martes, 2 de abril de 2013

EL CAFE MAS CARO DEL MUNDO SALE DEL EXCREMENTO DE UN MARSUPIAL

De color claro, buen cuerpo y aroma intenso, en el paladar no sabe amargo ni ácido, sino que se percibe dulce, casi acaramelado. Así es el café más caro del mundo , que ya se puede tomar en Buenos Aires.
 
Por Nora Sanchez
 
Es el Kopi Luwak, proviene de Indonesia, y lo sirven en la cafetería Lattente (Arenales 2019), en Barrio Norte, a $ 250 la tacita. ¿Qué lo hace único? Se hace con granos ingeridos por un animal llamado civeta, que los defeca transformados en delicia gourmet .
“Me estás cargando”, dudan los clientes. Pero los dueños de Lattente, el barista colombiano Daniel Cifuentes y su novia, la indonesia Zehan Nurhadzar, hablan muy en serio, mientras señalan una caja de madera tallada y un certificado de autenticidad expedido por “Kopi Luwak International”. “Para que sea auténtico, los granos de este café tienen que ser recuperados de las heces de la civeta que vive en libertad. Los de civetas en cautiverio son falsos”, explican.
La civeta es un marsupial que vive en el archipiélago de Indonesia. Come los frutos más maduros de la planta de café y, al digerirlos, las enzimas de su estómago modifican las proteínas que hacen que el café sea amargo. Como no puede procesar los granos, la civeta los expulsa con la materia fecal, que es recolectada por granjeros. Los productores lavan los granos y los tuestan 12 minutos . El resultado es el Kopi Luwak, un café que en el mundo se cotiza a 900 euros el kilo. En Londres, una taza cuesta 500 pesos, el doble que en Buenos Aires. En Lattente hay dos bolsitas de 150 gramos cada una y lo preparan con una cafetera de vacío.
“Se producen sólo 600 kilos de Kopi Luwak por año y la mayor parte se exporta. En Indonesia, hasta hace ocho años estaba prohibido . Decían que era sucio. Después lo autorizaron, pero la gente no se acostumbró a beberlo”, cuenta Zehan, que además es especialista en publicidad. Con su novio Daniel, graduado en Marketing, se conocieron en Rusia, donde estudiaron. Llegaron a la Argentina hace más de un año y pusieron un estudio de diseño, aunque su sueño era abrir un café.
El 16 de mayo, cuando inauguraron Lattente, la embajadora de Indonesia se convirtió en la primera cliente en tomar un Kopi Luwak en el país. Hasta ahora, sólo tres más se animaron a pedirlo. “Uno era catador de café. Los otros, una pareja de chinos que lo habían probado en Shanghai y vinieron especialmente para tomarlo otra vez”, cuenta Cifuentes.
El local está decorado con varias frases, una de las cuales afirma: “El mejor café no es el más caro sino el que se comparte”. De hecho, la mayoría de los clientes opta por los distintos espressos , preparados por el barista con café de Colombia, Mandheling de Sumatra, o con un blend que reúne cafés de Colombia, Costa Rica, México, Kenia y Etiopía. “Le preguntamos al cliente cómo desea su café –cuenta Cifuentes–. Y le damos a probar varios hasta dar exactamente con el que le gusta”. Porque, como dice otra de las frases del local, “Un mismo café admite un infinito número de interpretaciones”.
¿Por qué ofrecer también un café caro y exótico como el Kopi Luwak en Buenos Aires?”. “Los porteños toman mucho café, pero lo usan como una excusa para reunirse y no exigen calidad –dice Cifuentes–. Queremos darles una experiencia nueva en torno al café. Y ofrecerles la posibilidad de probar en su ciudad algo tan exclusivo es un símbolo”.
 
Fuente: Clarin

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