miércoles, 13 de enero de 2010

ENTREVISTA A GILLESPI (NI A PALOS)


Trompetista, dibujante, humorista, escritor, conductor de radio, alguien tan multifacético no podía llamarse Marcelo Rodríguez. Tan notable fórmula de talentos y extravagancias merecía otro nombre. ¿Qué hubiera sido de Gillespi si Pettinato no le hubiera inventado un alias tan apropiado? Una charla con un tipo que tiene el raro privilegio de hacer más de una cosa bien. -


NiaP: Sos humorista, conductor de radio, músico, incluso dibujante. Lograste destacarte en cosas muy diferentes, ¿cómo te llevas con eso? -

Hay colegas míos que también han hecho muchas cosas. Se me ocurre el Negro Dolina como personaje multifacético: es escritor, humorista, un gran conductor de radio y un gran músico y compositor. La creatividad no tiene una sola vía de expresión. Hay días en los que estoy más para escribir en el blog y hay días en los que estoy más para escribir una canción. Yo tengo sensaciones y todo sale de la misma persona.


- NiaP: ¿De qué se trata Blow!, el libro que acabas de publicar? -

Son crónicas, conversaciones con trompetistas de Argentina y del exterior. Y además hay anécdotas de la noche y de la música que son simpáticas y que visten el libro para los no músicos, para los que quieren consumir Rock & Roll.


- NiaP: Sos uno de los músicos que sobrevivió a los 80. ¿Es real ese vértigo de la época? -

Es real. No sabíamos bien dónde estaban los límites. De repente, había amigos que se iban muriendo. Yo no sabía bien de qué se trataban la merca, el SIDA. A mi los 80 me agarraron con 17 años, cuando terminé la secundaria y empecé a deambular por la Capital con mi trompeta.


- NiaP: Tocaste con Sumo, ¿cómo fue eso? -

Sí, toqué un año con Sumo, en el 87. - Sumo era una banda muy radical, muy potente, más que Los Redondos.


- NiaP: ¿Te gusta más Sumo que los Redondos? -

Sí, porque es una banda de una gran originalidad. Los Redondos tienen un sonido más convencional. El Indio Solari me parece un genio, pero la música de Los Redondos no me parece revolucionaria.


- NiaP: ¿Pensás que Sumo no podría haber sido una banda tan masiva como los Redondos? -

Nunca. El 80 por ciento de las canciones estaban en inglés y esa es una frontera que no la podes cruzar. Lo gente no entendía un carajo lo que decía Luca. Pero las pocas canciones de Luca en castellano fueron muy emblemáticas. Él conocía muy pocas palabras en realidad, pero vos escuchas Mañana en el Abasto y es una pintura del Abasto que no la hizo ni el más porteño.


- NiaP: Sumo era como un seleccionado de músicos, ¿no? -

Sí, además, después de la muerte de Luca, cada uno salió e hizo la suya, Divididos hizo su camino, Las Pelotas hizo su camino, Petti (Roberto Pettinato) hizo su camino, yo mi caminito...


- NiaP: ¿Cómo fueron esos caminos? -

Divididos en seguida se posicionó como una banda muy particular. Vos escuchas un compás y es Divididos. Yo no sé si pasa lo mismo con Las Pelotas. Germán (Daffunchio) es más cancionero, Ricardo (Mollo) no. Ricardo primero te hace un riff que te rompe el cerebro y después completa con la letra diciendo por ejemplo el wawa de Troilo no se qué. ¡Anda a entender la letra! Primero está la música más contundente y después vemos qué decir.


- NiaP: ¿Qué era Luca para vos?. -

Era una figura que me atraía, era muy magnético, misterioso. Cantaba bien y construía unas melodías hermosas. Además era un tipo muy entretenido para hablar. Mucho más entretenido que el resto de la banda. Era un tipo que podía hablar de literatura, de historia, de costumbres islámicas...


- NiaP: Estuviste en los primeros ensayos de Divididos también. En ese momento, ¿pensaste que iba a ser groso? -

No, para nada. En ese momento había una atmósfera de tristeza circundando a los músicos. Habían pasado cinco o seis meses de la muerte de Luca y esto era un manotazo de ahogado. Germán y los que después iban a armar Las Pelotas se habían ido a Córdoba, Petti a España y Divididos no era muy alegre, era una banda más de bronca. El primer disco lo grabamos en el 89 y yo ahí ya me estaba yendo. Tengo una vista quirúrgica para irme de los grupos antes de que sean millonarios: un timing bárbaro el mío.


- NiaP: ¿Por qué te fuiste? -

Porque no me encontraba cómodo en ese formato. Divididos era una cosa power tipo The Jimmy Hendrix Experience. Estaban en un momento muy virulento de la banda y yo no tenía forma de meter la trompeta. De todas maneras, me había equipado como un violero, tenía wawas, distorsionador, armonizer, con lo cual era una especie de guitarrista más. Hacía un quilombo bárbaro, era el trompetista eléctrico. Las Pelotas en cambio me permitió expandirme más como músico dentro de la banda, me sentí más cómodo, con más terreno para jugar.


- NiaP: Da la sensación que los tipos que hacían rock en esos años (el Indio, Luca, Fito, Spinetta, Charly) tenían, cómo decirlo, un nivel de ilustración, un nivel cultural de cierta envergadura ¿Cómo ves al rock ahora? -

Lo que pasa es que en estos últimos años hubo una gran depredación cultural. Los emergentes de la música surgen del medio que reflejan. Nosotros no estábamos tan cautivos de la televisión. En las casas de clase media había una biblioteca y la tele se miraba en forma criteriosa, no estaba todo el día prendida invadiendo con la merdada que es ahora. Yo desde los 13 años empecé a leer y eso era algo que se hacía naturalmente. -


NiaP: ¿Cómo llegaste al jazz? -

Después. Yo empecé rockanroleando, el jazz vino de la mano de la trompeta. Me gustaban mucho Pescado, Los Beatles, Los Stones, Yes. Pero es muy difícil ar la trompeta en ese ámbito. Entonces empecé a escuchar música más apropiada para el instrumento, donde hubiera tipos que realmente me interesaran. Y ahí apareció el jazz.


- NiaP: ¿Cómo definirías tu música? -

Mi música es la música de un ser dominado por una cantidad de neurosis. Es la música de una persona como yo, que tengo un montón de influencias y algo para decir. No más que eso.


- NiaP: Sos un tipo reconocido en el ambiente del jazz. -

Problema del ambiente del jazz


- NiaP: ¿Qué tenes de Dizzy Gillespie? -

Tengo bastantes cosas, no musicales, lamentablemente, porque el tipo fue un genio. Pero gente que lo conoció mucho me dijo que tengo cosas parecidas en la forma irónica de hablar muchas veces, hasta algunos gestos de simio.


- NiaP: ¿Pensás que de haber mantenido tu nombre real, Marcelo Rodríguez, te hubiera ido tan bien? -

No sé. Es medio para atrás el nombre. Es un nombre muy vulgar. Pienso en Sandro que se llama Roberto Sánchez y en Jairo que es Marito González. Pettinato tuvo esa síntesis, ese ojo que tuvo para muchas cosas de mi vida, donde me hizo de productor. Me decía que yo tenía una onda Gillespie, pero muy lejana. Porque Dizzy es vertiginoso, el tipo tocaba arrebatadamente notas que tenían muy buena lógica musical. Yo también en un momento tocaba así, pero tocaba cualquier cosa. Tocaba lo que a mí me parecía.


- NiaP: Es difícil sobrevivir en un medio tan masivo con un humor un poco más sutil, ¿cómo hiciste? -

Yo tengo una ventaja: no se me nota tanto que me importa la plata. Es que realmente me muevo por lo que me gusta y afortunadamente la guita vino igual. Es lo que me mantiene a flote, pero también es una postura. En ese tipo de sutilezas, que para mí son importantes, radica la diferencia. Yo privilegio lo que siento yo. Soy muy sensible en el fondo.


-NiaP: ¿Por qué tu blog está en Clarín? -

Bueno, básicamente ellos me llamaron para proponérmelo.


- NiaP: ¿Cómo te llevas con el Gran Monopolio? -

A mí nunca me dijeron nada del contenido del blog. Tampoco soy un tira bombas. Son escritos de costumbrismo. Estoy más cerca de ser un personaje simpático que un revolucionario. Pero me parece que Clarín tiene sus cañones y después tiene algunos programas que le ayudan a dar una imagen más democrática. Pueden tener un TVR y después tenes TN, donde están todo el día dándole al Gobierno. Ahora se enfrentaron claramente. Pero Clarín pega y después se limpia. Los medios ya han tenido un desarrollo que se fue de las manos, son muy importantes, si no pregúntale a De Narváez. Y si lo ves, pregúntale también qué propone. Todos lo votaron por el Alikate. Y ahí pregúntate cuál es el lugar de los medios. Me parece que la tele ejerce una influencia muy grande, una cosa indominable que está todo el tiempo mandando data. No sé, el año pasado durante un cacerolazo abrí los teléfonos para que hablara la gente y la mayoría me decía cosas que había escuchado en la televisión. Entonces ¡mamita querida!, lo que es la televisión. Vos no te das cuenta, pero te estás metiendo un disquete en la cabeza. Sos un robot. Para mí es bravo. De Narváez ganó con nada, con una campaña mediática de una frivolidad tremenda. En un futuro, el que mejor maquillado esté va a ganar una elección. O el que va al programa de Tinelli y sale mejor parado. La gente vive a través de la televisión. Tiene vidas miserables, pero se preocupa porque se separó la Tota Santillán.


- NiaP: ¿Cómo llegaste a estar con el Negro Dolina? -

Lo entrevisté en un programa de la Rock & Pop e hicimos un muy buen programa, la entrevista fue divertida y después me llamó su productora para ver si quería formar parte del programa de él.


- NiaP: Volvamos a los 80 un instante. El mito dice que nadie pasó por allí sin conocer el mundo de las drogas... -

No consumo ninguna droga, ¡¿podes creer?! Es que soy una persona muy temerosa y tengo mis límites. No me gusta jugar con el cosmos ¡Ay, qué lindo el precipicio, me voy a tirar a ver qué onda!


- NiaP: ¿Qué músicos te gustan? -

Luis Salinas, Javier Malosetti, el Flaco Spinetta. Me gusta la estirpe de los clásicos del rock. Me gustan Cerati, Fito, Calamaro. Escucho mucha música negra y música de los años 60 y 70 de los comienzos del rock y del pop, porque ellos fueron los primeros en hacerlo. Ahora es muy fácil, con duplicar y cambiarle una nota a un disco viejo, te hiciste un temita propio. Pero siempre es más imponente el que inventa que el que revisita el material.


- NiaP: En una época trabajaste en TyC, ¿te gusta el fútbol? -

No. Yo entrevisté jugadores cara a cara sin saber nada. Pero eso también me daba cierta impunidad porque venía el Coco Basile y yo no sabía ni quién era. Una vez vino Navarro Montoya y le traje tres pelucas para que se pruebe porque se estaba quedando pelado y todo el mundo me decía: Boludo, es el arquero de Boca, se va a ofender. Y a mí me importaba un carajo. Ahora, si lo traes al Flaco Spinetta, me cago todo.


- NiaP: ¿A qué le decís Ni a Palos? -

A las propuestas de televisión, incluso como invitado. La paso mal.


Por Julia Mengolini Y Federico Scigliano

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