martes, 16 de noviembre de 2010

QUE HAY DETRÁS DE LA MUERTE DEL DIRECTOR DE MUNDO VILLA TV

Ledesma era uno de los dirigentes sociales más importantes de la Villa 31. Fue asesinado a puñaladas cuando salió para ayudar a un vecino. La demora del Same hizo el resto.

Durante la madrugada del 4 de septiembre un asesinato sacudió la ya convulsionada cotidianeidad de los vecinos de la Villa 31 Bis de Retiro. Adams Ledesma Valenzuela, un histórico y querido referente social del barrio, periodista y pieza central del proyecto comunicacional Mundo Villa, fue hallado a veinte metros de su casa, desplomado en el piso de tierra, acuchillado en el cuello y golpeado con alevosía en la cabeza. Los diarios de tirada nacional masiva se desentendieron del tema y el gobierno de Evo Morales exige respuestas sobre un asesinato del que hasta ahora se sabe muy poco.
Adams era boliviano, tenía 41 años, y seis hijos con Ruth, su compañera de toda la vida. Era delegado de la manzana 99 desde el 2006. Había construido legitimidad con sus pares a fuerza de trabajo y solidaridad con el de al lado. En los últimos días andaba enloquecido por dos acontecimientos claves: la anunciada urbanización de la villa y la conducción del noticiero central de la primera señal de cable producida dentro de la villa. Al otro día de su crimen una decena de referentes sociales de todas las villas de la ciudad resaltaron su aporte y exigieron –en un comunicado- el esclarecimiento del caso.
Miradas al Sur tuvo acceso exclusivo a la información de la causa por su asesinato. Lleva el número 167327/10 y tiene un imputado por homicidio. La carátula es reveladora: Espindola, Cristaldo Cristian David s/ homicidio simple. La investigación está en manos de la Fiscalía de Instrucción nº 45, a cargo de Viviana Fein, que en la semana solicitó varias medidas de carácter reservado. Este periódico habló con varios vecinos de la villa y ninguno conocía al imputado.
La viuda de Adams se llama Ruth Marlene Torrico Sandoval. La madrugada del asesinato declaró que el Same había tardado tres horas en atender a su pareja y al otro día denunció amenazas contra su familia. El miércoles pasado, junto a sus hijos, encabezó una columna de vecinos que atravesó la villa exigiendo justicia. Peregrinaron desde la puerta de su casa hasta la terminal de ómnibus de Retiro. La familia y los amigos declararon públicamente que Adams no tenía día ni horarios para atender los reclamos de la gente y que a su manera cubría la ausencia del Estado. Los vecinos también reclamaron por una “seguridad para todos”, “una ambulancia en el barrio” e “integración urbana”.
Los principales diarios levantaron el crimen del periodista al otro día. Pero a partir del lunes se llamaron a silencio. Ninguno de los medios que gastan litros de tinta para defender los negocios económicos del grupo al que pertenecen –escudándose en el supuesto ataque a la libertad de prensa que les infringe el Gobierno Nacional- imprimió una línea más referida al caso, a pesar de la verdad revelada por el Foro de Periodismo Argentino (Fopea): en caso de comprobarse que el asesinato tuvo vinculación con su actividad periodística, se trataría de “uno de los atentados a la libertad de expresión más graves desde el retorno de la democracia, en 1983”.
El jueves, la Asociación de Periodistas de La Paz y la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia le enviaron una carta al embajador argentino Horacio Macedo, para expresar su preocupación por la muerte de Adams.
Y la embajada de Bolivia en la Argentina solicitó que “se extremen esfuerzos en una profunda investigación, para identificar y sancionar a sus responsables del asesinato”.
Mundo Villa es un proyecto de comunicación de tres patas: un canal de televisión, un diario gratuito para los vecinos de catorce villas de la Ciudad, y una página de internet en construcción. Adams era el director del canal que funciona en la Villa 31. El 1º de agosto, le había dicho a Miradas al Sur: “Hay un entusiasmo muy grande. Es la primera vez en la historia que un barrio carenciado tiene su propio canal de televisión”.
El proyecto es sostenido por SOS Discriminación, una ONG presidida por Víctor Ramos, documentalista y ex titular del Inadi. Miradas al Sur se contactó con él. “La muerte de Adams es una muestra más de la ausencia del Estado en las villas de la Ciudad”, opinó. Y agregó que “la falta de seguridad es mucho más grave en los barrios carenciados que en el resto de la ciudad”. En relación al canal Mundo Villa TV, dijo que “el sueño de Adams lo vamos a hacer realidad con la energía de Ruth, su compañera, y de Osvaldo Cañete”. Ramos va a ser el director periodístico del canal y el hijo de Adams, Israel, integra el equipo de adolescentes que se está formando para conducir el informativo. En relación a su colega y amigo, dijo que “era arrollador, no paraba un minuto, le daba una mano a todo el mundo, y así se había ganado un lugar como referente”. Y subrayó la profesión de Valenzuela: “Adams era periodista, fue un ataque a un periodista”.
Nelly Benitez vive en la 31 Bis hace más de veinte años. Durante todo ese tiempo construyó referencia barrial a través de una actividad de fuerte arraigue popular: la murga. La suya es Los Guardianes de Mugica, conocida por su histórico trabajo social y político en el territorio. Nelly le dijo a Miradas al Sur que “Adams estaba trabajando fuerte en la mesa de urbanización de la villa, y se empezó a hablar mucho de él a partir de lo del canal”. Para ella sí hay un móvil atrás del crimen, y tiene que ver con el conflicto por la toma de tierras en el barrio: “Acá hubo dos tomas en el último mes. Un grupo de vecinos ocupó espacios públicos del barrio, para después negociar y sacarle plata al Gobierno porteño”. Nelly denuncia que el Gobierno de la Ciudad no se hace cargo del problema y que ahora hay una guerra entre pobres. “Yo conozco a estas personas; están siendo manipuladas por punteros que lo único que buscan es entorpecer el proyecto de urbanización del barrio.” Ese mismo proyecto por el que Adams venía trabajando hacía años.

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