martes, 7 de diciembre de 2010

DÉFICIT HABITACIONAL SIN SALIDA


LAPIDARIO INFORME SOBRE LA POLITICA DE VIVIENDA DEL MACRISMO


En nueve meses de este año se ejecutó sólo el 18,6 por ciento del presupuesto destinado a vivienda, de acuerdo con un informe realizado por integrantes de la Comisión de Vivienda de la Legislatura.


El déficit habitacional de la Ciudad de Buenos Aires afecta a unas 500 mil personas. El presupuesto de vivienda sigue siendo insuficiente y tiene una escasa participación en la cifra total: al tercer trimestre de 2010 se ejecutó el 18,6 por ciento de los 409,5 millones de pesos asignados al Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). Y en los barrios porteños persiste la segregación socio-espacial: Villa Soldati, Pompeya, Villa Lugano, Parque Avellaneda y Parque de los Patricios concentran sólo el 1,6 por ciento de las obras en construcción. Estas son algunas de las conclusiones del informe “Buenos Aires sin techo. La ausencia de políticas de acceso a la vivienda: una violación a los derechos humanos” sobre el período 2009-2010 de la Comisión de Vivienda de la Legislatura porteña.

“La gestión macrista fue achicando progresivamente el monto real y de ejecución del presupuesto”, afirmó a Página/12 Facundo Di Filippo, secretario de coordinación de la Legislatura, impulsor del informe junto a Rocío Sánchez Andía, titular de la comisión. Los representantes y vecinos de villas y asentamientos porteños coincidieron en que “no hay interés de urbanizar”.


En la ciudad se estima que las viviendas de medio millón de porteños no satisfacen los requisitos mínimos establecidos para una vivienda adecuada. El informe presentado el lunes pasado en la Legislatura porteña reveló “incapacidad” de dar respuesta al déficit habitacional. El incremento presupuestario registrado por el área de vivienda para el año pasado fue menor que el general: mientras que el último incrementó en un 26 por ciento respecto de 2008, el destinado a vivienda sólo lo hizo en un 14 por ciento. “Hay desinterés por esta área”, denunció Sánchez Andía. Además, mientras que en 2005, el presupuesto destinado al IVC representó algo más de 5 por ciento del total, 2009 se ubica apenas por encima del 3 por ciento.


Al tercer trimestre de este año, el crédito vigente aumentó a 415.595.140 pesos, pero tiene un “bajísimo nivel de ejecución del total” de la partida asignada al IVC así como también de cada uno de sus programas específicos: el de Colonia Sola, Villas, Regularización Dominial, Rehabilitación de la Boca y Viviendas Colectivas con Ahorro Previo tienen menos de 1 por ciento ejecutado, y algunos directamente nada, según cálculos realizados a partir de los datos aportados por el Ministerio de Hacienda. “Al tercer trimestre de este año, el informe arroja que el IVC está subejecutando terriblemente. Año a año esto se ha ido profundizando”, dijo Di Filippo, ex diputado de la Ciudad.


El mapa presenta una segregación socio-espacial: en las comunas del este y del sur, las viviendas precarias superan el promedio de la ciudad. El documento da cuenta de la “incapacidad” de conciliar la puesta en valor de los barrios más postergados de la ciudad, como el Abasto. En este contexto, La Boca es una de las zonas más deterioradas y el segundo barrio con mayor porcentaje de hogares con necesidades básicas insatisfechas. Por el contrario, el boom de la construcción estuvo orientado principalmente a las viviendas “en los barrios más caros”.


En la presentación, Martín Hourest, del bloque Igualdad Social, remarcó que en áreas del Sur “con mayor nivel de disparidad de acceso es donde se construye menos, porque hay menos plusvalía urbana”, es decir, valor en ladrillos. En ese sentido, el 67,5 por ciento de la superficie concentra el 20 por ciento de la construcción, precisó.


Los créditos hipotecarios, por su parte, son cada vez “más inaccesibles para los sectores medios” y hay un “desacople” entre los montos máximos de los créditos y los requisitos que deben cumplir las viviendas a ser financiadas. Según el informe, además hay obras de construcción paralizadas: muchas que debían iniciarse no se han ejecutado, no se cumplen las fechas estipuladas de inicio y fin de obras de construcciones, lo cual hace que “el Estado mal emplee sus recursos en soluciones transitorias que se prolongan en el tiempo”. Durante este año, la Corporación del Sur preveía entregar 926 viviendas y tenía previsto iniciar 680, pero ninguna comenzó, dice el informe. Sánchez Andía advirtió que hay una “incapacidad de reconocer la realidad” por parte del gobierno. En los últimos años, los desalojos han tenido un “crecimiento exponencial” y se advierte una “ausencia de herramientas eficaces y eficientes de asistencia y contención: no se hace un seguimiento de las familias, ni existe un accionar sistematizado, lo que provoca que a veces se dejen en la calle a familias enteras por falta de cupo en los dispositivos de emergencia, que presentan un ‘alto riesgo edilicio’”.


El documento denuncia el “vaciamiento” del IVC por medio del convenio con la Corporación Sur y la Unidad de Gestión e Intervención Social (UGIS). “No hay control de la política de suelo. El Gobierno de la Ciudad quería desprenderse de inmuebles del IVC”, contó Di Filippo, quien enfatizó que el PRO “desguazó la política habitacional”.


Informe: Soledad Arréguez Manozzo.


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