miércoles, 27 de junio de 2012

LAS DEUDAS EN LA LUCHA CONTRA EL TABACO

La industria tabacalera sigue aprovechando los huecos que deja el Estado: multiplica los puntos de venta y los llena de publicidad, no se preservan los ambientes libres de humo y no hay quién sancione los incumplimientos, advirtieron.
 

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Por Pedro Lipcovich

En vísperas del Día Mundial Sin Tabaco –que se celebra hoy–, organizaciones de la sociedad civil denunciaron que el Poder Ejecutivo no cumplió en reglamentar la ley 26.687, promulgada hace casi un año. Al no estar reglamentada, “la industria tabacalera multiplicó los puntos de venta y los llenó de publicidad”, “no se preservan los ambientes libres de humo en la provincia de Buenos Aires y otras” y “no hay organismo oficial que sancione los incumplimientos”. Además, la Argentina sigue siendo uno de los pocos países que no ratificaron el Convenio Marco de Control del Tabaco, que compromete ya a 175 naciones. La Organización Mundial de la Salud decidió dedicar el Día Mundial, este año, a “la interferencia de la industria tabacalera”: la OMS denunció a “las empresas multinacionales” por actuar “sin el menor rubor” y efectuó “un llamado a los dirigentes contra los ataques cada vez más agresivos de la industria”.
“Las organizaciones de la sociedad civil pertenecientes a la Alianza Libres de Humo de Tabaco en la Argentina (Aliar) instan al Estado a reglamentar en forma urgente y siguiendo los estándares internacionales la ley 26.687” y “frenar la interferencia de la industria tabacalera en las políticas de control de tabaco, mediante criterios de transparencia y anticorrupción, no cediendo ante sus intereses que sólo buscan comercializar un producto mortal”, dice el comunicado de las entidades.
Verónica Schoj, directora de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC-Argentina), que integra la Aliar, recordó que “la presidenta Cristina Fernández de Kirchner eligió promulgar la ley 26.687, el 13 de junio, en un acto público, con un discurso que destacaba el valor de esta normativa para reducir el cáncer, los daños cardiovasculares y otras enfermedades. Sin embargo, el Poder Ejecutivo viola el propio texto legal, que otorgaba seis meses para su reglamentación. Y la industria tabacalera se aprovecha: como la ley admite la publicidad en los puntos de venta, a falta de reglamentación, la industria multiplicó estos puntos: vende en bares, restaurantes, discotecas, que llenó de carteles y displays electrónicos”.
“Al no estar reglamentada la ley, tampoco se garantiza su aplicación en materia de ambientes libres de humo, especialmente en la provincia de Buenos Aires y algunas otras: recibimos denuncias de trabajadores, sobre todo de salas de juego, que siguen bajo nubes de humo tóxico –agregó la titular de FIC Argentina–. La ley prohíbe la publicidad, promoción y patrocinio, pero sigue habiendo promociones y fiestas patrocinadas por las tabacaleras. El objetivo de bajar el consumo en los jóvenes no se cumple porque, aunque las empresas no pueden hacer publicidad en diarios y revistas, siguen haciendo marketing. Y, cuando denunciamos estas irregularidades ante el Ministerio de Salud, nos contestan que, al no estar reglamentada la ley, no hay organismo que pueda aplicar sanciones.” Las entidades solicitaron también al Ministerio de Salud “acceder al texto reglamentario en preparación, a fin de verificar que respete el espíritu de la ley y los estándares internacionales”.
Ante la consulta de este diario, una fuente del Ministerio de Salud contestó que “hace un tiempo, la propuesta de reglamentación de la ley 26.687 salió de este ministerio y fue a la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación; este organismo la devolvió requiriendo revisiones técnicas, y en ese estado se halla en el ministerio”.
También la organización ¡Basta! Jóvenes Latinoamericanos Libres de Tabaco denunció “las estrategias de la industria tabacalera para interferir mediante el engaño y la manipulación”. Verónica Sandler, representante de la entidad, deploró “la no ratificación por la Argentina del Convenio Marco para el Control del Tabaco, que ratificaron incluso importantes productores de tabaco como Brasil, China, India y Turquía”. Sandler recordó que “en las audiencias públicas sobre el tema, productores tabacaleros pedían a los senadores reunirse en privado”.
La Organización Mundial de la Salud acaba de instar a los países a “limitar las interacciones con la industria tabacalera y dar a conocer todas las reuniones que mantengan con ésta”, a “rechazar fondos y otras formas de apoyo de la industria, así como el respaldo y la participación de ésta en iniciativas dirigidas a los jóvenes”. Los países “deben erigir muros de contención contra la interferencia de la industria en la salud pública, incluso mediante la creación de empresas tabacaleras que sean propiedad del Estado”.
La OMS denunció “las maniobras de la industria para sabotear los procesos políticos y legislativos”, “la exageración de la importancia económica de la industria tabacalera”, “la manipulación de la opinión pública para crearse una apariencia de respetabilidad”, la utilización de “grupos prestanombres” y “la intimidación de los gobiernos mediante pleitos judiciales o amenaza de demandas”, citando acciones contra Uruguay, Canadá y Australia.
“El tabaco mata hasta a la mitad de sus consumidores”, recordó la OMS. Además, “se calcula que la exposición al humo del ambiente mata a otras 600.000 personas cada año” y “casi una tercera parte de las defunciones atribuibles al tabaquismo secundario corresponden a niños”. La OMS subrayó que “la mayoría de los adultos que fuman comenzaron a hacerlo antes de los 20 años. Para atraer nuevos fumadores, la maquinaria propagandística de la industria fija incesantemente la mira en los jóvenes, especialmente las mujeres jóvenes”.

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