miércoles, 26 de agosto de 2009

DOM HELDER CÁMARA, OBISPO DE LOS POBRES


Hélder Pessoa Câmara (*7 de febrero de 1909 en Fortaleza, en el nordeste de Brasil - † Recife, 27 de agosto de 1999), fue un sacerdote brasileño, importante Obispo de la Iglesia Católica, impulsor de la opción preferencial por los pobres.


Hélder Cámara fue el décimo primer hijo de João Eduardo Torres Câmara Filho, periodista, crítico teatral y funcionario de una firma comercial y de la profesora de primaria Adelaide Pessoa Câmara. Desde niño manifestó su vocación para el sacerdocio.


Sacerdote brasileño ordenado en
1931. En 1952 fue consagrado obispo auxiliar de Río de Janeiro; y funda la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil, que presidió durante 12 años.
En
1955 ocupa el cargo de arzobispo auxiliar en esa diócesis.

En
1964 fue consagrado obispo de la arquidiócesis de Olinda y Recife, regresando así al nordeste de Brasil luego de 28 años de ministerio sacerdotal en Río de Janeiro.

Câmara asumió su cargo a pocos días del golpe militar en Brasil. "Reinaba el terror cultural", recuerda Câmara en una entrevista que le realizó la académica inglesa Mary Hall a fines de la
década de 1970 y que recoge en su libro "The Spirituality of Dom Helder Câmara": "Muchos de los líderes de la Acción Católica fueron encarcelados, como también militantes obreros y de los sindicatos rurales, además de miembros del Congreso, escritores y periodistas, de modo que yo debía tener el coraje de hablar como Arzobispo de Recife sobre la importancia de la libertad, de la justicia y de la verdad en esa hora decisiva"'.

El religioso muere a los 90 años de edad el
27 de agosto de 1999 en su casa en Recife.
Está en proceso de beatificación.


Hélder Câmara fue reconocido internacionalmente por su compromiso con los pobres, su prédica por la liberación de los pueblos y su trabajo en favor de la paz.


El obispo Aldo Etchegoyen, de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, miembro del Comité Central del CMI, dijo, refiriéndose a Dom Hélder, que siente una profunda gratitud por su vida. "Él fue un hombre profundamente comprometido con el Evangelio y, por lo tanto, con la verdad, la justicia, y la paz. También fue un hombre comprometido con la unidad de la Iglesia. Recuerdo su pensamiento sobre crear "comunidades abrahámicas', enfatizando con ello la importancia de luchar contra la violencia estructural que vivimos. Su vida nos deja un edificante testimonio y desafío", manifestó este obispo.


Por su parte, Héctor Méndez, pastor de la Iglesia Presbiteriana Reformada de
Cuba y miembro del Comité Central, recordó que la identificación que dom Hélder tenía con el pueblo "le permitió conocer las realidades sociales e identificar claramente las causas de la injusticia y de la pobreza. Además, supo trascender las fronteras de iglesia y de su país de manera que hoy es ejemplo e inspiración en la lucha por un mundo mejor donde prevalezcan la justicia y la fraternidad entre los seres humanos".

Para el obispo Federico Pagura, metodista de Argentina y uno de los ocho presidentes del CMI, Dom Hélder "fue y seguirá siendo un profeta de Dios y un pionero del movimiento social y ecuménico en nuestro continente y en el mundo". El obispo Pagura tuvo oportunidad de conocer personalmente a Dom Hélder Câmara y recibirlo en el Seminario Metodista de Costa Rica a principios de la década del 70, cuando el obispo argentino ejercía allí su ministerio episcopal. También tuvo varios encuentros con Câmara en Buenos Aires, entre ellos en la oportunidad del estreno de la "Cantata de Dos Mundos", escrita por Dom Hélder. En esa ocasión, se le realizó un homenaje en el seminario ecuménico de
Buenos Aires (ISEDET).

Pagura recordó con emoción las palabras de Câmara en relación al compromiso de los cristianos con la lucha por la justicia, cuando dijo: "los que tratamos de tomar la antorcha y seguir los pasos de Jesucristo, no debemos descansar hasta que los muros de la injusticia, la exclusión y la mentira caigan en nuestra preciosa tierra americana "ancha y enajenada'".

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