domingo, 10 de enero de 2010

‘ SIEMPRE CREO QUE SOY UN LOCO QUE HABLA SOLO'.


DESDE HACE TREINTA AÑOS, ES, COMO SE LLAMABA UNO DE SUS PROGRAMAS, "UN ANIMAL DE RADIO".



Es un monstruo de la radio desde hace más de 30 años. Más que periodista, el artista de la radiofonía irrumpió en el medio con un estilo rockanrolero que todavía hoy se impone ¿Cómo hace Lalo Mir para seguir siendo tan canchero a los 57 pirulos?


- NiaP: Se dice que sos un trasgresor de la radio, pero los que te escuchamos desde siempre, no sabemos cómo era la radio antes. ¿Qué cambiaste?-

Lo primero que habría que decir es que yo no vine a cambiar las cosas. Se dieron una serie de circunstancias y de fenómenos que hicieron que yo estuviera en el lugar correcto en el momento preciso. Sucedió, pero yo no la tenía tan clara, no era mi primer objetivo. Mi primer objetivo era trabajar, el segundo divertirme y me gustaba lo que hacía. Y la vida me fue llevando. ¿Qué cambié? Durante los 7 u 8 años anteriores a la aparición de 9 pm y de Radio Bangkok, la radio se había convertido- sobre todo las FM- en una cosa muy acartonada, muy suave, muy melosa y previsible: 2 o 3 canciones y un locutor que decía "estás escuchando FM". Y nosotros, lo que fuimos haciendo de a poco en 9 pm en el 82 fue ponernos mucho más agresivos, más ruidosos, mucho más rock & roll y más acting y después con Radio Bangkok ya nos fuimos al carajo. Pero lo que hicimos fue usar el esquema que había usado la FM en los años 60, donde hubo varios programas magazines a la mañana con nombres ridículos como "Rulos y moños" o "La gallina verde" con mesas muy heterogéneas, con muchas voces, con locutores, con actores, con chistes, con risas y móviles. Empezamos a hacer una radio de AM en la FM sin pensar que estábamos haciendo mucho, sino dejando que nuestros espíritus vagaran por ahí. Y así salió. Rompimos con una FM naciente, bucólica, y mansita y le pusimos el sonido de la época que estábamos viviendo, que era la democracia naciente, el destape, el Parakultural, Cemento, Einstein...


- NiaP: Para que la gente de nuestra generación, vos, Pergolini y esa banda-tipos que ya pasaron los 40 pirulos- sigan siendo nuestros referentes de radio. ¿Acaso falta renovación?-

Bueno, porque nadie ha cambiado nada desde entonces o nada ha llamado la atención. O por ahí los cambios pueden ser de pequeños escaloncitos y no se nota tanto. Además que hay tanto para escuchar por ahí, que tal vez se horizontaliza la cosa y es más difícil ver claramente dónde están los puntos más sobresalientes de una actividad. Pero de hecho es así, seguimos siendo la referencia de la nueva radio. Tal vez no hay tanto para renovar. Por eso yo te dije que hace falta una coordenada tiempo-espacio y yo estaba justo ahí. Y eso no se da todo el tiempo. Cuando se da hay alguien que está ahí y lo aprovecha o no lo aprovecha. Cada tanto aparece un pianista excepcional, pero no hay un patrón que diga que tiene que haber uno por década. Cada tanto hay convulsiones y revoluciones de época que trasforman los patrones de la arquitectura, del arte o de la radio y después vuelve a entrar todo en una especie de masa o de cloaca uniforme.


-NiaP: ¿Con el rock pasa algo así?-

De alguna manera sí. Después del punk no hubo nada, después de los 70 no hubo nada más. Todavía somos post Beatles y post Rolling Stones y ambos son post Elvis.


- NiaP: ¿Cómo ves el rock nacional ahora?-

Antes había unas pocas bandas y eran más notorias. Ahora hay miles de bandas y es como que esa horizontalización hace que pierdan los puntos sobresalientes y la notoriedad. No hay bandas nuevas que yo vaya deseoso a ver. Seguimos con una guitarra, un bajo, una batería y seguimos igual. Entonces, ¿qué es lo sorprendente? Cuando el rock nerita estaba explotando llegó Cromañón.


- NiaP: ¿Cromañón mató al rock chabón?-

No lo mató, pero fue un baldazo de agua fría, fue la peor tragedia de los últimos tiempos. Somos un pueblo que se cuida muy poco, que cuida muy poco a los chicos. Estamos muy locos como sociedad. Cromañón es impensable, imposible de analizar. Es como un agujero negro en nuestras cabezas y va a quedar como tal.


-NiaP: ¿Crees que todas las medidas que se tomaron sirven de algo o sólo restringieron la posibilidad de tocar a nuevas bandas?-

Yo creo que generó una toma de conciencia, que los lugares tomaron medidas y hoy estamos un poquito más preparados, pero también soy escéptico, conozco nuestra manera de ser y creo que hay muchos lugares que no tomaron las medidas o las tomaron por un rato y después todo se relaja.


-NiaP: Sos un notable cazatalentos. ¿Qué tiene que tener alguien para gustarte?-

Al principio, sorprenderme. O porque está bien hecho, o porque me causa gracia o porque es distinto o porque me hace pensar. En definitiva, tiene que ver con sorprenderme a mí que estoy hace 30 años metido en la radio y creo haber visto y oído casi todo. Entonces, cuando algo me sorprende, merece la pena darle un empujon-cito, un aventón. Y si encima puede cargarme las pilas a mí y serme funcional en mi trabajo, mucho mejor. De hecho, siempre he ido incorporando gente nueva, joven y desconocida. Es mi manera de funcionar: Seguir con un poco de lo que tengo como background y como archivo y después nutrirme de cosas nuevas que son las que te sorprenden, te modifican, te refrescan, te hacen ver las cosas de otra manera.


- NiaP: ¿Cuál fue tu último gran descubrimiento?-

Tal vez Maju Lozano fue mi último descubrimiento. Y Fernando Peña, que fue un caso singular, único en el mundo, no conozco nada igual.


- NiaP: ¿Quiénes son tus oyentes? ¿Los tenes identificados?-

Nunca imaginé a un oyente. Yo siempre creo que soy un loco que habla solo, Ese os mi mundo. No pongo un rostro detrás del micrófono, es como si hablara en abstracto. Soy un loco hablando solo. Creo que la radio que hago tiene que ver con eso. Cuando los veo y los conozco, cuando hago las compras o la cola del banco por ejemplo, me doy cuenta de cómo van cambiando las audiencias a medida que cambian los programas cuando cambio de radio.


- NiaP: Sos muy versátil, cada vez que cambias de radio, cambias el formato de tu programa, ¿qué es lo que te parece que siempre se mantiene?-

En general, vos llevas tu esencia, que la metes en otro envoltorio, en otro paquete y después lucha por desembarazarse de ese paquete y encontrar uno más natural que por ahí termina pareciéndose un poco más al de antes. Pero son las transiciones, la esencia es la misma.


-NiaP: ¿Cuál es la diferencia esencial entre la tele y la radio?-

Llegué a la conclusión de que son dos mundos totalmente diferentes. En la radio vos tenes un chabón adelante que es el operador y tres compañeros de mesa y con un guiño o una mirada cambias, vas, haces, venís, vas. El control de gestión es casi personal y muy simple. En la televisión, si te salís de la luz no te ven, si te vas para allá quedas fuera de foco. Entonces, lo técnico hace que todo tenga que estar muy consensuado, da menos lugar para la improvisación, para coparte e irte por las ramas y fabricar historias y mundos y todo eso que permite la radio. Y la segunda parte es esa: como la tele se ve, es mucho más corta a la hora de hacer trabajar tu imaginación. Y como la radio no se ve, lo que vos estás diciendo estimula al que está escuchando a imaginárselo de diferentes y múltiples maneras. Y eso le da mucha más pulenta, más fuerza. Por eso es mucho más divertido, libre y suelto trabajar en radio. Ieual me eusta mucho hacer cosas en la tele "La vida es arte" es un programa que me encanta hacer. También estoy haciendo un programe sobre música que va a ir en Encuentro. De todos modos, son programas que están lejos del mudo de la tele comercial.


-NiaP: ¿Cómo pareces tan joven a los 57?-

Parezco joven por la irresponsabilidad, la inmadurez y la negación. Soy curioso, soy un tipo muy activo, no puedo estar mucho quieto, ando todo el tiempo llenándome de actividades. Y naturalmente me sale así, me visto como me vestí siempre.


- NiaP: ¿Cómo ves la radio hoy? ¿No ves un discurso generalizado de "todo mal"?-

Yo no sé por qué tenemos esta tendenciaal drama, los medios están re dramáticos, salvo raras excepciones. Nosotros hacemos un programa para cagarnos de risa sin dejar de comentar aquellos puntos que consideramos fundamentales dentro de todo ese drama que vivimos todos los días los argentinos. Hay que relajarse un poco y ponerle un poco de pilas a la gente para darle unas palmaditas en la espalda en el día complicado que les toca. Lo necesita la gente, somos un país complicado, cuesta levantarse, ir a trabajar, conseguir trabajo, cuesta tener plata, pagar las cuentas, todo lo que debería ser una cosa normal, es un esfuerzo sobrehumano, salvo para diez privilegiados. Somos un país muy desigual, muy careta.


- NiaP: ¿No te parece que el fútbol gratis para todos es una buena noticia?-

Es una buena noticia, pero los entre-telones son como de una opereta ridicula. Como con el tema del fútbol no tengo una opinión formada porque no soy fanático, me da igual. Pero entiendo que está mal que el folklore nacional, que es patrimonio cultural de la humanidad, sea codificado. Ahora, estuvo 20 años codificado y de pronto viene como una especie de opereta, donde aparece la liberación del fútbol como un rescate emotivo para las huestes de no se qué. Durante 20 años el fútbol que estuvo cautivo y nadie hizo nada. Entonces, somos un desastre. Y después cuando se toma una medida queda tapada por un montón de cosas.


- NiaP: Tenía ganas de preguntarte sobre la Ley de Servicios Audiovisuales, pero ahora no sé...-

Espasmos, las cosas ocurren espasmódi-camente. ¿Cómo un país democrático sigue con la ley de la dictadura? Es impensable.


- NiaP: Me vas a decir que justo ahora se les ocurre, lo mismo que con el fútbol.-

Sí, ahora, espasmódicamente a una presidenta, por otras batallas en el mundo del poder, se le ocurre que hay que hacer algo con la concentración de medios. Me parece fantástico que haya un debate, que tengamos una ley, ahora, ¿para qué? ¿Para cagarnos en la ley como lo hacemos con todas las leyes que tenemos? Es una pregunta. Tenemos que crecer como sociedad, como pueblo. Está bárbaro que haya un debate abierto, que todo el mundo lo vea, pero que no sea espasmódico. Porque no hay un trabajo, no hay un seguimiento. Una ley de radiodifusión que entienda sobre un valor fundamental que os la libertad de prensa, que es la información, que es el derecho cultural, debería ser una cosa despolitizada, porque entonces sí tendría la seguridad de que se está legislando correctamente. Cuando las cosas se politizan, entramos en las mezquindades de siempre.


-NiaP: ¡¿Hay algo que no sea política?!-

No, la vida es política. Pero una cosa es que la vida sea política y que dentro de la vida política tengamos que resolver estas cuestiones y otra cosa es que todo lo llevemos al territorio de la disputa personal, a la politiquería.


-NiaP: Me da la sensación de que el gobierno te caía mejor antes que ahora, ¿no?-Absolutamente.


-NiaP: ¿Qué pasó en el medio?-

No sé, no me fue gustando. Me ha pasado con muchísimos gobiernos. Debe ser un mal nacional porque siempre me pasa lo mismo. Al principio tengo expectativas y esperanzas y después veo más de lo mismo.


-NiaP: ¿Qué es "más de lo mismo" concretamente?-

Creo que tiene que ver con una actitud total y totalitaria, de negación, de "yo tengo razón", de no aceptar el disenso.


-NiaP: ¿A qué le decís "ni a palos"?-

Ni a palos me desnudo para una foto, ni a palos como cerebro de mono vivo.


Por Julia MengoliniFuente: Miradas al Sur (Suplemento "Ni a Palos")

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