son las políticas del Gobierno y cuáles las de la oposición. Las políticas son acciones que llevan a un resultado. Por ejemplo: privilegiar el crecimiento del mercado interno es una política, tomar deuda es otra, hacer que el Estado intervenga para modificar las desigualdades que el mercado crea es una, dejar que el mercado dicte lo suyo es otra... No hay discusión política porque hay sectores que prefieren que no la haya. ¿Y entonces de qué hablan? De que le afanaron al cuñado. Nadie dice de dónde proviene la desigualdad social, el desamparo, que crea una circunstancia social donde la delincuencia es un elemento que se filtra.


–Hay estadísticas que demuestran que la pobreza no es sinónimo de delincuencia, sino que hay otros factores como la desigualdad social, la redistribución del ingreso o el nivel de corrupción o impunidad, que generan las condiciones para que la violencia social surja.
–Es que esta gente cree o quiere hacer creer que la delincuencia proviene de los sectores más humildes. Por eso hay que discutir sobre los daños de los delitos que cometen los poderosos, que incluso tienen aceptación social. Las empresas toman créditos por encima de sus posibilidades y generan un quilombo infernal a la economía doméstica de millones de tipos, y el Estado sale a rescatarlos. El prejuicio de la pobreza como base de la delincuencia es propio de los poderosos. También me da por pensar que, después de todo, son tantas las agresiones y los delitos perpetrados contra los que menos tienen que hasta diría que la clase media la está sacando barata: la reacción podría haber sido mucho peor.


–Después de este reportaje no va a faltar quien diga que es kirchnerista.
–No soy kirchnerista. No digo que sea un desatino estar en contra del Gobierno. El desatino es estar en contra del Gobierno por eso y no por otras cosas. Yo también encuentro en la gestión ciertos perfiles muy criticables. Probablemente el Gobierno no hizo todo lo que podía hacer respecto de la inseguridad, pero no ha sido peor de lo que han hecho otros gobiernos. Tampoco creo que la inseguridad actual sea peor o significativamente mayor a la que hubo históricamente. La inseguridad no es un tema a partir del cual se pueda describir una situación política.