martes, 12 de julio de 2011

EL REMEDIO QUE VENDE LA TELE



Un estudio de la Anmat sobre 1315 piezas publicitarias emitidas por tevé determinó objeciones en el 10 por ciento, casi siempre por exagerar resultados. La proporción cuestionada sube al 15 por ciento en la publicidad no tradicional.

Por Pedro Lipcovich

Uno de cada diez avisos de medicamentos por la tele fue objetado por la Anmat, generalmente por “exagerar los resultados del producto o prometer efectos inmediatos”. En el caso de la publicidad “no tradicional”, incluida en los programas, la proporción objetada sube al 15 por ciento. Los datos se presentaron en el marco de un seminario sobre publicidad de medicamentos. También se anunció que un organismo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recibirá, por Internet, sugerencias sobre criterios éticos para la publicidad y promoción de medicamentos. Desde ya, la OPS sugiere a los Estados “prohibir que las empresas farmacéuticas destinen incentivos, como regalos o aportes en efectivo a los profesionales”; también requiere que los aportes que las empresas farmacéuticas hacen a los médicos para que viajen a congresos o eventos “se otorguen mediante procedimientos abiertos y transparentes”.

Un total de 1315 piezas publicitarias fueron analizadas el año pasado por el Programa de Monitoreo y Fiscalización de Publicidad y Promoción, dependiente de la Anmat. De las emitidas en medios gráficos, sólo un dos por ciento fue objetado; de las que fueron en tandas comerciales televisivas, las objetadas se elevaron al 10 por ciento, y llegaron al 15 por ciento en las publicidades “no tradicionales”, que se incluyen en la programación artística. “Las empresas aducen que en la publicidad no tradicional suele suceder que el presentador se salga de lo pautado, generalmente para aducir virtudes comparativas como que el producto anunciado es el mejor de todos o que es la única alternativa para el consumidor”, explicó Sebastián Duarte, coordinador del Programa.

En las incluidas en las tandas, las objeciones “suelen corresponder a exageraciones en el efecto del producto, como que ‘...proporciona alivio inmediato a los dolores’”, señaló Duarte, y comentó que “los analgésicos y antiinflamatorios son los medicamentos de venta libre más publicitados: llegan al 43 por ciento del total”.

El levantamiento o modificación de cada mensaje publicitario objetado demoraría unas tres semanas: “Examinamos las publicidades con un delay de dos semanas, ya que trabajamos con una auditoría de medios que nos las envía quincenalmente: analizado el material, si hay presunta infracción a la normativa se envía a la empresa anunciante una carta documento, que tarda 48 horas en remitirse. La carta requiere que, en forma inmediata, la firma se abstenga de incluir la frase o aspecto objetado y, según la gravedad de la falta, se inicia un proceso sumarial. Por lo general, al recibir la carta la empresa retira o corrige la pieza publicitaria”, explicó Duarte.

La información se ofreció en el marco del Seminario Internacional de Publicidad de Medicamentos y Alimentos, organizado por la Anmat con auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) e invitados de distintos países. Uno de los aspectos a desarrollarse en la Argentina es la regulación de la publicidad de alimentos con supuestos efectos terapéuticos: “Para el caso de los medicamentos, está establecido que deben demostrar su efectividad mediante ensayos clínicos, pero no sucede así hasta ahora con los alimentos ‘saludables’”, observó Roberto Lede, director de Planificación y Relaciones Institucionales de la Anmat.

Juan Julián García Gómez, asesor de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), que participa en el seminario, comentó que “en Europa, todo alimento que pretenda tener efectos beneficiosos para la salud debe sustentar su mensaje en evidencia científica. La EFSA, autoridad europea de seguridad alimentaria, verifica si el alimento es efectivamente rico en calcio o bajo en sodio, etcétera. También se prohíben las alegaciones genéricas como ‘es un producto natural’”.

Por otra parte, la Red Panamericana para la Armonización de la Reglamentación Farmacéutica (PARF) elabora un documento de criterios éticos para la promoción de medicamentos, que recibirá aportes de la población en el sitio web de OPS, sección “Red PARF. Consulta pública”. José Luis Castro, asesor en uso racional de medicamentos de la OPS, destacó, entre los criterios acordados, que “los apoyos que las empresas farmacéuticas otorgan a médicos para concurrir a congresos o actividades científicas deben darse por procedimientos abiertos, en los que se conozcan los criterios de selección. Y se recomienda la prohibición de incentivos, como regalos o aportes en efectivo a los profesionales. Estos son criterios sugeridos por la OPS, que deberían quedar reflejados en las normativas de los países”.

El asesor de OPS también destacó “la importancia de regular la información que las empresas farmacéuticas aportan a los médicos, ya que, en lugares apartados, es la única información con la que cuentan muchos profesionales”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada