lunes, 28 de mayo de 2012

FAMATINA, DE PIE CONTRA LA MINERIA A CIELO ABIERTO

Al norte de La Rioja, crece la pueblada contra un proyecto que pretende sacar oro de las montañas usando cianuro. Los asambleístas estiman que mañana puede caer el acuerdo entre la empresa y el gobierno provincial.
Por Soledad Lofredo   
     
La consigna es simple, firme: El Famatina no se toca. Al extremo norte de La Rioja, los asambleístas cuentan más de 1.000 personas –todo el pueblo tiene 6.000 habitantes– que resisten pacíficamente la instalación de la megaminera Osisko Mining. El gobernador Luis Beder Herrera prometió en su campaña electoral que no dejaría que eso suceda; sin embargo, días atrás envió al corte una brigada policial “especial”. La intención de la empresa es dinamitar el corredor montañoso para obtener oro.
Pero a la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) experiencia le sobra: hace siete años expulsaron a la Barrick Gold de ese territorio. Mañana, según estiman los asambleístas, podría caer el convenio entre la firma canadiense y el gobierno provincial y por ello está convocada una “Jornada Nacional de Lucha”. Para los organizadores significará “la reinvindicación de la pelea por la defensa de la tierra, el agua y el trabajo”.
El corte de ruta comenzó el 2 de enero en el lugar donde debería comenzar la explotación, a 1.800 metros sobre el nivel del mar, en el camino que conduce al Cerro Nevado –de 6.200 metros de altura– y a cuatro kilómetros del casco urbano de Famatina. La zona es conocida como Alto Carrizal. Aunque durante años anteriores las asambleas se hicieron presentes en varios puntos de La Rioja, esta vez la visibilidad ganó terreno. Lo que piden es concreto: la anulación del convenio que el gobierno provincial tiene con Osisko, que permite la exploración y explotación de las montañas de la zona. “Queremos que las empresas respeten la autodeterminación de los pueblos. Además, este tipo de convenios ofrecen muchísimos beneficios para las mineras, y sitúan a las empresas multinacionales por sobre las nacionales”, asegura Jenny Luján, de la Asamblea de Vecinos de Famatina. La denuncia concreta radica en que de prosperar la iniciativa se utilizarán más de 1.000 litros de agua por día e importantes cantidades de cianuro. El proyecto, señalan los asambleístas, afecta al ambiente, a la salud y destruiría actividades económicas de la región en caso de prosperar.
“Pensar que cuando comenzamos a organizarnos éramos sólo un grupito que difundíamos información, y que luego pusimos a disposición de los vecinos”, cuenta la militante social. “Ahí se conformaron las asambleas horizontales, en donde no existen líderes visibles aunque el carácter y la personalidad sobresalgan. Todos coincidimos en que no ingrese ninguna minera extractivista al lugar; y si así sucediera, estaríamos dispuestos a defender Famatina.”
Pese a que todo el país habla de este extremo riojano, las intimidaciones se hicieron presentes y el fantasma del desalojo ronda el Alto Carrizal día tras día. Las “brigadas especiales” conocidas como Grupo BAO (Brigada de Acción Operativa) acechan a los asambleístas. “Hasta el momento no han reprimido, probablemente porque el corte está muy fortalecido, y somos muchos contando con la solidaridad de todo el país y latinoamérica. No pueden actuar porque sería un error táctico político muy grande. Sumado a que Beder Herrera ocupa puestos en la provincia desde hace más de 27 años, y respecto al proyecto ha cambiado de posición según su conveniencia. Cuando tuvo que destituir al anterior gobernador, lo hizo sin ningún problema apropiándose del discurso del medio ambiente pero inmediatamente después de asumir, derogó la ley, que él mismo había apoyado, acerca de la de prohibicion de la minería a cielo abierto”, apunta Luján.
Resistiendo al terror. A mediados de diciembre de 2011, los miembros de la asamblea se encontraron cara a cara con las metodologías de otras épocas. Fue durante un “escrache” a gerentes de Osisko que intentaban convencer a futuros mineros de que la contaminación no existiría. La exigencia por parte de los vecinos a que se retiraran de la ciudad, intimidó a los empresarios de la firma canadiense quienes olvidaron una carpeta clave. “Cabecilla, protagonista”, “Anti, pero no es activo”, “Cabecilla. 35 años. Muy agresiva” fueron sólo algunos de los adjetivos que, a lo largo de cuatro hojas, identificaban con nombre completo, edad, profesión, asamblea y actividad durante el acampe, a cada participante.
El trabajo de inteligencia agravó la situación para los pobladores del norte de La Rioja. “No tenemos protección y responsabilizamos a Beder Herrera si algo nos pasa”, denuncian los organizadores de la protesta. Pero no es la primera vez que se enfrentan a estas intimidaciones.
En abril del año pasado, cuatro jóvenes de la Asamblea Los Llanos, de la localidad riojana Chamical, fueron perseguidos y detenidos momentos antes de que comience un acto liderado por el actual gobernador. El objetivo de la movilización de los ambientalistas era manifestarse contra la minería a cielo abierto. “La licencia social de nuestros pueblos no se negocia, no está en venta”, afirma Silvina Romero, una de las asambleístas detenidas en aquella oportunidad. La denuncia pública a la diputada del oficialismo provincial Adriana Olima, al Secretario de Juventud de La Rioja Diego Ayán, y a otros tantos funcionarios, sacó de las sombras el trabajo tipo hormiga de convencimiento que tenían planeado para los chicos de la provincia: electrodomésticos para las jefas del hogar, becas mineras para los jóvenes, trabajo asegurado en la mina.
“La gente está informada y estamos muy contentos porque cada vez somos más, y se siente cada vez más la resistencia”, asegura la militante. Desde todos los puntos de la Argentina llega gente dispuesta a acompañar la lucha. Las redes sociales ayudan mucho, y el escrache que realizaron diversas organizaciones sociales el jueves pasado frente a la casa de La Rioja, en Capital Federal, visibilizaron el conflicto a nivel nacional, llegando hasta los medios riojanos que pretendían seguir “obviando” lo que está sucediendo. A base de donaciones de vecinos, decenas de familias vivirán en comunidad hasta que Osisko se retire de Famatina. “Mañana, cuando caiga el plazo legal que tiene la empresa para empezar con sus trabajos será el segundo triunfo del pueblo famatinense sobre las empresas extranjeras. Pero el simbolismo que tiene nos llena, y vamos a estar de pie para resistir. Tenemos dos opciones: o festejar el triunfo o esperar a que se vengan con todo”, explica la militante y espera que no pase lo que en Andalgalá, provincia de Catamarca, en donde, en 2010, los manifestantes en contra de la minera Yamana Gold fueron brutalmente reprimidos, en complicidad con las autoridades de turno. “Esto es una resistencia pacífica, no nos vamos a violentar. Si ellos vienen con balas, nosotros vamos a continuar abrazados.” Abrazados y de pie, en defensa de sus montañas.

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