miércoles, 17 de noviembre de 2010

CON LA VACA ATADA



Por Juan Sasturain


Qué bien la paso con la vaca atada.
Son muy simples las costumbres de la vaca:
come, toma agua, hace pis y caca,
se arregla sola y no me cuesta nada.


No hay problema. Si la noto alzada
rascándose la cosa con la estaca,
le traigo al toro, que la pone y saca
y al rato ya la tengo embarazada.


La leche de sus tetas se derrama
y tengo mi yogur, manteca y nata.
Mueve la cola y siento que me ama.


Claro, la tengo sujeta de una pata
porque, si bien no muge ni reclama,
mirá si algún día se desata...



La vida en hectáreas

No hay reglas hoy. Se borra con el codo
lo que el uso dispuso, lo acordado
en el tiempo de la Fuerza y el Estado
liberal, no sujeto al acomodo.


La hectárea se calcula de este modo:
un terreno de cien metros de lado.
Cien por cien, da diez mil metros cuadrados,
una manzana apenas. Eso es todo.


Después, pueden ser tres, cien o millones
de hectáreas de campo. Cada uno escoja
qué quiere hacer, sin cupos ni presiones.


Sembrar o no: hacienda, trigo o soja.
Nunca son otras nuestras intenciones:
poder hacer lo que se nos antoja.



Hallazgo del Empresaurio

En nuestra patria, las ciencias naturales,
en especial la Paleontología,
nos sorprenden con hallazgos, cada día,
de los restos de viejos animales.


Este gran saurio, bestia sin rivales,
depredador feroz, que se comía
paritarias y subsidios, no cumplía
con las leyes de Dios, ni las sociales.


El hallazgo no ha sido una sorpresa
en esta tierra propensa al desatino
del laissez faire y de la libre empresa.


Después del homo garcans de Ameghino,
pondremos junto a él esta rareza:
el Empresaurio, un fósil argentino.



Como dijo Bertolt Brecht

Rivadavia, Martínez de Hoz, Sarmiento,
Cavallo y otros de la Baring hermanos,
no vacilaron, cómplices del afano,
en recurrir al perverso endeudamiento.


Ya lo explicó Pound en su momento
cuando habló de la usura tan temprano.
Ladrones finos, no les tiembla la mano:
venden la patria al firmar un documento.


Los tipos que se fuman el ahorro
colectivo, lo dejan bien chiquito
al que nada más se fuma un porro,


al que puede ir en cana por trapito...
Aquéllos son los verdaderos chorros.
Porque fundar un banco es un delito.

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