lunes, 23 de septiembre de 2013

LA DICTADURA DE PINOCHET ESPIÓ A ESCOLARES Y ALENTÓ LA DELACION

POR ARACELI VICECONTE


Lo revelan 30.000 documentos del régimen. Hubo incluso padres que delataron a alumnos.

El régimen de Augusto Pinochet espió a niños y adolescentes en sus propios colegios, fueran éstos públicos, privados o religiosos, para vigilar a los “sospechosos” y ordenar el despido de profesores “desleales” a la dictadura militar, según revela una investigación de la agencia de noticias alemana DPA difundida ayer.
El periodista de la DPA, Mauricio Weibel, tuvo acceso a unos 30 mil documentos de la Central Nacional de Informaciones (CNI) que dejan al descubierto una amplia red de espionaje a partir del trabajo coordinado entre este organismo de inteligencia sucesor de la DINA y el Ministerio de Educación en tiempos de Pinochet (1973-1990).
La CNI, responsable de numerosos secuestros, torturas y asesinatos a opositores al régimen, mantuvo “una relación administrativa diaria con el Ministerio de Educación”, explicó Weibel a Clarín.
En dicho ministerio, que participaba del llamado “Plan de Guerra del Frente Interno”, existía una Oficina de Seguridad cuyos miembros asistían a cursos de la CNI. El ministro de turno, además, enviaba un boletín diario a la policía secreta. “A fin de mes, se quemaban las actas pero a su vez se dejaba constancia de lo destruido”, subrayó Weibel, quien habla de un sistema de trabajo que consistía en “fiscalizar todo lo que podía constituir una amenaza para el régimen”.
Paralelo a este plan sistemático, se alentaba la delación, practicada por algunos seguidores de Pinochet con la devoción de los colaboracionistas nazis en la Francia de la llamada “república de Vichy”. De ahí que entre los documentos investigados por la DPA se hallen cartas de padres de escolares y también de docentes dirigidas personalmente a Pinochet para informar, por ejemplo, sobre la tendencia izquierdista de algún alumno o sobre la vocación democrática de algún profesor. Entre los establecimientos que fueron vigilados se encuentra la Alianza Francesa, un colegio privado de enseñanza del idioma francés en Santiago que en 1988 desvinculó a profesores que abogaban por la democracia.
Como en la Argentina de Jorge Rafael Videla, la dictadura de Pinochetpenetró prácticamente todos los ámbitos, incluida la educación, pero aunque se sospechaba de que el largo brazo de la inteligencia del régimen llegaba hasta los colegios, hasta este momento no se tenían pruebas materiales de lo sucedido en esos años.
“Ahora nadie puede afirmar que ésto no existía”, advierte Weibel, quien descubrió varios miles de despidos de profesores por motivos políticos.
Hay casos impactante, como los de un joven, Iván Salinas, “sospechoso” entre otras cosas por organizar un taller de pintura en su colegio. Y hay detalles macabros, como el hecho de que varios ministros de Educación de Pinochet anduvieran armados, con armas que compraban con dinero público. “La imagen es muy fuerte, de un ministro pistola al cinto vendiendo los colegios del Estado a privados”, comentó el periodista de DPA.
Fue justamente en los años ‘80, mientras funcionaba esta red de espionaje, cuando el Estado chileno se desprendió de gran parte de los colegios, vendiendo a privados o traspasando los establecimientos primarios y secundarios a las municipalidades. Este sistema se mantiene hasta el día de hoy, con sólo alrededor del 35 por ciento de los alumnos en colegios públicos, y es uno de los principales motivos de las protestas estudiantiles que se mantienen con fuerza desde 2011 contra el gobierno de Sebastián Piñera.
Al mismo tiempo que vigilaba a los posibles opositores, el régimen pinochetista intentaba formar una juventud leal y para eso organizaba congresos y cursos de adoctrinamiento sobre temas como Seguridad Nacional.
Según revela el periodista Mauricio Weibel, entre los oradores de aquellos encuentros se contaban varios actuales funcionarios, como el ministro del Interior, Andrés Chadwick, o el dirigente de la Unión Democrática Independiente (UDI), Patricio Melero.
Fuente: Clarín 

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