miércoles, 14 de noviembre de 2012

CONTRA LA IMPUNIDAD

Plan Federal de Laboratorios de Ciencias Forenses. Permitirán que la investigación esté a cargo de los fiscales y no de las fuerzas de seguridad. Serán 29 en todo el país. Cómo funciona el de genética. Qué hay y qué falta para concretarlo.
 
Por Raquel Roberti
 
Y pueden hacer de todo, como en CSI?”, preguntó alguien mientras la pantalla mostraba la teleconferencia con que se inauguró el Laboratorio Forense de Bariloche. La respuesta es no, el de la turística ciudad rionegrina se ocupará sólo de análisis genéticos, pero cuando termine de conformarse la red de laboratorios contemplada en el Programa Federal de Laboratorios de Ciencias Forenses –el primero en la historia de la Justicia argentina–, podrán realizarse todas las pruebas y análisis que muestra esa serie norteamericana.
El plan es ambicioso: construir 29 laboratorios forenses en el país para que las evidencias y pruebas de un accidente, crimen o delito no deban viajar a Buenos Aires o queden en manos de las fuerzas de seguridad. Sacar esta etapa investigativa de la esfera policial no es un dato menor: hasta ahora, en la mayoría de las provincias, esa fuerza se encargaba de la investigación y recolección de pruebas para luego informar a los jueces. Lo cual derivaba en impunidad cuando algún integrante de esos cuerpos estaba involucrado, tal como en la desaparición de Daniel Solano, el asesinato de Diego Bonnefoi o el de Atahualpa Martínez Vinaya, ocurridos respectivamente en Choele Choel, Bariloche y Viedma, Río Negro, provincia que registra alto índice de homicidios no resueltos.

“No puedo decir que de aquí en más todo va a funcionar como un violín y que se van a resolver todos los crímenes y delitos de forma inmediata, pero la investigación será más ágil y menos engorroso producir pruebas. Son herramientas importantísimas que ni soñábamos tener”, aclaró Liliana Piccinini, procuradora general de esa provincia e impulsora del proyecto. Y agregó que este plan apunta “a evitar el monopolio de las fuerzas de seguridad en la recolección de pruebas. Vamos hacia un sistema acusatorio, donde la investigación recae en el fiscal, que se apoya en la policía científica y forense, y no en el cuerpo policial que luego entrega sus conclusiones al juez. Alguna vez se apelará a otras fuerzas, pero la investigación estará siempre a cargo del fiscal porque cuando los investigamos a ellos, las pruebas son dudosas. Es duro decirlo, pero es parte de una realidad que debemos reconocer”.

El programa se inició en 2010 mediante la firma de un convenio entre el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, entonces a cargo de Aníbal Fernández, la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, el Consejo de Procuradores, Fiscales, Defensores y Asesores Generales, presidido por Liliana Piccinini, y el Consejo Federal de Política Criminal. En el diseño se dividió al país en seis regiones para instalar en cada una un laboratorio central de alta complejidad, complementado con laboratorios satélites, en otras ciudades de la misma zona, más cinco institutos especializados en la provincia de Buenos Aires.

Hasta el momento se instalaron siete: Salta (central) y Jujuy (satélite) en la región noroeste; Vicente López, Lomas de Zamora y Junín en la provincia de Buenos Aires, y Bariloche (central) y Cipolletti (satélite) en la región Patagonia Norte. La inversión total, al finalizar el programa, será de 55 millones de pesos. La estructura y el pago de salarios de personal especializado corren por cuenta de las Cortes provinciales.

Una comisión de técnicos y profesionales de los cuerpos forenses de las provincias se ocupó de buscar y decidir qué aparatología comprar, con el criterio de “el mejor aparato a un precio razonable”.

El equipamiento contempla las necesidades de análisis genéticos, toxicológicos, anatomopatológicos, químicos y de ingeniería forense (que se ocupan, por ejemplo, de analizar correspondencia entre proyectil y arma). Entre los más novedosos se destacan un microscopio de barrido electrónico que permite estudiar desde la resistencia de los materiales hasta la morfología de un cabello.

En el Laboratorio Regional de Genética Forense, inaugurado el lunes 6 de agosto en Bariloche –y que se dedicará exclusivamente a estudios relacionados con genética para las provincias de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut–, los profesionales cuentan con un equipo que les permite estudiar el ADN mitocondrial, el que transmite la madre y que resulta fundamental en los casos de ocultamiento de identidad.

Según Silvia Vannelli Rey, directora de ese centro, los análisis tendrán “fines de identificación humana; de filiación para establecer vínculos biológicos de paternidad, maternidad o ambos; comparaciones de patrones genéticos de imputados con las evidencias colectadas en el lugar del hecho o de la víctima, y de la víctima con los vestigios hallados en el lugar del hecho o allanamientos; comparación entre evidencias de la misma causa o con otras causas que el fiscal o el juez presupongan pueden tener el mismo autor; identificación de un cadáver o resto cadavérico; identificación de víctimas en desastres colectivos; usurpaciones de identidad”. Vannelli también señaló que “la toma de muestras indubitadas o de referencia, peritables de las causas civiles como penales, se realiza a través de los cuerpos médicos forenses. En los casos locales, las realizará este laboratorio”.

En cuanto al centro satélite, ubicado en Cipolletti y destinado a análisis toxicológicos, trabajará en la determinación de consumo de alcohol o drogas de abuso en personas vivas, mientras que post mortem realizará análisis confirmatorios y cuantitativos de drogas de abuso, plaguicidas, metales, medicamentos, etcétera. También intervendrá en estudios de contaminación ambiental (desechos industriales, agua, suelo), y en incautación de estupefacientes.

El esquema de la región Patagonia Norte se completa con un laboratorio de Anatomopatología en la ciudad de Neuquén y uno de Ingeniería Forense en Comodoro Rivadavia, ambos todavía en proceso de instalación.

Para Piccinini, “estos laboratorios permitirán eso que siempre reclamamos, el acceso a la Justicia, porque ¿qué significa? Que una persona ante un determinado problema pueda recurrir al sistema judicial y obtener una respuesta. Pero, por ejemplo, en causas relacionadas con la filiación, si no tiene dinero para un abogado y para pagar análisis, debe esperar el turno en la Facultad de Bioquímica de la UBA, donde tienen una extraordinaria predisposición pero están saturados de pedidos. Con la demora, el chico crece, no tiene papá ni cuota alimentaria y eso genera falta de credibilidad en el sistema. Ahora estos estudios estarán al alcance de todas las personas sin capacidad económica a través de las defensorías oficiales de toda la provincia, y ahí sí veremos resultados inmediatos”.

Durante la inauguración en Bariloche, el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Julio Alak, señaló que “hasta ahora las muestras de prácticas forenses había que hacerlas en Buenos Aires, en establecimientos privados o en las fuerzas de seguridad. Se perdían todas las evidencias y era muy difícil esclarecer delitos. Estos laboratorios permiten a la Justicia investigar con independencia, para asegurar que no haya impunidad”. Además, anunció que en las próximas semanas se abrirán las instalaciones de Resistencia (Chaco), Comodoro Rivadavia (Chubut) y Mendoza, capital de la provincia homónima.

Por su parte, Piccinini destacó que en este momento están “terminando de adquirir móviles que puedan ir hasta la escena con el equipamiento básico para relevar evidencias. En las provincias, en general, hasta ahora iba un patrullero con efectivos que pisoteaban y contaminaban la escena. Con estos equipos evitaremos esa situación y, por ejemplo, podremos iluminar la zona para cercar y levantar pruebas en el momento. Hace dos días tuvimos un homicidio nocturno en Río Negro, pudimos cercar el área pero tuvimos que esperar hasta que amaneciera para inspeccionar, mientras la familia reclamaba con justo derecho”. Además, están formulando junto al resto de laboratorios un protocolo de preservación y cadena de custodia de evidencias, formas de remisión y cuidado de las muestras.

Quizá con la instalación de estos centros forenses, ya no sean habituales casos como el de Guillermo Garrido, quien apareció ahorcado en un calabozo de la comisaría de El Bolsón y se caratuló como suicidio, cuando en realidad tenía un fuerte golpe en la nuca que jamás tuvo explicación. Garrido había sido detenido por una contravención. Que signifiquen el fin de la impunidad es la esperanza.
 
Fuente: Revista Veintitres

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