domingo, 10 de marzo de 2013

"LA LOCURA NO GENERA VOTOS, POR ESO NOS QUIEREN PASAR POR ENCIMA"

Sin gas en varios sectores desde hace más de un año, el centro de salud mental es una postal del abandono. Médicos y pacientes denuncian que las obras que se hacen son apenas "parches" y que no dejarán que las topadoras allanen el camino para el Centro Cívico del PRO.
 
Por Gustavo Sarmiento.
 
En la mitad de los pabellones del Hospital Borda, que albergan a unos 600 internos, sigue ausente la instalación de gas, desde que se cortó el servicio en la Semana Santa de 2011. En dos sectores del neuropsiquiátrico, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, planea erigir la sede del nuevo Centro Cívico, que ya fue rechazado en una asamblea por más de 500 trabajadores. Tiempo Argentino realizó un recorrido por el predio de Barracas, y dialogó con pacientes y profesionales sobre la realidad del Borda, definida por los protagonistas como una historia de años de desidia, abandono y vaciamiento.

FRÍO. "Ola polar", anuncian los noticieros. El frío se hace sentir en la ciudad, pero se vuelve relativo al compararlo con el del Borda. Literalmente, uno sale de allí y siente más calor. Daniel Blanco, secretario general adjunto de ATE Borda, cuenta que "las alas laterales no tienen gas porque pensaban tirarlas abajo. Pusieron splits pero salta la térmica."
En la Unidad 18, donde se encuentran internados 32 pacientes crónicos, sólo pusieron un anafe. "La comida es muy mala, generalmente está fría", se quejó el paciente S. (por razones judiciales, no puede revelarse su identidad). Médicos y pacientes caminan para apaciguar el frío. Otros, resignados, se acuestan tapados hasta que llega la hora del almuerzo. El comedor es uno de los lugares más críticos de esa Unidad, que sólo cuenta con calefacción en una parte de las habitaciones. La cocina no funciona por falta de gas, y en la mañana de la recorrida sólo un par de pacientes se le animaron al frío y fueron a ver El Zorro, uno de los programas favoritos de la comunidad del Borda, junto a Canal Encuentro y el fútbol. "Ahora que se vienen las Olimpiadas. No sé qué vamos a hacer porque ellos quieren venir a ver la tele al comedor y se mueren de frío", se lamenta Mónica García, jefa a cargo de la U 18.
En el sector de Emergencias 3, de Asistencia Primaria, únicamente funcionan tres de los once splits instalados. "La locura no genera votos, eso es lo que pasa, por eso no interesamos y nos olvidan, o nos quieren pasar por encima", se resignan profesionales e internos.

PACIENTES. Es miércoles, y la novedad resulta ser la falta de agua en todo el pabellón lateral derecho, por inconvenientes en el tanque. En cambio, el problema con el gas y la electricidad ya dejó de ser una novedad. Los ascensores son una incógnita, y los doctores se acostumbraron a elegir siempre las escaleras, que aún conservan el mármol original. La psicóloga Silvia Painceira comenta que un split ubicado en la U 18 fue apagado porque "en vez de calor largaba frío". En la entrada al baño, un paciente enchufó un precario calentador eléctrico dentro de su pava, apoyada sobre una silla. "Es peligroso como calientan, pero mate y cigarrillos acá son sagrados", resalta Painceira. Los mismos profesionales pagaron un par de puertas que faltaban y clausuraron sectores del baño "porque era insostenible". El moho ya colonizó completamente la parte de duchas e inodoros de esa Unidad y de la 17, donde el panorama es aun más crítico. Canillas faltantes, techos rotos y el nauseabundo olor (empeorado por la falta de agua) terminan de pintar el cuadro de una escena inhumana.
Además, todos los trabajadores consultados denunciaron la ausencia de nuevos ingresos y externaciones masivas. Organizaciones de profesionales y artistas del Borda aseguran que en menos de cinco años pasaron de 1500 a 600 pacientes. La doctora García señaló que últimamente en la Guardia se apela a medicaciones rápidas: "La psicosis no se cura. Pueden estar bien hoy y mañana, luego recaen. Son personalidades muy lábiles emocionalmente, sensibles a cualquier cambio y tienen baja tolerancia a la frustración."

VACIAMIENTO. En menos de diez meses, fue demolido el subsuelo donde funcionaba el taller Pan del Borda, robaron en la FM La Colifata (que además dejó de percibir subsidio de la Ciudad), y hubo dos incendios con víctimas fatales. En los pasillos del segundo piso, el espacio donde debería estar la manguera anti incendios se encuentra vacío. En su lugar fue dibujado un signo de interrogación, y arriba un interno dejó una inscripción previsora: "En caso de incendio, corra muy rápido."
Falta de insumos como papel higiénico, medicación, goteras en el techo, cañerías oxidadas, falta de señalización, ventanas rotas o que no cierran, se suman a las deficiencias estructurales.
Painceira advierte que no dejarán entrar a las topadoras para construir el Centro Cívico: "Vinieron arquitectos para analizar la perforación del suelo y los rajamos. Hay un amparo que obliga a Macri a hacer arreglos totales, no parciales, y no lo cumple. No invierten a largo plazo porque quieren este terreno."
La puerta de entrada al Borda, que pintaron sin sacarle el óxido debajo, parece darle la razón. También hay denuncias de jubilaciones anticipadas y cierres de unidades en los pabellones laterales, como la 15 y la 10. "Muchos estamos absolutamente precarizados, ad honorem, y eso sumado a la reducción de nombramientos", denunció Hernán Scorofitz, psicólogo del servicio de Terapia Regular 17. Según afirmó, hoy hay 30 pacientes cada dos médicos, cuando debería haber un equipo interdisciplinario cada diez internos.
Uno de los ventanales del pabellón central que da al patio interno no puede cerrarse y en lugar del vidrio colocaron un cartón. El frío se hace piel en los pacientes no sólo psicológicamente: "Hasta ayer estuve con neumonía. Además, acá fumamos casi todos", contó el interno S., de la U 18. A su lado, L. llega en silla de ruedas, abrigado con una salida de baño, y acota: "Escribí que nos morimos de frío."«
"ya trasladaron a 600 pacientes"
Christian Chajias (35) espera su turno para hablar en el acto que se desarrolla en la puerta del Borda, sobre la calle Ramón Carrillo, contra la instalación del nuevo Centro Cívico en terrenos del hospital. La particularidad de su testimonio se distingue de la del resto de los concurrentes. Estuvo internado hace ocho años por orden judicial. "Por amenazas, era considerado peligroso", cuenta a Tiempo Argentino. Y agrega: "e fui por decisión propia, y pude resolver mi situación." Desde entonces, continúa atendiéndose en el neuropsiquiátrico como paciente de consultorios externos, y aprovecha para visitar amigos que aún siguen adentro. Al igual que muchos de los que asisten al lugar, realiza actividades de capacitación o formación. En su caso, estuvo unos siete años trabajando en Radio La Colifata, que funciona dentro del predio y que desde 2011 dejó de recibir subsidios del gobierno porteño.
"Hay servicios que están cerrados desde el año pasado, como el 1422. Era para pacientes con HIV, adicciones y problemas con el alcohol." En las horas previas a la Semana Santa de 2011, Christian estaba a una cuadra del Borda cuando ocurrió el accidente que dejó sin gas al predio. "No imaginé que iba a seguir así tanto tiempo, pero esto viene mal desde hace 20 años." Y da ejemplos: "La Unidad 20 está vacía. Hasta 2008, había 1600 pacientes, y en estos años trasladaron a 600, no sabemos dónde. Muchos murieron de depresión." Sobre el Centro Cívico recuerda que "Macri, cuando asumió, ya tenía pensado hacerlo acá, y sigue con esa mentalidad, ahora poniendo cosas que no sirven. Todo sigue igual."
 
Fuente: Miradas al Sur. 

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