miércoles, 24 de octubre de 2012

INDIGENAS POR LA PAZ

Unos 5000 indígenas recorrieron las calles de Popayán, capital del departamento del Cauca, Colombia con demandas a favor de la paz y reclamos de un compromiso expreso del gobierno para la solución de los problemas de soberanía y control de sus asentamientos, planteados por esas comunidades en estancadas negociaciones con el Ejecutivo.
 
Concentrados en la Universidad Indígena, dos kilómetros al norte de Popayán, los manifestantes iniciaron la marcha, que concluyó en las cercanías del estadio citadino Ciro López. Luego partieron hacia el territorio de La María-Piendamó, donde el próximo martes se realizará una asamblea general con la presencia de altos funcionarios del gobierno para firmar los acuerdos entre las comunidades nasas y las autoridades estatales, a la cual invitaron al presidente Juan Manuel Santos.
Paralelamente a la marcha, los ministros del Interior, Federico Renjifo, y Defensa, Juan Carlos Pinzón, suscribían un nuevo acuerdo para reiniciar hoy las estancadas negociaciones en Popayán. Según el consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca, Jesús Chávez, a la manifestación se unirían campesinos, afrodescendientes y líderes urbanos, “para rechazar, a una sola voz, los actos de violencia que se registran en sus territorios”. Durante la jornada se reivindicó, una vez más, el derecho a la paz y el respeto a los derechos humanos. “El objetivo es llamar al gobierno a que proporcione un tratamiento especial al conflicto armado que se está viviendo en el Cauca, donde los más afectados son las poblaciones autóctonas y campesinas,” declaró Chávez.
La primera mesa de concertación propuesta por los cabildos nasas al jefe de Estado colombiano transcurrió el 23 de julio último, en Santander de Quilichao, tras el enfrentamiento de esa etnia con tropas del ejército ancladas en el cerro Alto Berlín, lugar sagrado para ellos de acuerdo con tradiciones ancestrales. En cambio, la segunda ronda, prevista para el 27 de julio, naufragó ante la ausencia de los titulares del Interior y Defensa, quienes enviaron en su lugar a los viceministros, sin poder de decisión alguno, como declararon los líderes caucanos. A partir de entonces, las comunidades indígenas de esa región del su-doeste colombiano se declararon primero en “asamblea permanente” y después en “asamblea de resistencia”.
El estancamiento de las negociaciones en las cuales los nasas pondrán una vez más sobre el tapete sus reclamos de soberanía y control de sus asentamientos ha sido objeto de reiteradas críticas al presidente Santos y llamados de las Naciones Unidas a acelerar el proceso de paz y entendimiento del Estado con las comunidades autóctonas.
 
Fuente: Pagina /12

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