domingo, 30 de octubre de 2011

EL OTRO RUBRO 59



El decreto que prohíbe los avisos de oferta sexual combate la prostitución masiva. Pero, a la vista de todos, en la televisión se promueven los servicios VIP. Códigos, cifras y coartadas de un negocio con alto rating.


Por Florencia Canale


Cuerpos que brillan de aceites con purpurina, melenas siempre largas abultadas en extensiones. Aquí están, estas son, las bellezas argentinas –además de alguna que otra que se atrevió a cruzar el charco– que adornan la pantalla de tevé de aire a toda hora, pero sobre todo cuando cae el sol. Hoy más que nunca, pareciera que la carne de fémina perfecta se ofrece como en góndola para quien quiera deleitarse. Eso sí, previo ajuste de honorarios.A partir de la prohibición de los avisos de comercio sexual en medios audiovisuales anunciada el pasado 5 de julio por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la pregunta obligada, y que además explotó en las redes sociales, es otra. ¿Los programas de televisión acatarán tal medida? Algunos de los consultados por Veintitrés se dedicaron a señalar a los shows de Marcelo Tinelli y sus satélites, y a la reunión trasnochada de Alejandro Fantino, como los repositores del mercadeo vip de las señoritas conocidas y por conocer.A boca de jarro y sin pudores, sólo dos de las legendarias confesaron sus prácticas. La hoy alicaída Silvia Süller, con la gracia que la dominaba, anunció en el otrora programa mañanero de Jorge Guinzburg que cobraba tres mil pesos por irse a la cama con un señor; o la diva de los jurados Moria Casán, que dijo haber practicado el intercambio de regalos o dinero por sexo. Únicas y a la vanguardia. En la actualidad, ninguna de las ninfas que revolotean en cámara dice entregar el cuerpo en fetiche de la mercantilización sexual, pero en cambio, proliferan las acusaciones cruzadas. La palabra “gato” es el proyectil que una a otra se disparan, sin solución de continuidad. La mascota ronroneadora ya desconoce hasta su nombre y razón de ser. Incluso en los noticieros mainstream, cuando hacen referencia al animalito, deben dar todo tipo de explicaciones para lograr la relación conocida de significado y significante.En los tiempos en que Ricardo Fort era el dueño de la televisión no tuvo empacho en gritarle enfurecido un “gato” a Rocío Marengo. En respuesta, ella lo acusó de poco hombre. Pero no fueron los únicos. La locutora de culto Elizabeth Vernaci desató su lengua y dijo lo mismo de Jesica Cirio. Pero la ahora vedette morocha la frenó con carta documento y la Negra tuvo que retractarse, a su modo.Hay diversas maneras de emprender la escalada económico-social. Algunas logran establecerse como trabajadoras del sexo devenidas en esposas, o estar al mando de programa propio, o destaque en el cartel luego del tan celebrado casting-sábana. Jacobo Winograd definió su estatus a partir de regentear señoritas en el hotel Sheraton, en sus años mozos. A partir de ahí, devino en material de consulta de cuanto programa televisivo farandulero existe. “Lo que hizo la Presidenta no alcanza porque la prostitución está en la tele. El rubro 59 está en la televisión. Está lleno de gatos, de pumas de bengala en todos los programas. Pibas desconocidas que son bancadas por políticos y empresarios que las meten en la tele para levantarles el número que cobran. Porque no hay que olvidarse que estas pibas entran valiendo cien mangos y salen cobrando 600 dólares por haber puesto la jeta en cámara”, dispara el conocedor.Las diatribas cruzadas visten las pantallas detrás del baile de cada noche regenteado por el hábil Tinelli, o la reunión de amigos que lidera Fantino. Como nadie, los conductores llevan a las muchachas a confesar sus últimas conquistas, como si fueran parte de un coro erótico. Las flamantes protagonistas de las contiendas acusatorias dentro del terreno del trueque dinerario por minutos de placer sexual fueron Cinthia Fernández hacia la señora Graciela Alfano, a la que señaló de haber trepado en su carrera en base a la expertisse en fellatios, y que así había conseguido su departamento de la avenida Alvear. Alfano le respondió vía tuits.De menor envergadura –por las candidatas a la exposición– fue la disputa por el precio en cuestión o el candidato a la entrega, entre las neo rubias Rocío Gancedo y Mariana Diarco. La nueva señorita salida de Gran Hermano y entrada en video escandaloso junto al futbolista recién casado Mauro Zárate, sacudió a la bailarina a go-go ingresada en el salón de la fama por anunciarse en cámara como la novia de Andrés Calamaro. Lo menos que le dijo, con Alejandro Fantino y Coco Silly de mediadores, fue “gato”. Enfurecida, Gancedo expresó que Diarco quería cobrarle unos pesines al nuevo dandy chic de la mediatez, Tomás Costantini.El periodista Adrián Pallares, como todos los que analizan la tevé en puesta en abismo, reconoce que el soporte técnico es ideal para lanzar al estrellato de la prostitución a más de una. “Cualquier chica que trabaja con Tinelli, Fantino o Sofovich, intenta luego el desembarco en teatros. Lo que después llama la atención es que algunas de las más mediáticas reconocidas, con sueldos de 150 pesos por semana, tengan un ritmo de vida de ricas. Siempre fue la vidriera de las primeras vedettes, pero no lo pueden justificar. Las coartadas que usan estas chicas mediáticas son: `Tengo un papá agenciero, vengo de una familia de buen pasar´ y los desfiles en el interior. Son todas mentiras.”Cuando se habla de libre comercio, este queda definido como el contrato establecido entre partes sin coacción. La conductora Carla Conte, colocada en el tapete luego de denunciar la cosificación de la mujer hace unos meses, defiende el libre albedrío. “Es una elección personal de cada mujer. Al ser famosa una está ligada a gente de mucho nivel económico y conoce muchos contactos. No es un mito. Es verdad que muchas utilizan la vidriera y la exposición para venderse más y subir el precio. Igual hay que diferenciar adónde apunta Cristina (Kirchner) con el decreto y la prostitución vip. Una cosa es el rubro 59 y las mujeres esclavizadas obligadas a prostituirse, la trata. Otra son las mujeres que eligen prostituirse y es una decisión de cada una superválida. Las mujeres que yo conozco que cobran es porque quieren, nadie las presiona.” Y agrega sin titubear: “Si es la elección de vida que quieren tener, está perfecto que utilicen la pasarela. Es lógico que exploten los medios para mostrarse y venderse mejor. Si toman esa determinación, está bien usar todos los medios, ir atrás de la decisión”. Sin embargo, el flamante decreto tiene como fundamento la ley, la Nº 26.485, que ordena proteger a las mujeres de la “violencia mediática”, definida como “la difusión de mensajes que promueven la explotación de mujeres y atenten contra la dignidad de las mujeres”.“Cuando una chica se pone de moda, la quieren todos. Chica que toca el Ogro Fabbiani, después la quieren todos los empresarios. Y Esperanto es la meca a la que todos esos empresarios quieren llegar. Hay políticos o empresarios que llegan a pagar 10 mil dólares la noche por las chicas de la televisión”, define Pallares. “Conocemos el caso de una chica a la que le pusieron avión privado y así se movía por el país. Si una prostituta anónima levanta 30 mil pesos por mes, una chica de estas puede llegar a embolsar 100 mil por mes.”Los números que se barajan dejan sin aliento a cualquiera. La preciosa panelista de Duro de Domar Josefina Pouso declaró hace unos días que en Punta del Este, un emisario de un señor la tentó con 20 mil dólares por pasar la noche con él. Ella no aceptó. Pero la oferta existió. El periodista de filo Ángel De Brito afirma que existe la prostitución encubierta en la tele. “Lo que a mí me llama la atención es que estas chicas hacen una temporada teatral donde ganan dos pesos, recién empiezan y ya se compran una casa y un auto importado. Ninguna acepta que es gato. Tengo entendido que las rubias exuberantes cobran desde 5 mil pesos la hora, a cinco mil dólares la noche. Pero no aceptan cualquier cliente, ellas van por los empresarios. La carrera es corta y prefieren pocos que les mantengan el ritmo de vida.” Su colega Pallares prefiere obviar nombres pero conoce un leading case: “Sé de un caso de estas famosas de la tele, que le hizo un “service” a un empresario, y como él no quedó conforme con la prestación, ella volvió y lo repitió ad honorem porque no quería que él la quemara en el círculo en el que se mueve. Le había cobrado 50 mil pesos”.La pregunta del millón es cómo se lleva a cabo la compraventa de la atención. ¿Las muñequitas de lujo, con sólo guarecerse detrás de la pantalla, reciben la oferta de inmediato? No parece ser así. “Los que manejan a estas chicas son los asistentes personales, que cobran un sueldo y son después las que las cagan, los representantes de modelos, periodistas y productores de televisión. Algunos lo hacen ad honorem, otros por una comisión o sueldo. Un representante de modelos, una vez, me contó que usaba a las chicas como regalos empresariales”, asumió De Brito. Los consumidores más voraces de las “chicas de la tele” son los jugadores de fútbol. Archiconocidas son las fiestas que les organizan –locales y de planteles internacionales– con señoritas elevadas al estatus de bombas sexuales luego de la pasarela de la tevé. “Los jugadores de fútbol usan a sus choferes y representantes para que se las ubiquen”, agrega el conductor de Bien de Verano.Todo pareciera comenzar y concluir dentro de los decorados de la televisión. Los dueños de los shows las convocan porque son las que suben el encendido, para luego propiciar el encuentro tan cotizado. “El manejo llega a través de un productor de un programa que las pone al aire previo arreglo con un empresario. Y estos son casos baratos comparados con otras más famosas que pueden cobrar entre 10 y 15 mil dólares en Punta del Este o Miami”, suma Winograd.Sin embargo, no cualquiera llega a la cúspide de la transacción. “Lo mejor que les puede pasar a algunas es luego casarse con el cliente. La prostitución solapada con la libreta roja”, agrega, sabio, Ángel De Brito. Hay requisitos que deben cumplirse a rajatabla. “La más exitosa es la discreta. Así es como algunas muy conocidas, sin trabajo reconocido, hacen su dinero. En este momento, todos quieren a una ex participante de GH: es joven, muy bonita y está de moda. Pero tiene que ser viva y no ser bocona”, señala Adrián Pallares.Jacobo Winograd es famoso por acuñar frases célebres, o dar definiciones ad hoc. “Las famosas ‘buchoneras’, estas pibas que dicen que estuvieron con alguien conocido, son las principales. ¿O vos te pensás que Xoana González estuvo con Messi, que Rocío Gancedo estuvo con Zárate o que Andrea Rincón estuvo con Clinton? También hay muchas que cobran en especies, conduciendo programas de televisión sin tener algún tipo de mérito.”La jovenzuela Xoana González hizo público un encuentro con el codiciado de todas Lionel Messi. Haciendo puchero y enterneciendo a un Carlos Monti reblandecido, dijo que había conocido al futbolista en una disco, para luego participar de una fiestita en su departamento de Puerto Madero. Muy oronda, a los pocos días anunció que había desechado cien mil euros ofrecidos por un programa de la tevé española por la noticia.Algunas niegan sus revolcones con futbolistas. Otras, como Andrea Rincón, lo denuncian con sonrisa pegada. Mientras tanto, la demanda crece como alud. Mercedes Ninci, la periodista que peleó a capa y espada a los diseñadores Benito Fernández y Jorge Ibáñez por la denuncia de trabajo esclavo, da por normalizada la prostitución vip en la tele. Afirma que para el público consumidor de esa pantalla, el tema está instalado y ya no es delito. “Hay programas de televisión que son prostíbulos encubiertos. Una chica que se dedica a la prostitución va al programa de Tinelli y levanta su cotización. Pero esto no es culpa de Marcelo, él no es un proxeneta”, declara.Bajo las cuerdas o de forma explícita, las chicas más bonitas de la farándula venden lo que mejor hacen. Bailan mejor o peor, se pelean como Atila y lloran con lágrimas de cocodrilo, pero cuando la luz se apaga, sus cuerpos se encienden.






Informe: Bruno Lazzaro y Deborah Maniowicz

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada