jueves, 11 de marzo de 2010

"SI FUERA CIERTO QUE VUELVEN LOS REDONDOS, ME HABRÍA ENTERADO"


En su nuevo disco, el guitarrista y cantante encuentra la mejor expresión musical para un escepticismo no exento de esperanza. Reacio a considerar lo suyo como una “carrera”, Skay analiza aquí su lugar en la música.

Eduardo Skay Beilinson, llega a Málaga con su grupo Los seguidores de la Diosa Kali este miércoles 24 de febrero a las 22 horas, en Sala Vivero. Skay se consagró en Argentina al mando de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota -conocidos por Los Redondos- junto a Carlos 'El Indio' Solari. Actualmente se encuentra en la elaboración del que será cuarto disco. No me podía resistir a hacerle una entrevistilla de la que sacamos mucha sabiduría musical de alguien que entiende de esto mucho, pero mucho.

'Hippie jay jou', 'La morada de los pájaros' y 'Lejos de casa'. Ya hemos escuchado algún adelanto de su nuevo disco, pero aún no sabemos cómo se llamará. Skay Bellinson: Tiene nombre, pero es un secreto incluso para la Argentina (risas). No, no. Saldrá para primeros de abril, en cuanto volvamos de la gira, y se llamará ‘Dónde Vas’.

Un nombre que hace pensar que algo quiere decir, ¿qué significa? S.B.:Bueno, sólo se trata de jugar un poco con la idea de la tapa. En el cedé aparece la imagen de un reloj de arena, y queremos dar la sensación de ese tiempo que te agota, que te aprieta contra la pared. Y no tienes más remedio que hacerte la pregunta.

¿Tendremos un adelanto en la Sala Vivero? S.B.: Bueno, un poco queremos tocar para todos esos argentinos que se fueron de nuestra en tierra en su momento y que ahora residen aquí, en España. Por eso queremos hacer un repaso de todo nuestro trabajo anterior. Por eso tocaremos sólo un tema del nuevo disco quizá.

¿Qué pretende transmitir Skay con ‘Dónde Vas’? S.B.:Como uno es esclavo de su propia música, no te puedo definir. Pero hay un pulso rockero que nunca pierdo.

¿Qué recuerda mirando atrás hacia ‘A través del mar de los Sargazos’? S.B.:Me haces remitir a tiempos pasados. Yo disfruto de todos los discos, porque en todos ellos hay parte de mí. Puedo decir, al menos, que cada vez canto mejor, porque yo era guitarrista y ahora me reencuentro cada vez más con esta faceta. Me redescubro.

¿Qué tal por España? Es la primera vez… S.B.: La primera vez para tocar sí y también en Málaga. Ya hemos tocado en Madrid y en Canarias hace pocos días. Lo sentí todo muy emotivo, para todos esos argentinos que fueron al concierto, porque a ellos les supuso una hondonada de alegría.

En los conciertos de Skay cantan eso de ‘sólo te pido que se vuelvan a juntar’, por Los Redondos, ¿y por qué no? S.B.:Hay que entender a Los Redondos y comprender que hace ya 30 años de ellos. Los músicos vamos mutando y cada uno está ahora por su lado. Para mí este es el mejor momento de mi vida y Los Seguidores de la Diosa Kali el mejor equipo posible.

Lo preguntaba porque en alguna entrevista de Indio Solari, su vocalista, leí: "Tengo la voluntad de que los Redondos vuelvan". S.B.: ¿Sabes lo que pasa? Que a Indio le queda quedar bien con Dios y con la Virgen, pero a mí no me ha llamado. Si fuese cierto, me hubiera enterado.

La pregunta que siempre se hacen todos: ¿Por qué se separaron Los Redondos? S.B.: Bueno, todo tiene su tiempo de desgaste, incluso en la música. No hay más que decir.

Entonces, ¿mira atrás y no echa nada de menos? S.B.: Mira, lo paso bomba y lo disfruto mucho con esto. Ahora puedo tocar más seguido. Disfruto con todo de la música: ensayar, preparar… Cada concierto es una emoción única. Cada show es una aventura.

Tengo un amigo de allá que me decía que Los Redondos no se juntaban de nuevo porque en cada concierto de reencuentro morían catorce o quince personas… S.B.: Bueno, en verdad tengo que decirte que nunca ha muerto nadie. Pero sí es cierto que eran momentos muy conflictivos en Argentina. En los conciertos se movía mucha gente y nosotros éramos bandera para todos los movimientos que no encajaban con el sistema. Claro está, en los conciertos había habituales enfrentamientos con la policía. Era todo muy complicado y nosotros teníamos mucha presión por convocar tanta gente.

Y una curiosidad, ¿es verdad que vio a Hendrix en directo? ¡Eso no lo pueden decir muchos músicos! S.B.: Lo vi, lo vi. Y espero que se pegara algo (risas). Por lo menos se me abrió la cabeza y entró un rayito de luz. Todo era muy distinto a ahora. Fue en el Royal Albert Hall, en el año 68, y todo en un circuito no comercial. Por lo menos me ayudó a entender la libertad desde la música.

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