jueves, 10 de junio de 2010

"ODIO LOS TOP TEN", LOS DISCOS DE DIEGO CAPUSOTTO


–¿Cuál fue el primer disco que te compraste?
-El priemer longplay creo que fue uno de Santana, a los 12 años, en 1973.


-¿Qué más escuchabas en esa época?
-Todos los discos de Los Beatles y de los Rolling Stones, influenciado por mi hermano. Con Revolver de Los Beatles, por ejemplo, tengo un recuerdo de cuando mi hermano me pasaba
un tema que se llama "Mañana nunca se sabe", que tiene un efecto de unas gaviotas que están pasadas al revés: él siempre me decía que eran unas brujas que estaban adentro del toca discos y yo, que era muy chico, lo creía. Toda la música con la que me crié, en algún momento la vuelvo
a escuchar. He rescatado discos de mi hermano que tienen más de treinta años.

-¿Hay discos que te hayan gustado y que ahora no soportás más?
–Hay algunas bandas de las que tuve varios discos y hoy no me gustan, como Yes o Supertramp. Otro disco que hoy me resulta prácticamente insoportable y cuando tenía 13 años, me gustó
fue Viaje al centro de la tierra de Rick Wakeman.


–¿Y tenés un listado de discos favoritos?
–Yo no nunca hablo de "los mejores discos que escuché". Esas categorizaciones me parecen como una especie de campeonato inútil e infantil. Odio los top ten y esas pelotudeces. Con la música prefiero toda la vida hablar de discos buenos, de bandas que me gustan, de tipos que hacen cosas interesantes, pero nunca estableciendo un ranking.


–¿Pensás que hay discos o bandas sobrevaloradas?
–Led Zeppelin o Deep Purple, por ejemplo, me parecen buenas bandas pero entraron en una categoría de íconos, cuando hay otras que las superan y se conocen poco. Por ejemplo, me gusta más Humble Pie, que es un grupo que acá curiosamente se pasó en la época de la dictadura y después nunca más se vio.

–En tu programa Peter Capusotto y sus videos hay una invitación a descubrir bandas ocultas.
–Sí, es que a mí mismo con el programa me empezó a pasar de escuchar discos o bandas que antes no se editaban, y esa cosa de reivindicar bandas desconocidas se me potenció.


–¿Sos de comprar mucho?
–No, aunque justo ayer, por ejemplo, me compré uno de Robin Hitchcock, pero no ando comprando todo el tiempo. Además, tengo amigos como El Griego Iconomidis y Ricardo Colomboto que me pasan cosas que tenía y perdí, o que no conozco bien.


–¿Y qué otros cantautores te gustan, además de Hitchcock?
–Nick Drake, Tim Buckley, Bob Dylan y Leonard Cohen, entre muchos otros.


–¿Y mujeres?
–Patti Smith me gusta mucho, especialmente el primer disco, y PJ Harvey me gusta, aunque algo menos.


–¿Y las preferencias con la música en castellano?
–Las dos bandas nacionales que tengo más arriba son Almendra y Manal, definitivamente
y, en los 80, Los Redondos y Sumo. También me gustaba La cofradía de la Flor Solar, creo que
Cubero Díaz es uno de los violeros más grossos de Argentina. También me gustaban La pesada, Color Humano y Arco iris, que es mucho más que "Mañanas campestres", porque tenía un aire a Santana mezclado con cosas del folclore que es muy interesante. Entre lo más actual me sorprendió lo último que escuché de Catupecu Machu y me gustan mucho Los Natas.


–¿Sos de los que dicen que el vinilo se escucha mejor?
–No sé si se escucha mejor, pero es cierto que el vinilo tenía una ritualidad más interesante. Uno no puede soslayar esa época de su vida en que sólo había vinilos. Me gustaba eso de sacarlos despacio, agarrarlos con las dos manos, colocar la púa meticulosamente.


–¿Prestás mucha atención a las letras?
–La música tiene una poética que supera a las letras. Cuando es buena, tiene la capacidad de generarte un mundo más personal, en tanto las letras te acomodan más en un lugar que pertenece al intérprete. Si no hubiera letras, creo que yo estaría encantado también.

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