viernes, 26 de julio de 2013

UN ENORME MURAL RENUEVA EL EMBLEMÁTICO PAISAJE DEL BARRIO DE LA BOCA

Se trata de un trabajo del Grupo Mural Contra Luz que se extiende sobre las fachadas de tres edificios de la administración pública.


A pocos metros del viejo Puente Transbordador del barrio de La Boca, un enorme mural envuelve las fachadas de tres edificios situados a la vera del Riachuelo con coloridos cerámicos, venecianos y azulejos, que además de recuperar el espacio público desde la expresión artística invita a redescubrir esta tradición pictórica, tan característica de la emblemática geografía porteña. 
En Pedro de Mendoza al 1500, frente a la ribera donde desemboca el Río de Plata y se levanta el recuperado Puente Avellaneda, un impactante mural todavía en construcción se alza por las paredes de las oficinas correspondientes a una delegación de AFIP Aduanas, el Destacamento de Bomberos Voluntarios y la Administración General de Puertos. 
Allí, desde 2008 el Grupo Mural Contra Luz –integrado por Néstor Portillo, Ariel Rodríguez, José Zanni y Fernando Santillán– en coparticipación con Fundación x La Boca (FXLB), viene trabajando en este proyecto junto a otros 150 artistas, que participaron de una serie de talleres de capacitación destinados a replicar la tradición muralista, que vive un resurgimiento tras años de desvalorización en las ramas académicas. Como explica a Télam Luciana Salvá, coordinadora del proyecto por parte de FXLB, la tradición muralista está muy presente –y de manera espontánea– en el barrio pero no es así en todos lados. "En la actualidad los programas de las Escuelas de Bellas Artes no incorporan esta especialización. Esto alimentó la idea de formar la Escuela de Capacitación en oficio en Pintura Mural." Sobre este proyecto que cuenta con apoyo del Ministerio de Desarrollo Social, Salvá explica que "De las capacitaciones que brindó el Grupo Contra Luz participaron artistas provenientes de distintas partes del país a lo largo del año y todos los alumnos que asistieron a estos talleres llevaron a cabo sus prácticas en estos muros que serán testigo del trabajo en equipo, la labor comunitaria y la importancia de la participación para recuperar los espacios públicos y el patrimonio cultural", dijo la responsable. 
El extraordinario mural se divide en tres temáticas, que van directo al corazón de la identidad del barrio boquense: el trabajo, el arte y la sudestada. La técnica utilizada en los 300 metros cuadrados que ocupa la obra continúa con una línea similar a la del artista y arquitecto español Antonio Gaudí y le suma un sello singular que implica cortes y encastres diseñados especialmente así como también una amplia paleta de colores que requiere del esmaltado particular de cada pieza, una minuciosa tarea que se realizó gracias a la colaboración de la Escuela Municipal de Cerámica de Avellaneda. El mural en construcción es sólo una pequeña parte del gran proyecto La Boca a Contraluz. "La idea es involucrar todo lo que es el borde de la ribera, tanto del lado de La Boca como de la Isla Maciel, queremos volver a tejer la relación entre ambos lugares", resume Salvá. A partir de esta iniciativa, tres construcciones arquitectónicas que estaban totalmente degradadas, son ahora testigo de que la transformación urbana es posible. Y de su mano, también la transformación social. «

Fuente: Tiempo Argentino

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