miércoles, 20 de febrero de 2013

EL PADRE PEPE VUELVE A OCUPARSE DE LAS ADICCIONES

Deja Añatuya después de dos años para instalarse en el conurbano bonaerense.
 
Por Silvina Premat.
 
A dos años de haberse despedido de la Villa 21-24, en Barracas, para trasladarse a Campo Gallo, una pequeña localidad en Santiago del Estero, el padre José María "Pepe" Di Paola anunció una nueva despedida. Esta vez, en sentido inverso.
En las próximas semanas, dejará Campo Gallo para trasladarse luego a una barriada del conurbano bonaerense que aún no se definió. Desde allí, el sacerdote se propone retomar el trabajo de prevención y recuperación de los adictos al paco. "Una misión que quedó interrumpida por las circunstancias que todos conocen", dijo el padre Di Paola a LA NACION, al referirse a las amenazas de muerte que recibió cuando era coordinador del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia de la Arquidiócesis de Buenos Aires.
"Mi idea es prolongar el Hogar de Cristo en barrios donde no se conoce esta esperanza que sí tienen los chicos de las villas donde está hasta ahora", agregó. El Hogar de Cristo es un programa de inclusión y acompañamiento integral de usuarios de paco creado en 2008 por Di Paola y otros sacerdotes de Barracas y que hoy lleva adelante la Vicaría para las Villas de Emergencia de la arquidiócesis porteña y mantiene centros barriales allí y en las villas de Retiro y Bajo Flores.
"Hoy tomo la decisión de seguir con esa misión inconclusa a la que me siento llamado dentro de la Iglesia, no ya en la Villa 21, sino en el Gran Buenos Aires, cumpliendo la misma misión", escribió el sacerdote en una carta que leyó a los feligreses de Campo Gallo.
"Para mí, es una pena que se vaya, porque hizo un trabajo muy fecundo y misionero", afirmó el obispo de Añatuya, donde se encuentra Campo Gallo, monseñor Adolfo Uriona, al ser consultado por LA NACION sobre la noticia del traslado de Di Paola, dada a conocer por medios santiagueños.
"Al mismo tiempo, estoy muy agradecido por estos dos años de trabajo tan intenso y acertado porque movilizó a los jóvenes y a los hombres, y visitó mucho los parajes del interior", continuó el obispo. Y agregó: "En realidad, yo preveía que Pepe regresaría en poco tiempo a Buenos Aires, porque su vocación es fundamentalmente urbana, más villera que para el monte, si bien es enorme el trabajo que ha hecho en estos dos años".
Uriona también agradeció al cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, por haber autorizado hace un año a otro sacerdote porteño, Joaquín Giangreco, a trasladarse a Añatuya, donde quedará a cargo de la parroquia que deja Di Paola. "También reconozco que las necesidades del conurbano, por la condición de vida y la cantidad de población, son más serias que las mías", dijo Uriona.
En el Arzobispado de Buenos Aires no se dio a conocer aún el traslado de Di Paola, pero voceros autorizados confirmaron a LA NACION la noticia y dijeron que Bergoglio consideraba que el padre Pepe concluyó la misión para la que había ido a Santiago del Estero.
"Terminamos una primera etapa en la que con la gente pusimos de pie la Iglesia en Campo Gallo", concluyó Di Paola.

Fundador del Hogar de Cristo

Programa de inclusión integral de adictos al paco
Jose MarÍa Di Paola
Edad: 50 años
Años de sacerdocio: 25
Fue párroco durante 13 años de la villa 21-24, de Barracas, donde lo amenazaron de muerte y desde donde se fue a Añatuya en diciembre de 2010.
 
Fuente: La Nacion

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