domingo, 24 de febrero de 2013

"NI A PALOS A DEFENDER MILICOS, GENOCIDAS Y APROPIADORES O A TRANSAR CON ELLOS"

Por Julia Mengolini y Federico Scigliano.
 
Ponele que te pisa un Audi cuando cruzabas por la senda peatonal. Necesitás un boga, llamás a un estudio y te mandan a este pibito. “Que me lo cambien –pensás- este se acaba de recibir, el del Audi va a contratar a Burlando y me van a volver a pisar”. Bueno, sos un nabo prejuicioso. Alan Iud tiene 29 pirulitos y es el jefe del equipo jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo, es decir, tiene a su cargo nada menos que la causa Herrera de Noble. Y se la re banca.
 
 
 
-Sos abogado de Abuelas y sos más jóven que los nietos que ellas buscan, ¿qué te pasa con eso?-No lo había pensado. De hecho, en el equipo jurídico de abuelas yo soy el más grande y no pensamos en eso especialmente porque actuamos como abogados representando un interés que es el de las Abuelas que quieren encontrar a sus nietos. Es ínsito a la función representar intereses de terceros que pueden ser más grandes o más chicos. Con respecto a los nietos, siendo de la misma generación, podemos llegar a entender códigos o situaciones, tener un diálogo más llano con algunos nietos restituidos, tener determinadas relaciones que después te permiten comprender, por ejemplo, algunas posiciones de los que no se quieren analizar, que son con los que nosotros trabajamos en el equipo jurídico. Los abogados intervenimos cuando no hay una voluntad de analizarse. Si no, se acercan a Abuelas y después nosotros intervenimos en el aspecto punitivo, en la búsqueda de justicia.
-¿Hay algún motivo de por qué el equipo jurídico de Abuelas es tan joven?-Abuelas tuvo siembre muchos abogados a lo largo de su historia y fueron variando de acuerdo a las épocas. En los 80 tuvo un montón, en los 90 cada vez menos, en un momento hubo un vacío y en el momento en que se estaban reabriendo los juicios se armó un nuevo equipo con Luciano Hazán. Creo que el equipo joven se dio más naturalmente. Aunque en La Plata y en Rosario los abogados también son jóvenes. Algo debe querer decir que en tres filiales donde hay mucho trabajo de Abuelas los equipos jurídicos sean de abogados jóvenes. Creo que responde no tanto a una decisión de la institución sino, tal vez , a procesos del país donde los profesionales de una generación mayor desarrollaron su carrera en un momento en que no estaban dadas las condiciones para que estos juicios avanzaran.
-¿Tiene algo de militante tu laburo en Abuelas?-Todos los que trabajamos en Abuelas tenemos un compromiso que excede en mucho lo laboral, nadie asume esto como un trabajo simplemente. Hay una identificación y un compromiso que evidentemente tiene una cuota muy importante de militancia. Trabajar acá requiere no sólo de una formación jurídica sino de un perfil determinado como profesional que creo que fuimos armando a través de distintas experiencias de militancia. No quiero hacer un reclamo salarial a través de la entrevista, pero obviamente cuando uno elige trabajar en un organismo de derechos humanos asume que va a cobrar menos que en el sector privado o en el Poder Judicial, por ejemplo. En ese sentido, ese compromiso es indispensable porque una persona que asumiera esto simplemente como un trabajo va a quedar muy lejos de cumplir con la responsabilidad que implica.
-Entre muchas cosas, los 70 fueron una lucha generacional, y de hecho la imagen de tipos de 60 años torturando pibes de 20, es un escena muy repetida. Esa cuestión generacional, ¿se repite en Tribunales con jóvenes de 30 litigando contra abogados de 60, de renombre y trayectoria que defienden a los genocidas?- En el esquema es cierto, se reproduce un poco eso porque en todos los organismos hay muchísimos abogados jóvenes.
-¿Qué pasa en esas instancias? ¿Te mira diferente el juez?- Los jueces y los tribunales respetan a cada uno de los abogados por la seriedad del trabajo que hacen. Y me parece que mucha gente joven se ganó ese respeto. Obviamente que la juventud por sí misma tampoco te lleva a que seas mejor. Nunca me pasó que un juez me pregunte la edad, pero te das cuenta que puede haber una mirada distinta. Y con los abogados que son la contraparte, para nosotros es indistinto la edad que tengan o su trayectoria. Algunos de los que defienden a los represores vienen desde la década del ochenta. Sí podemos decir que ya nadie les tiene respeto desde lo ético, creo que desde lo profesional tampoco. La mayoría de ese tipo de abogados son bastante malos desde lo técnico, por ejemplo, Solari es un mamarracho, me gustaría tenerlo en todas las causas. Ahí uno ve cómo en la abogacía hay mucho mito sobre la tarea del abogado. En la causa Herrera de Noble intervienen abogados de estudios muy importantes y la verdad que nosotros no nos sentimos menos si bien este es un proceso abierto que excede mucho lo que puedan plantear los abogados. Pero me parece que ellos cometieron algunos errores importantes, casi de principiantes. Desde lo estratégico y desde lo formal, como olvidarse de firmar unas apelaciones. ¡Es lo básico!
 
-¿Por qué estudiaste derecho?-La verdad es que siempre lo tuve como una vocación, desde chiquito. Me resultaba muy estimulante poder asumir la posición de una persona que pueda necesitar una suerte de defensa. En ese sentido me parece que lo que hacemos acá en Abuelas nos permite congraciarnos con la vocación, con el motivo por el cual elegimos estudiar Derecho. Esta profesión no siempre va de la mano de la justicia o de representar intereses que merezcan protección genuinamente. Tiene una faceta muy comercial en su faz liberal y acá tenemos la posibilidad de intervenir de esa forma que uno se imaginaba de chico, pero que no tenía muy claro cómo ni qué. Al final, tenía que ver con defender causas justas, para no decir “nobles” (jajaja). Y en este sentido yo personalmente estoy muy contento. En el caso de Abuelas, hay un plus que es que tenemos la posibilidad de hacer algo que supuestamente está en los fundamentos teóricos de la justicia y que muy pocas veces se da, que es reparar las violaciones a los derechos humanos, y puntualmente acá es restituirle la identidad a una persona o imponer una condena a un represor. Ayudar a que una abuela encuentre a su nieto es una reparación quizá no completa pero es una reparación que excede cualquier tipo de compensación económica que es la habitual en la justicia para cuando hay una violación de un derecho. La gratificación que tiene poder sentir que contribuís en eso no tiene comparación, son días en los que renunciaríamos al sueldo.
- ¿Qué te pasa cuando tomás dimensión de la causa Herrera de Noble y los múltiples intereses que la atraviesan? ¡Tal vez en 10 años estés haciendo divorcios!-Puede sonar a frase hecha o a un cliché, pero para nosotros es tan importante como otras causas donde hay personas que no se quieren analizar, o casos donde ya tenemos un análisis y buscamos que haya justicia. Desde ese lugar tratamos de no asignarle una importancia adicional porque el objetivo de Abuelas es saber si esos son hijos de desaparecidos, como en tantos otros casos. Entonces, desde ese lugar, eso no lo podemos distinguir. En indudable que esta causa tiene mucha más repercusión porque la sociedad está pendiente, pero lo primero que tratamos de hacer es no pensarla como una causa más importante, si bien ahora es inevitable que nos lleve mucho más esfuerzo y dedicación porque hay abogados del otro lado que están batallando como quizás no batallan otros y hay una cantidad de recursos puestos para que no se sepa la verdad que exceden los de cualquier otro caso. En ese sentido, quizás nos lleva el doble de atención. Pero también hay una institución que nos respalda y que tiene esquemas para dar respuesta a muchas situaciones que exceden lo jurídico sobre las cuales uno puede descansar. De todas formas, si algo aprendimos es que no hay situaciones irreversibles ni abogados invencibles. Que estén Cavallo o Carrió como abogados de Ernestina, Marcela y Felipe no nos cambia mucho. Y si al principio teníamos una precaución adicional por eso, ya se nos fue.
-¿Cuál es el estado actual de la causa?-Ahora la situación es bastante clara: el análisis que se hizo fracasó porque las prendas tenían el ADN de varias personas. Para nosotros quedó descartada la hipótesis de que haya sido algo accidental y también de que haya sido producto de alguna impericia del Banco Nacional de Datos Genéticos. Entonces, en este momento estamos en la misma situación que al 28 de mayo que fue el día que se hizo el procedimiento en el cual se obtuvieron las prendas. Hay una orden de obtener el ADN, está en manos de la jueza Arroyo Salgado decidir cómo obtenerlo, si por la vía de la extracción compulsiva o si va a utilizar las muestras de sangre y saliva que se obtuvieron en diciembre por el cuerpo médico forense, o si va a ordenar realizar un procedimiento similar al de mayo. La fiscalía hizo un pedido para que se utilicen las muestras obtenidas por el cuerpo médico forense. A nosotros nos parece que es viable ese estudio siempre que se den determinadas condiciones y que se vayan superando determinados recaudos que tienen que ver con la conservación de los sobres y con que haya una correlación del perfil genético que se obtenga de esas muestras con alguno de todos los que aparecen en las prendas. Porque en la ropa había perfil genético de varias personas que no se pueden separar en la medida que uno no tenga un patrón. Entonces, si de la sangre sale un perfil genético, tiene que haber uno en la ropa que coincida con eso. Hay determinados puntos que elevarían la credibilidad de ese estudio. Si se dan esas condiciones, lo vemos como viable. Además, si ese estudio fracasara, se puede recurrir a otras medidas.
-¿Qué chances hay de ordenar una extracción compulsiva de sangre?-Tampoco podríamos confiar del todo en eso porque haciéndose una transfusión en los días previos, tampoco se podría obtener un perfil genético. Es una de las dudas que se tienen con respecto al estudio de diciembre, aunque en el caso de Marcela hubo además un isopado bucal. La chance es concreta especialmente si fracasa este estudio alternativo porque la ley y la Corte Suprema exigen que antes de llegar a una medida como esa se descarten las posibilidades alternativas de obtener ADN.
-Son medidas de última instancia.-Exacto. El criterio que fijó la Corte en la causa “Prieto” es que cuando se investiga apropiación de niños y la víctima no se quiere analizar, el análisis se tiene que hacer igual. El ADN se tiene que obtener por medios alternativos a una extracción de sangre porque la causa no se puede cerrar. Además, ellos se sometieron a una extracción de sangre en diciembre, entonces no pueden alegar que esto produzca una lesión en su integridad física. Lo que ellos plantean como derecho es un supuesto derecho a no conocer la propia identidad que encuadran dentro del principio de autonomía de la persona y esto es lo que entendemos que la Corte rechazó. ¿Tengo derecho a que no se conozca mi identidad? No, eso no. A lo que sí tengo derecho a querer ejercerla o no.
-Uno podría llegar a comprender a Felipe y a Marcela en tanto Ernestina, su “madre” puede ir en cana.-Sí, es una posibilidad porque esta es una causa penal y hay sobre ella una imputación. Seguramente la mayor parte de la resistencia tenga que ver con eso. En la mayor parte de los casos en los que los nietos no se quieren analizar es por la posibilidad de que quien los crió vaya preso. Y ahí vemos la importancia de que sea la Justicia la que avance con independencia de la voluntad de esa persona. Porque si no estás transformando a esa persona en “responsable” de la eventual condena que pueda obtener su apropiador. Los apropiadores hacen esa transferencia de culpa. Eso refuerza que se tenga que avanzar independientemente de su decisión, si no se deja a la persona en una dicotomía terrible de resolver.
-¿Qué pensás que puede llegar a pasar en el país cuando se resuelva?- Si el resultado fuera positivo tal vez se pueda reconstruir una parte de la historia que hoy falta. Pero va a haber un sector importante de la población que no lo va a creer. Y si hubiera un resultado negativo, otro sector no lo va a creer. También podría haber incorporaciones futuras de familias al Banco, ellos plantearon que no aceptan que su ADN quede ahí para comprobaciones futuras pero es lo que se hace en todos los casos y en ese sentido, saber qué va a pasar en el país es difícil. A nivel judicial, tanto Herrera de Noble como otras personas, van a tener que brindar explicaciones.
-¿Cómo te imaginás la tapa de Clarín del día siguiente?-Me imagino que van a pedir una contraprueba, que van a poner en duda el resultado.
-¿Qué hay sobre las dudas planteadas sobre el Banco Nacional de Datos Genéticos?-Para nosotros quedó descartado. Ellos vienen planteando, a través de los medios del Grupo, dudas sobe el Banco direccionadas a que podría fraguarse un resultado, a que no se cuenta con el material genético suficiente. Más que dudas es una ofensa porque las Abuelas quieren encontrar a sus nietos, no al nieto de otra persona. Además las dudas quedaron descartadas por sus propios peritos, no tiene correlato con la realidad, es sólo una estrategia para tratar de dilatar el análisis.
-¿A qué le decís Ni a palos?-Ni a palos a defender milicos, genocidas y apropiadores, o a transar con ellos.
 
Fuente: Suple Ni a palos!

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