lunes, 26 de marzo de 2012

HAY QUE SALVAR A LA COLIFATA


La radio del hospital Borda.Hace un año interrumpieron los subsidios y esta vez corre peligro de cierre.
Por Jimena Arnolfi
Hay muros y rejas sobre la calle Ramón Castillo 375 del barrio de Barracas. Los locos saltan el muro y rompen el cerco mediático para hacer correr la voz. Los candados, los muros, las prisiones, el hospital todo se cae cuando se prende la luz roja que indica “en vivo”. Para llegar al patio, hay que pasar unos pasillos casi interminables de paredes descascaradas. El estudio de la radio está decorado con espejitos de colores.La Colifata fue la primera radio en el mundo que transmitió desde un neuropsiquiátrico, más precisamente desde los jardines del servicio 16 del Hospital José Tiburcio Borda. La experiencia argentina ideada por el psicólogo Alfredo Olivera demostró que la radio también puede ser una herramienta para la integración social y la ayuda terapéutica para los internos. El proyecto se replicó en más de una decena de países.Experiencias como la de La Colifata permiten participar en la actividad cultural de una ciudad que vive de espaldas a esa otra ciudad que engendra en su interior. La Colifata acerca la lejanía entre los internos y el afuera generando así un nuevo modelo terapéutico de salud mental comunitaria que rompe la parálisis y el aislamiento en que viven los pacientes y los conecta con el resto de la sociedad.
La cárcel no es tan sólo esta pared.
Hugo López tiene setenta y pico de años y es un ex paciente del Hospital Borda que participó de proyectos como La Colifata y el Frente de Artistas del Borda. Hoy se lo puede escuchar en el Hombrevaca.com.ar. Participó de La Colifata durante casi diez años. Le gustaba usar el aire para recitar poemas de Neruda “para los radioaficionados de adentro y afuera”. Hugo explica que estuvo internado porque “enloqueció de tanta pobreza”. Y cuenta que la radio “le sirvió para salir del laberinto negro de la enfermedad mental”. Hugo resalta la importancia de aquellas terapias por fuera del shock eléctrico y el encierro para así poder pensar en las categorías “salud” y “enfermedad” cuando se transforman en mercancías o en etiquetas de control social. Sus palabras son claras. Hugo manifiesta que “la radio es una manera de entrar en contacto con la sociedad al mismo tiempo que se trabaja por la mejoría clínica, contra la exclusión y contra el estigma social de la locura”.
En peligro.
Hace unos meses, La Colifata cumplió 20 años. Fue un sábado de ritual radiofónico desde el Borda que congregó a varios ex pacientes, ya recuperados y libres, que volvieron de visita después de años, a sentarse bajo los árboles del hospital que los alojó. La mala noticia es que hace un año que la radio está sin financiamiento y esta vez el cierre puede ser inminente. La Colifata no tiene plata para pagar la luz. De los diez profesionales que conforman el equipo, quedan cuatro. Alfredo Olivera, el director, hace un año que no cobra el sueldo que le corresponde. La situación devino tan crítica que una de las integrantes de La Colifata recibió una herencia y donó esos fondos para que se pudiera sostener el proyecto temporalmente.“En los últimos tres años, el 85% por ciento del presupuesto anual vino principalmente de Francia, a través de la Academia Nacional de Artes y Ciencias, un organismo estatal que nuclea a todas las fundaciones francesas. También recibimos financiamiento de España a través de organismos privados. La fundación de Manu Chao cooperó, así como Francis Ford Coppola, quien hizo una importante donación en 2009”.Debido a la crisis de los países europeos, la radio dejó de recibir los aportes fijos del exterior. Por otro lado, el Borda fue el hospital que estuvo casi dos meses sin gas resistiendo el invierno como consecuencia de la política macrista que también interrumpió el subsidio sin previo aviso. El gobierno de Macri se caracteriza, entre otras cosas, por la política general de cierre de hospitales, compactación de servicios, reducción presupuestaria y, sobre todo, desmantelamiento y privatización de la salud pública. El abandono del Borda no es un hecho aislado.El 15% restante de ese presupuesto proveniente del exterior era financiado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en un 12%. La otra parte del subsidio la cubre la Secretaría de Presidencia. Olivera explica la situación: “La pauta fue aprobada en marzo de este año y se ejecutó el 30% del monto. Con el dinero que recibimos, compramos el 60% del nuevo transmisor, pero si no llega el resto del dinero lo perdemos. Si perdemos el transmisor, perdemos la radio”.¿Qué se necesita? “Una mínima ayuda mensual que nos permita sostener una ONG pequeña como ésta. Si pudiésemos obtener todo el subsidio, el proyecto sería autosustentable. En todo este tiempo no lo hicimos público para que no nos usen. Nunca quisimos ser funcionales a intereses políticos. Este pedido de colaboración lo hacemos con respeto hacia el Gobierno Nacional”.
En la página web www.lacolifata.org hay opciones varias para poder ayudar. Para más información, comunicarse al 4554-4356 o al correo lacolifataorg@gmail.com

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